Cómo se gestó el proyecto que prohíbe adoptar en Rusia a homosexuales extranjeros

Un creyente ortodoxo radical (a la derecha) arroja un huevo a activistas en defensa de los derechos de los homosexuales en el centro de Moscú el pasado 11 de junio. Fuente: Reuters

Un creyente ortodoxo radical (a la derecha) arroja un huevo a activistas en defensa de los derechos de los homosexuales en el centro de Moscú el pasado 11 de junio. Fuente: Reuters

Con el aumento del número de huérfanos y la reducción de las adopciones de fondo, el Parlamento ruso ha introducido restricciones a la adopción de niños en países donde estén legalizados los matrimonios entre personas del mismo sexo.

443 diputados de los 450 que hay en la Duma aprobaron el pasado martes 18 de junio el proyecto de ley que prohíbe la adopción de niños rusos por extranjeros casados con personas del mismo sexo, así como por los ciudadanos no casados de aquellos estados en los que el matrimonio homosexual esté legalizado. ¿Cuándo y cómo se puso en marcha este proyecto de ley? 

Fue poco después de que el 18 de mayo el presidente francés François Hollande firmara la ley que legaliza el matrimonio entre personas del mismo sexo. 

“Rusia no va a participar en el experimento social con niños que está realizando Occidente”, declaró Yelena Mizúlina, jefe del Comité parlamentario de Mujeres e Infancia y una de los autoras del proyecto. 

El abogado especializado en temas de adopción Antón Zhárov está perplejo ante la necesidad de una ley así: “No me imagino a ningún juez permitiendo la adopción en Francia de un niño de Rusia a una pareja de personas del mismo sexo, no se corresponde con la idea actual que existe en nuestro país de qué es una familia –ha dicho Zhárov en una entrevista en la cadena de televisión Dozhd–. Personalmente no conozco ningún caso de que alguna pareja de homosexuales de Francia haya venido de repente hasta la lejana Rusia para adoptar un niño”. 

La Iglesia Ortodoxa Rusa apoya completamente la prohibición de que las parejas homosexuales puedan adoptar. 

“La reciente decisión de algunos estados de igualar la convivencia de personas del mismo sexo con las familias, el presuponerles el derecho a adoptar, es el acorde final de un largo proceso de negación de los conceptos de castidad, abstinencia, fidelidad conyugal – ha declarado el portavoz de la Iglesia rusa Vladímir Legoida–. El experimento que está realizando una serie de sociedades con los niños que son instalados en un sistema de relaciones basadas, como está convencida la Iglesia, en el pecado, es monstruoso”. 

En una entrevista reciente al canal RENTV Yelena Mizúlina se mostró a favor de retirar los hijos adoptados a las familias homosexuales rusas. 

Mizúlina es la autora de una serie de iniciativas de gran repercusión en los últimos tiempos, en particular, la prohibición de la propaganda de homosexual entre menores de edad, aprobada el 11 de junio en tercera lectura. 

A finales de 2012 el comité de Mizúlina apoyó activamente la aprobación de la ley que prohibía la adopción por parte de estadounidenses como respuesta a la aprobación de Washington de la ley Magnitski.

 La ley Magnitski, firmada en diciembre de 2012 por Barack Obama, llamada así en honor al abogado Serguéi Magnitski, que murió en el año 2009 en una celda de aislamiento en Moscú tras haber no recibir ayuda médica, prohíbe la entrada en EE UU y la posesión de cuentas en dólares a los funcionarios rusos y a otras personas de quien se tenga motivos fundados de ser sospechosos de violación de derechos humanos y cuya actividad no sea investigada por las cuerpos de seguridad rusos. 

La ley rusa que derogaba el convenio ruso-estadounidense sobre adopciones en vigor desde el 1 de noviembre de 2012 recibió el nombre de Dima Yákovlev, un niño adoptado ruso de 21 meses que murió en julio de 2008 en EE UU, cuando su padre adoptivo lo olvidó en el interior del coche bajo un sol de justicia. El padre fue absuelto por un tribunal norteamericano en diciembre de 2008. 

Durante la redacción del proyecto de ley sobre la prohibición de adoptar por parte de parejas del mismo sexo de oyeron propuestas sobre la total prohibición de la adopción internacional, pero al final se aprobó una variante más suave. 

En los últimos 12 años el matrimonio homosexual ha sido legalizado en España, Argentina, Bélgica, Brasil, Canadá,  Dinamarca, Holanda, Islandia, Noruega, Portugal, Sudáfrica, Suecia, y en 14 estados de EE UU. En agosto de este año se sumarán Uruguay y Nueva Zelanda. En el año 2012 casi el 58% de los huérfanos rusos adoptados por extranjeros lo fueron en estos países. 

España, el tercer país que adopta más niños rusos tras Italia y Estados Unidos, y donde están permitidas las uniones homosexuales, lleva desde el pasado año negociando la firma de un acuerdo bilateral. 

Según datos del Centro Ruso de Investigaciones Sociológicas el porcentaje de rusos que apoyan la prohibición total de la adopción internacional ha aumentado desde el 32% del año 2005 hasta 64% en 2013. 

El número de niños adoptados por ciudadanos rusos se ha reducido: 9.530 en el año 2007 frente a 6.565 en 2012. El número de adopciones extranjeras alcanzó la cima en el año 2004 (9.419) y desde entonces está cayendo. El año pasado 2.604 huérfanos rusos fueron adoptados por extranjeros 

El número de niños entregados a tutores, así como a familias adoptivas o de acogida, donde pueden vivir hasta los 18 años, ha pasado de 50.000 en el año 2011 a 46.000 en 2012.

En palabras de la viceprimera ministra Olga Golodets, a día de hoy más de 118.000 huérfanos rusos necesitan una estructura familiar, y la cantidad de huérfanos continúa creciendo.