Un fin de semana en Zvenígorod

Los moscovitas suelen decir que “Moscú no es Rusia”. En efecto, la capital de Rusia es muy diferente a la mayoría del resto de ciudades. Pero a una hora de viaje en tren se encuentra Zvenígorod, una ciudad “genuinamente rusa”. Pequeña, con una calle principal muy larga y un sinfín de iglesias pequeñas y monasterios antiguos, Zvenígorod es el destino de fin de semana preferido para los moscovitas que quieren disfrutar al aire libre.

 

Fuente: Alexandra Gúzeva

Sábado

11:00

La calle principal de Zvenígorod se llama Moskóvskaya, y allí, en el edificio nº 29,  encontraréis el Hotel Zvenígorod, donde alojarse en una habitación individual cuesta 73 dólares y en una doble 93 dólares. Algunos números más allá está el restaurante homónimo, que ofrece desayunos, comidas y cenas. De hecho, el nombre de “Zvenígorod” se encuentra por todas partes: en tiendas de souvenires, cafeterías, hoteles, incluso en niños.

12:00

La principal atracción de Zvenígorod es el monasterio Sava-Storozhevski, situado a orillas del río Moscova. Este monasterio masculino, con sus muros sólidos y de varios metros de grosor, fue fundado por Savva (un discípulo del legendario santo ruso Sergio de Radónezh) en 1398. En comparación con otros importantes santuarios rusos  (por ejemplo, el Monasterio de la Santísima Trinidad -o de Troitse-Serguiyeva Lavra- en Sérguiev Posad o el monasterio Kirillo-Belozerski en la región de Vólogda), este monasterio es bastante pequeño. Compuesto por varias iglesias y un edificio con celdas monásticas, sus paredes blancas alternan con otras de color rojo brillante y amarillas de otros edificios.

Cómo llegar a Zvenígorod desde Moscú

El tren desde la estación Bielorusskaia lleva hasta la estación de Zvenígorod. El horario se puede consultar en la web . Los billetes cuestan 99 rublos y los trenes salen cada 90 minutos. Al llegar, hay que correr para tomar un autobús local, pues no esperan a nadie y se van al instante. El autobús nº 23 va hasta el monasterio y sus inmediaciones. El nº 25 lleva hasta el centro de la ciudad y luego hasta la Hacienda de Golitsino.

El monasterio no impone un código de vestimenta muy estricto para los visitantes: basta con que las mujeres lleven faldas largas y un pañuelo en la cabeza, mientras que los hombres pueden ir con la cabeza descubierta. Los monjes están contentos de tener visitantes: “lo más importante es que la gente venga y admire el monasterio”. En la tienda venden pan horneado en sus dependencias a buen precio, fragante y siempre fresco (2 dólares por una barra). 

14:00

Después de dar una vuelta por el monasterio y colocar velas en todas sus iglesias, se puede comer en el refectorio del monasterio Sava-Storozhevski, si es que ya os habéis aburrido del restaurante Zvenígorod. Por 6 ó 7 dólares, el visitante puede tomar una comida muy completa a base de borsch o de otras sopas y con varios segundos a escoger. La tienda al lado del restaurante vende hidromiel, una tradicional bebida rusa. 

15:00

Podéis continuar con la inmersión cultural visitando la cercana Catedral de la Asunción, situada en Gorodok (el Kremlin local), una de las catedrales más hermosas y antiguas de la región de Moscú. Construida a finales del siglo XIV, su temprana arquitectura moscovita e iconografía religiosa -ejecutada por artistas medievales legendarios y por los pintores de iconos Andréi Rubliov y Danil Chiorni- hizo de esta catedral no solo uno de los santuarios ortodoxos más importantes sino un monumento histórico-cultural. Por cierto, es una de las pocas iglesias de piedra blanca perfectamente conservadas desde la época medieval. 

Domingo

11:00

Una alternativa a pernoctar en la parte principal de la ciudad, en el hotel Zvenígorod, es continuar el viaje y hacer parada en un alojamiento rural (Zvenígorodski),http://www.Zvenigorodskiy.ru/ rodeado de abetos y pinos. Es una localización que se disfruta tanto en invierno como en verano. Hay una pendiente de esquí alpino y  se pueden alquilar esquís, trineos, etc. En verano Zvenígorodski también resulta atractivo por su cercanía al río Moscova y su playa privada. Una habitación doble cuesta 126 dólares al día. 

13.00 

Después de despedirse del invierno ruso (que a veces parece interminable) es divertido disfrutar de un picnic al aire libre.  Allí encontraréis todo lo necesario para hacer una barbacoa “mangal”, así como mesas de madera. Los pinchos de carne y otras viandas se tienen que comprar por adelantado en Zvenígorod (hay muchas tiendas en la calle principal) 

15.00

En el camino de vuelta (ya sea en tren o en autobús) se puede hacer una parada y visitar los pintorescos parajes donde el poeta Alexander Pushkin pasó su niñez.

La mansión familiar de los Golitsin está situada en Viaziomi y hay varios hechos interesantes relacionados con ella. Allí, en 1812, hizo noche Mijaíl Kutúzov, el general ruso que derrotó a Napoleón. Pero lo más curioso es que Napoléon Bonaparte también pernoctó allí sólo unos días más tarde. Durante la infancia de Pushkin allí vivió la princesa Natalia Golitsina, que más tarde, en la obra del poeta, se convertiría en el prototipo de “La dama de picas”. 

16.00

En la finca estatal de Zajarovo vivió el pequeño Pushkin junto con su abuela, Maria Gannibal. En ese lugar se encuentra el Lukomore, que se menciona en el poema de Pushkin, “Ruslán y Liudmila". De hecho, es la curva del estanque donde antes se erguía un gran roble. Este lugar excitó la imaginación de Pushkin.

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