ONG rusa publica listas de los fusilamientos de Stalin

Memorial, a pesar de los registros de la Fiscalía, sacó a la luz expedientes de 44.500 ejecuciones. Fuente: AP

Memorial, a pesar de los registros de la Fiscalía, sacó a la luz expedientes de 44.500 ejecuciones. Fuente: AP

Un disco publicado en marzo por la ONG Memorial muestra archivos documentales y expedientes de 44.500 personas provenientes de la “Lista de fusilamientos de Stalin”.

En 1934, Iván Nosv aparecía en una foto en Pravda, mirando arrobado a su amigo Iósif Stalin mientras se dirigía al 17º Congreso del Partido.

En 1937, Stalin apuntó "za" (lo apruebo) en una lista que condenaba a Nosov a muerte.

Nosov es uno de los 44.500 nombres que aparecen en las "Listas de fusilamientos de Stalin", un CD que publicó el mes pasado la organización pro derechos humanos Memorial. El CD fue completado por la publicación en Francia y Polonia de "El gran terror", un álbum de fotografías de arrestos, sacadas de los archivos de Memorial y del Archivo Estatal Ruso.

Estas publicaciones se vieron ensombrecidas por las redadas de la policía rusa en la oficina de Memorial,  como parte de las medidas de presión contra las ONGs que han afectado a Human Rights Watch, Grupo Moscú de Helsinki y a cientos de diferentes organizaciones.

“Los periodistas nos llaman sin cesar sobre estas redadas”, dijo el líder de Memorial, Arseni Roginski en las oficinas de la organización en Moscú el pasado martes, pocas horas después de la última redada, “pero solo unos pocos han escrito sobre la publicación del CD”.

Unas 720.000 personas fueron ejecutadas durante las purgas de Stalin, entre 1937 y 1938. La mayoría fueron simplemente juzgadas y ejecutadas sumariamente por las "troikas" (tribunales militares cerrados) u otros órganos de la policía secreta. Pero las sentencias de unas 44.000 personas fueron aprobadas personalmente por Stalin y sus colaboradores más cercanos.

Las iniciales de Stalin, borratajeadas con un lápiz rojo brillante, aparecen en 357 listas.

“Para cualquier persona normal, esto constituiría la prueba indudable de que Stalin lo sabía todo”, afirmó el director del proyecto Yan Rachinski.

“Las listas de fusilamientos de Stalin” es una versión actualizada de una colección publicada originalmente por Memorial, conjuntamente con el Archivo Presidencial, en 2002. El nuevo CD viene con correcciones, materiales añadidos y las imágenes digitalizadas de la totalidad de los 4.000 documentos del archivo, que se encuentran actualmente en el RGASPI (Archivo Estatal Ruso de Historia Sociopolítica). La mayoría están fechados entre el 27 de febrero de 1937 y el 29 de septiembre de 1938, el punto álgido de las purgas.

Las listas eran preparadas por las delegaciones locales del NKVD; después se enviaban a Moscú y se agrupaban para ser revisadas por el NKVD, el fiscal general Andréi Vishinski y el Colegio Militar del Tribunal Supremo. Cada expediente debía contener declaraciones de testigos, junto con una biografía y otros documentos relevantes para el caso, un detalle burocrático que normalmente se obviaba según fue creciendo el Terror.

Las listas contienen los nombres de los antiguos miembros de la Guardia Blanca y otros rivales de los bolcheviques, así como los de figuras de relevancia cultural, especialistas técnicos y miembros de la élite militar. Pero también los trabajadores ordinarios perecían bajo la pluma de Stalin: Alexéi Zheltikov, fusilado en 1937, era mecánico del metro.

Zheltikov está entre los rostros de las listas que aparecen en “El Gran Terror”, compilado por el fotógrafo e historiador polaco Tomasz Kizny.  Las expresiones de las fotos en los arrestos varían mucho, desde la cabeza bien alta y la expresión burlona de Iván Chaliyev, carpintero en un koljós, hasta los ojos como platos de terror de Vasili Vasíliev, responsable de la seguridad en el Kremlin.

“Son como actores en el escenario”, dice el director de la biblioteca de Memorial, Borís Belenkin, hojeando las páginas del catálogo.

El autógrafo más frecuente de las listas era el de Stalin, que siempre firmaba primero. Normalmente lo seguía la firma de su aliado cercano, Viacheslav Mólotov, así como las de Lazar Kagánovich, Andréi Andréiev, Kliment Voroshilov y Andréi Zhdanov. En algunas ocasiones, en las lista aparecen también los nombres de Anastás Mikoyán y Stanislav Kosior, que fue fusilado él mismo en 1939.

A veces escribían comentarios "¡Bienvenida sea!", proclamaba Kagánovich en una lista de Bakú. Ocasionalmente, Stalin subrayaba, tachaba o anotaba el nombre de alguien que conocía personalmente.

"No era un signo de misericordia", afirma Rachinski. "Simplemente, tenía otros planes para ellos".

Stalin escribió "posponer por el momento" al lado del nombre de Aven Yenukidze, un viejo bolchevique georgiano. Yenukidze vuelve a aparecer en otra lista y fue fusilado a finales de ese mismo año. En unos pocos casos, Stalin ordenaba que la sentencia fuese conmutada por 10 ó 25 años en el gulag.

Marat Nosov tenía nueve años la noche en la que un coche se detuvo para arrestar a su padre. La primera vez que Iván Nosov conoció a Stalin fue en Crimea, mientras desempeñaba el cargo de secretario regional del Partido, hasta que ascendió a miembro del Comité Central.

En Moscú, la familia Nosov vivía en la prestigiosa Casa del Muelle. Una foto de 1935 lo muestra sentado junto a un grupo de líderes que incluía a Stalin, Mólotov, Lavrenti Beria y Serguéi Kirov.

Pero un día, en 1937, Nosov fue criticado por Kagánovich. Poco después, Stalin lo llamó a su oficina para una charla que duró hasta el alba. Su mujer, destrozada, escribió una carta a Stalin donde le suplicaba que perdonase a su marido. Nunca recibió respuesta.

Tres días más tarde, la policía subió a su casa diciendo que a Nosov lo llamaban del Kremlin.

"Perdí a mi familia porque Stalin firmó un trozo de papel", dice Marat Nosov, que tiene ahora 84 años.

Condenado por "sabotaje", Iván Nosov fue fusilado y enterrado en una fosa común en el monasterio Dónskoi. Poco después, su mujer fue condenada a ocho años en el gulag y diez de exilio. Su hijo fue enviado a un orfanato.

Marat vio por primera vez el expediente de su padre en 1955, gracias a un conocido que trabajaba en los archivos de la KGB. "Era mi padre", dice. "Solo quería saber lo que había pasado".

Encontró una serie de documentos que su padre firmó bajo tortura. Cada vez, su firma se hacía más y más temblorosa. También supo que en 1939 el nombre de Iván Nosov quedó limpio por orden de Stalin, después de que Beria reemplazase a Yezhov como jefe del NKVD; fue rehabilitado oficialmente en 1955. Sin embargo, Marat nunca supo si Stalin había aprobado la ejecución hasta que Memorial se puso en contacto con él.

Según Rachinski, una de las partes más difíciles del proyecto fue encontrar las fechas de muerte de las víctimas. A menudo, el Estado proporcionaba datos falsos, como en el caso del ingeniero Afanasi Firsov, creador de los tanques BT-5 y BT-7, que sirvieron como prototipo del famoso tanque T-34 de la Segunda Guerra Mundial. Muchos pensaban que había muerto en prisión durante la guerra, pero las listas prueban que, en realidad, fue fusilado en 1937.

Mientras duró el Terror, continuó el uso de las listas, con menor frecuencia, hasta la muerte de Stalin. Su existencia fue revelada públicamente por Jruschov en su “discurso secreto”  de febrero de 1956.

Rachinski afirma que queda mucho trabajo por hacer para localizar información sobre las víctimas, así como para saber cómo se confeccionaban las listas a nivel local.

Mientras crece la presión del Gobierno sobre Memorial, la investigación continúa discretamente. "Ahora mismo todo es un caos", comenta Rachinski, cruzando el hall.  

Artículo publicado originalmente en The Moscow News. 

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