Los soldados del Kremlin

El Regimiento del Kremlin es un cuerpo militar especial y de élite bajo todos los puntos de vista. Participa en la protección de las primeras autoridades del país así como de las instalaciones del Kremlin. Incluso es una de atracción turística: centenares de rusos y extranjeros visitan cada día la tumba al soldado desconocido, donde prestan su servicio los soldados del Kremlin. Además, el regimiento se constituye en guardia de honor para recibir a las delegaciones extranjeras.

 

Fuente: Kultura.rf 

Es evidente que en esta unidad no aceptan al primero que pase y la selección de candidatos para este servicio especial se alarga unos cuantos meses. Dos veces al año, para el 1 de abril y para el 1 de octubre la lista de los futuros soldados del Kremlin  normalmente ya está confeccionada.

Esta primavera y verano el Regimiento presidencial incorporará a 185 jóvenes de la Región del Volga, los Urales y Siberia occidental. En principio el camino hacia la Plaza Roja no está vedado para los reclutas de otras regiones pero ya es costumbre que la cuartel del edificio del Arsenal se convierta en la segunda casa para los chicos de la Rusia profunda.

Muy raramente se aceptan en el regimiento reclutas moscovitas, al parecer por miedo a que el hecho de servir tan cerca de casa se convierta en un obstáculo y no una ayuda para el cumplimiento honesto del deber del soldado. 

En cambio los chicos de Tatarstán, las regiones de Altái, Krasnoyarsk, Novosibirsk, Cheliábinsk, Kémerovo, Omsk y Tomsk, que en los próximos meses se pondrán las hombreras con las letras “PP”, no se verán tan tentados de huir a casa de sus familiares durante ausencias no autorizadas. Su casa está demasiado lejos. 

La geografía no es de lejos el criterio principal para la selección de los soldados del Kremlin. El regimiento presidencial depende del Servicio Federal de Protección y las exigencias a los candidatos a alistarse en él son muy rígidas. 

Es más fácil entrar en los comandos especiales del ejército que en el “comando especial” del Kremlin. Por ejemplo, no aceptan jóvenes procedentes de familias incompletas o desgraciadas. Entre otros “tabúes” está el hecho de tener antecedentes penales o haber tenido problemas con la policía. 

Si antes de alistarse el joven estaba bajo investigación o bien estaba registrado en una clínica psiconeurológica o en un centro de desintoxicación no puede aspirar a servir en esta unidad de élite. Cuando los oficiales del regimiento analizan cuestiones personales del recluta también tienen en cuenta si el futuro soldado tiene parientes en el extranjero o que han sido juzgados. 

La singularidad del Regimiento presidencial obliga a considerar estos detalles y también dictamina unas exigencias concretas a la salud y el físico del soldado de élite. 

En la web de la unidad militar se indica que el candidato debe medir entre 175 y 190 centímetros, la agudeza visual sin corrección no puede ser mayor de 0,7 dioptrías en condiciones de iluminación normal y la proporción entre la altura y la masa corporal tiene que ser estándar. Es decir, si de los talones a la corona se miden 180 centímetros, el combatiente está obligado a pesar un poco menos de 70 kilos, no más. 

Los soldados del Kremlin también tienen que pasar un test auditivo. Si distingues qué te susurran a una distancia de seis metros, vales para el regimiento Presidencial. Si no oyes algunas palabras, te tienes que dirigir a otra unidad militar. En las filas del Kremlin no hay lugar para los amantes del alcohol ni tampoco para los que llevan tatuajes tan populares entre la juventud de ahora. 

En cuanto a los rumores que en el Regimiento presidencial solo aceptan a jóvenes con rasgos físicos eslavos, éstos han resultado ser una invención. En algunas unidades efectivamente tienen en cuenta el aspecto físico de los soldados, pero para ésta, en general, no tienen una importancia primordial.

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