Se reabre el debate sobre la tenencia de armas

La sentencia de un estudiante de 21 armas por disparar un arma no letal, reaviva una cuestión que puede tener profundas consecuencias. Fuente: flickr / Eric Holmes

La sentencia de un estudiante de 21 armas por disparar un arma no letal, reaviva una cuestión que puede tener profundas consecuencias. Fuente: flickr / Eric Holmes

Los ultranacionalistas son los máximos defensores del cambio de legislación, aunque el aumento de la inseguridad hace que la incipiente clase media también empiece a abrazar la idea.

“Si ilegalizas las armas, solo los que están fuera de la ley las tendrán”, así reza el famoso eslogan de la Asociación Nacional del Rifle (NRA) estadounidense. Hasta hace poco, casi nadie pensaba que este asunto fuera polémico en Rusia. Pero el caso de Alexándra Lotkova, estudiante moscovita de 21 años, está avivando el fuego de un debate que pronto se hará público.

Lotkova ha sido encarcelada este mes porque hirió a un hombre tras disparar una 'travmaticheski pistolet'  o un 'arma no letal'. Lotkova declara que estaba defendiendo a un amigo al que le habían dado una paliza y herido con un cuchillo otros dos hombres: Alexander Belousov e Ibrahim Kurbanov.

Amos fueron heridos por sus disparos, uno de ellos de gravedad. Belousov y Kurbanov dicen que no amenazaron a nadie con un cuchillo y que les disparó a bocajarro. La grabación de las cámaras de seguridad situadas en la estación de metro donde tuvo lugar el incidente dan algunas pistas de lo que ocurrió, y parece que Kurbanov sí tenía un cuchillo, pero las imágenes no son del todo concluyentes. Finalmente, el tribunal acusó a Lotkova de “comportamiento agresivo” y de “intentar causar daños”, mientras sus abogados insistían en decir que actuó en defensa propia.

Tampoco ayudó que una de las víctimas tuviera un apellido musulmán, Kurbanov.  Aunque no parece que haya ninguna evidencia de tensiones étnicas, los ultranacionalistas rusos ya han comenzado una campaña en la que muestran a Lotkova como “la típica víctima del salvajismo desencadenado por gamberros del Cáucaso Norte”.

Las pistolas y las tensiones étnicas son una mezcla peligrosa en cualquier lado. En una sociedad tan atomizada y desconfiada como la rusa contemporánea, este cocktail puede ser letal. El número de ciudadanos que aboga por el derecho a poseer armas al estilo de EE UU, está creciendo.   

Según algunas encuestas, más del 50% de la población adulta apoya esta idea. Aumentarán los sucesos como el Lotkova. Los ultranacionalistas son los mayores defensores de esta postura. Están convencidos de que solo ciudadanos libres con armas pueden acabar con la ola de criminalidad, de la que acusan a los procedentes del Cáucaso Norte y Asia Central.

Aunque esta propuesta también ha encontrado apoyos entre personas que no necesariamente son nacionalistas. La incipiente clase media siente cada vez más la necesidad de tener armas debido a la inseguridad y se siente lo suficientemente madura como para usarlas de manera responsable.

Los que se oponen a este punto de vista señalan el estado de la sociedad rusa, con altos niveles de alcoholismo, uso de drogas y violencia. Argumentan que si se introducen armas conllevará un aumento de la violencia. Algunos van incluso más lejos y creen que las 'armas no letales' (como la que uso Lotkova) deberían prohibirse. “Se usan con libertar porque están convencidos de que no matarán a nadie”, aunque frecuentemente no es así.

En cualquier caso, a pesar de tener opiniones diferentes, todas estas personas tienen algo en común: no confían en la policía, que la mayoría de los rusos considera ineficaz y corrupta.

Las imágenes de las cámaras de seguridad muestran a un agente que llega muy tarde y no sabe qué hacer. Mientras los ciudadanos sigan perdiendo la cuenta de las veces que se han intentado reformar las fuerzas de orden público, seguirá creciendo el número de personas que pide un actitud más benévola con las armas de fuego.

Esto puede suponer un desafío político para las autoridades rusos, sobre todo si un partido a favor de la legalización de las armas consigue más escaños en la Duma y presiona para que se apruebe una ley en esa dirección.

Tal y como señaló de manera concisa un blogger: “No es aconsejable amañar una elecciones en un país con los ciudadanos armados”. Quizá esto no sea un problema a corto plazo, pero estoy seguro de que con el tiempo será un debate a nivel nacional. De hecho, la versión rusa de la NRA tiene potencial para ello.