Los vídeos sobre las carreteras rusas arrasan en internet

Después de que el pasado febrero cerca de Cheliábinsk cayera un meteorito, todo el mundo supo de la existencia de esta ciudad siberiana. Pero también se llegó a saber que Rusia muchos conductores instalan en sus coches grabadores de vídeo digitales (DVR, por sus siglas en inglés). Gracias a esta costumbre, la caída del meteorito ha sido fotografiada desde tantos ángulos, que parecía que éste se había caído en uno de los platós de Hollywood y no en los Urales.

Un grabador de vídeo digital es una pequeña cámara de vídeo que se monta detrás del parabrisas y que graba ininterrumpidamente todo cuanto sucede delante del vehículo. Es un testigo desinteresado e imparcial, que no sólo permite ayudar a reconstruir el curso de los acontecimientos en caso de accidente, sino que también ofrece una manera eficaz de hacer frente a policías corruptos.

Internet está lleno de vídeos con grabaciones de “embestidas”: un tipo particular de fraude que consiste en que el conductor provoca voluntariamente el accidente, colocando su coche delante de otro vehículo en marcha, ocasionando de este modo la “embestida”.

Desgraciadamente, en los últimos tiempos los peatones también se han unido a este juego y se tiran trágicamente sobre el capó de los coches, poniendo en peligro sus vidas para lograr conseguir una indemnización.

Pero el caso es que las “embestidas” no son lo único que justifica el uso de los DVRs en los coches: los grabadores de vídeo digitales resultan ser un equipo imprescindible en un vehículo ante la actuación de los policías corruptos, los terribles accidentes de tráfico o, incluso, los cazas y los helicópteros de combate que sobrevuelan las carreteras.

El desarrollo de las nuevas tecnologías también ha aportado su granito de arena. Actualmente, un dispositivo de DVR se puede adquirir en cualquier tienda de electrónica.

El precio de un equipo de éstos empieza alrededor de 700 rublos (unos 22 dólares). Se grabar una imagen en un formato de 720 x 480 píxeles, y el sonido. A juzgar por el número de veces que la gente ve en YouTube los clips grabados con dispositivos de DVR, si un día pusieran en la televisión un reality show dedicado a “la carretera rusa”, el programa tendría un éxito impresionante, sin duda.

Si tecleamos en un motor de búsqueda ruso en internet las palabras “grabación con dispositivos de DVR”, nos aparecerá una nutrida colección de accidentes de tráfico, peleas en medio de la carretera, testimonios de graves infracciones a las normas de circulación e, incluso, de catástrofes aéreas.

Como una subcategoría aparte se podrían considerar las grabaciones de las  infracciones cometidas por los funcionarios (shinovniki) mientras circulaban en vehículos oficiales.

Los grabadores de vídeo digitales son, en definitiva, una herramienta esencial de la lucha que están llevando a cabo los miembros del movimiento civil “Cubos azules”  (este nombre hace referencia al mote con el que se designan en ruso las luces azules de la policía).

Dicho movimiento aboga por la abolición del uso de las sirenas azules para  dar preferencia en la carretera a algunos altos funcionarios. Los “Cubos azules” defienden enérgicamente la máxima difusión del uso de grabadores de vídeo digitales y animan a los conductores a dirigirse más activamente a la policía de tráfico entregando sus grabaciones de las infracciones cometidas en la carretera.

“En este momento en Rusia, existe cierta ambigüedad respecto a si se debe o no incluir las vídeograbaciones efectuadas con DVRs en los expedientes policiales”,  comenta el coordinador del movimiento 'Cubos azules', Piotr Shkumátov.

“Si se filma a alguien saltándose un semáforo en rojo o invadiendo el carril contrario, nadie prestará atención a su grabación, ni tampoco se castigará al infractor. Sin embargo, si el infractor acabó provocando un accidente, entonces la grabación será aceptada. No conozco ningún caso en el que, existiendo un vídeo del accidente, no se haya hecho un juicio justo”, comenta. 

Pero no sólo los activistas civiles cuelgan en internet grabaciones de infracciones  a las normas de circulación, sino también los propios infractores. Hay “héroes” que graban sus carreras ilegales sin límite de velocidad en las carreteras urbanas. Así, por ejemplo, un hombre con el apodo de “Black Devil” estuvo conduciendo como un loco por las calles de Moscú en una moto deportiva, grabándolo todo en un DVR.

En YouTube, los clips con las grabaciones de sus “hazañas” sumaban millones de visitas. A veces, “Black Devil” cambiaba su moto por un Porsche Cayenne Turbo. Cambiar de carril alocadamente en las avenidas más transitadas, incorporarse al carril contrario, saltarse un semáforo en rojo o desacatar las órdenes de agentes de policía son parte imprescindibles de estas grabaciones.

El pasado febrero, la policía capturó a este “piloto de Fórmula 1” y reveló su identidad: se trataba de un estudiante universitario de Moscú, llamado Nicolái Mustafin. Lo condenaron a 16 días de detención administrativa, pero la policía sigue estudiando sus grabaciones de vídeo digitales que auguran serios problemas al joven. 

Propuesta de ley para prohibir los DVRs 

A principios de este año, una propuesta legislativa de la Duma Municipal de Oremburgo conmocionó a la sociedad civil. Los diputados municipales propusieron a la Duma del Estado introducir una enmienda en la ley que prohíbe la colocación de cualquier objeto extraño en el parabrisas o en las ventanas laterales de la parte delantera del vehículo. La forma de castigo sugerida comprendería una multa y la confiscación del objeto en cuestión. Dado que en este proyecto de ley no se especifica qué se considera como un objeto extraño, los dueños de los navegadores GPS y de los grabadores de vídeos digitales han dado la voz de alarma.

“Creo que esta iniciativa no prosperará. Los navegadores GPS y los DVRs se han convertido en una parte inseparable de nuestra vida. Actualmente, en Rusia hay un millón de vehículos con DVRs, y su número está aumentando constantemente. Ahora se está planteando activamente que el transporte público y los vehículos de carga también lleven estos dispositivos incorporados de manera obligatoria. A ver cómo logra la policía confiscar todos estos equipos”, aseguró Piótr Shkumátov.

En la primera lectura, el proyecto de ley de la Duma Municipal de Oremburgo no fue aprobado. Se han enviado encuestas y formularios a distintos comités y autoridades legislativas y ejecutivas, para recoger comentarios y opiniones sobre el tema. Dicho proyecto de ley volverá a ser debatido en la Duma este mes de marzo.