“Casi una vez a la semana aparece una droga sintética nueva”

Víctor Ivanov, director del Servicio Federal de Estupefacientes de Rusia, explica los principales retos y problemas del país en esta materia. Fuente: ITAR-TASS

Víctor Ivanov, director del Servicio Federal de Estupefacientes de Rusia, explica los principales retos y problemas del país en esta materia. Fuente: ITAR-TASS

En Rusia ha descendido la mortalidad por el consumo de estupefacientes, mientras que el número de consumidores de sustancias ilegales ha dejado de aumentar. Así lo ha anunciado el director del Servicio Federal de Control de Estupefacientes (FSKN en la siglas en ruso) Víctor Ivanov.

“Durante los últimos cinco años la mortalidad entre los jóvenes en el grupo focal de 15 a 34 años ha disminuido casi 1,5 veces”, ha anunciado Ivanov en el consejo del FSKN en Moscú.

Al mismo tiempo, en palabras de Ivanov, cada año entran en programas de rehabilitación solo entre 20.000 y 25.000 drogodependientes de los 8,5 millones de rusos que сonsumen sustancias estupefacientes con mayor o menor periodicidad.

“Una parte es totalmente dependiente, la otra está en un estadio de formación activa. Creemos que esta cifra es muy alta”, ha señalado el jefe del servicio antidroga en una entrevista a la emisora Voz de Rusia. Ivanov se propone combatir este mal no solo con medidas de índole policial, sino también fomentando un Sistema Nacional de rehabilitación de toxicómanos.

Con anterioridad, durante su intervención en Viena en la sesión de la Comisión sobre Narcóticos de la ONU (CND), Ivanov declaró que considera nefasta la idea de la legalización de las drogas.

“En los últimos tiempos, y como si fuera un nuevo paradigma, se insiste en la idea de la legalización, especulando sobre la ineficacia de la política antidrogas. Sin embargo, es una ilusión”, declaró Ivanov.

En su opinión, incluso la legalización de la marihuana sería dañina, ya que su consumo puede precipitar la aparición de enfermedades psíquicas como la esquizofrenia, los episodios maniacos o la  depresión profunda.

Además, en opinión del jefe del FSKN, actualmente el mayor problema lo presentan las drogas sintéticas. “Durante el año pasado se sintetizaron 50 clases nuevas de drogas. Lo que implica que prácticamente una vez a la semana aparece una droga nueva”, ha remarcado Ivanov durante su entrevista en la Voz de Rusia.

SegúndatosdelFSKN, hasta el 50% de los preparados sintéticos entran en Rusia desde Alemania, Holanda, Bulgaria, Polonia y los estados bálticos. Se transportan ocultos en coches y camiones, así como por vía aérea y marítima.

Si las drogas narcóticas llegan a Rusia desde Occidente, el flujo de heroína viene del sur. “No puedo decir que en diez años se haya reducido el suministro de heroína afgana a la Federación Rusa.  La producción de heroína no solo no ha parado, sino que, al contrario, se ha desarrollado”, dijo Víctor Ivanov en una entrevista a RIA Novosti.

Según palabras de Ivanov, la principal parte de los laboratorios de producción de heroína está concentrada en el norte de Afganistán, en particular en la provincia de Badajshán. Mientras que el género que se produce en Afganistán en cantidades gigantescas – entre 4.000- 8.000 toneladas de opio al año– no puede ser vendido en este pequeño país, porque es muchísimo. Así que inevitablemente empieza el movimiento hacia mercados más alejados, uno de los cuales resulta ser la Federación Rusa. El segundo mayor mercado es la Unión Europea.

“Por más que desmantelamos los canales de suministro, siempre aparecen otros nuevos. Es evidente que el problema podrá resolverse solo cuando Afganistán ponga fin a la producción masiva de estupefacientes. Según los cálculos más modestos, toda la producción de drogas de Afganistán supera los 100.000 millones de dólares. Lo cierto es que la cantidad real es bastante superior”, opina el dirigente del Servicio Antidrogas ruso. 

Artículo realizado conmaterialesdeRIA Novosti y la Voz de Rusia.