Human Rights Watch denuncia violaciones de derechos laborales en Sochi

Inmigrantes han declarado que trabajaban largas horas con muy pocos días de descanso. Fuente: Reuters.

Inmigrantes han declarado que trabajaban largas horas con muy pocos días de descanso. Fuente: Reuters.

La organización en defensa de los derechos humanos, Human Rights Watch (HRW) ha publicado en su página web el informe “Antirécord olímpico. Explotación de los migrantes laborales durante la preparación para las Juegos Olímpicos 2014 en Sochi”, en el que se habla de la violación de los derechos de los trabajadores extranjeros en Rusia.

El informe se basa en entrevistas a 66 migrantes laborales que han trabajado en las obras olímpicas y en otras construcciones en Sochi durante el periodo 2009-2012. Los investigadores entrevistaron a gente procedente de Armenia, Kirguizistán, Serbia, Tayikistán, Uzbekistán y Ucrania. 

Casi todos los encuestados tenían ocupaciones poco retribuidas y de baja cualificación: peones, carpinteros, soldadores o montadores. Cuentan que generalmente ganaban de 55 a 80 rublos por hora (entre 1,8 y 2,6 dólares). 

Rachel Denber, subdirectora del departamento de HRW para Europa y Asia Central, explicó a Védomosti que los investigadores no pretendían que la muestra fuera totalmente representativa ya que su misión consistía en determinar los problemas más característicos de los migrantes laborales poco retribuidos que trabajan en las obras olímpicas en Sochi. 

HRW menciona la demora en entregar los salarios como una de las infracciones más habituales: “Uno tras otro los trabajadores nos contaban que no les pagaban todo el sueldo y a veces no les pagaban nada”. 

Además, “muchos trabajadores del estadio central y del pueblo olímpico principal relataron a HRW que numerosos patronos retienen el sueldo del primer mes”. 

“Todos los migrantes laborales entrevistados por HRW en Sochi aseguraban que trabajaban muchas horas y casi sin festivos. En las obras se trabajaba en turnos de 12 horas, el primer turno empezaba a las 8 de la mañana y el segundo a las 8 de la tarde. Se destinaba una hora para comer y para cambiarse al principio y al final de cada turno. Normalmente se trabajaba los siete días de la semana con un día festivo una vez cada dos semanas. La legislación rusa estipula que la semana laboral es de 40 horas con el pago correspondiente de las horas extra y como mínimo con un día de fiesta a la semana”, se comenta en el informe. 

El viceprimer ministro Dmitri Kozak, que se ocupa de la preparación para la celebración de las Olimpiadas 2014 en Sochi, desmintió las denuncias de la organización sobre las violaciones de los derechos de los trabajadores ocupados en la construcción de las instalaciones olímpicas. “En lo que concierne al respeto de los derechos laborales de los ciudadanos, la garantía de la seguridad en el trabajo, las condiciones de vivienda, etc., actualmente hay un fuerte control.  De esto se ocupan los inspectores laborales, el Servicio Federal de inspección en la esfera de la defensa de los derechos del consumidor y del bienestar de la persona, el Servicio Migratorio y la fiscalía y no se han recibido las quejas de las escala que se exponen en la informe internacional”, cita Interfax al viceministro. 

El informe de los defensores de los derechos humanos sin duda perjudicará la imagen de Rusia, considera el politólogo Alexéi Makarkin del Centro de tecnologías políticas de Moscú. Sobre todo, teniendo en cuenta que durante el pasado año en Rusia se aprobaron una serie de leyes que ya provocaron una reacción negativa por parte de la sociedad occidental. 

“Sin embargo, es poco probable que a la práctica afecte a la celebración de los Juegos”, destaca el politólogo. Antes de los Juegos Olímpicos del 2008 en Pekín, también se criticó a  China por violar los derechos humanos pero esto no se convirtió en ningún factor limitante para el Comité Olímpico Internacional, explicó Makarkin en una entrevista a Rusia Hoy.