Condenado a 11 años de cárcel el fundador de la secta Ashram Shambaly

Konstantín Rúdnev, líder de la secta Ashram Shambaly, durante el juicio. Fuente: RIA Novosti.

Konstantín Rúdnev, líder de la secta Ashram Shambaly, durante el juicio. Fuente: RIA Novosti.

El fundador de la secta Ashram Shambaly ha sido condenado hoy en Novosibirsk a 11 años de cárcel y a una multa de cien mil rublos por los delitos de violación, actos depravados y tentativa de comercio de drogas. Según la instrucción, la organización religiosa que él fundó lleva cerca de 20 años actuando en decenas de regiones. Varios miles de personas pertenecían a la organización sectaria.

La Fiscalía exigió para Konstantín Rúdnev de 45 años, autodenominado 'el visitante de Sirio', catorce años de privación de libertad. Se le imputaban los delitos de tentativa de comercio de drogas, violación y actos depravados. De acuerdo a la resolución de un juzgado del distrito de Novosibirsk, Rúdnev irá a prisión 11 años y tendrá que pagar una multa de cien mil rublos.

"No soy culpable. Vamos a recurrir", declaró Rúdnev tras la publicación de la sentencia. Su defensa considera que "no se ha probado la culpabilidad". La acusación está satisfecha con la sentencia: "Es el primer caso en Rusia en que a los organizadores de una secta se les impone una auténtica condena. Habíamos contado con un castigo más severo, se puede examinar la sentencia en su totalidad y después tomaremos la decisión de presentar una apelación o dejar la sentencia como está. Estamos satisfechos con la tipificación que ha planteado el juzgado".

Historia del «visitante de Sirio»

Tal como testimonia la documentación del caso, Konstantín Rúdnev, un entusiasta del yoga y de la filosofía oriental, fundó Ashram Shambaly (Academia de Ciencias Ocultas) en el año 1989. La base de la doctrina inventada por Rúdnev, que también se llama a sí mismo Sri Jnan Avatar Muni, eran teorías pseudo-hinduistas de moda por entonces. Escribió un libro: El camino de un idiota, del que se publicaron muchos miles de ejemplares. A sus adeptos más convencidos Konstantín Rúdnev los seleccionaba en seminarios y sesiones de instrucción abiertas que la secta organizaba en centros culturales. Una de las condiciones obligatorias para ingresar en la organización era la ruptura de los lazos familiares. Quienes ingresaban en la secta le donaban a esta todos sus bienes, incluídos los inmobiliarios; otros estaban al servicio del "educador espiritual", Rúdnev. Tal como se señala en los papeles de la acusación "para una total supresión de la voluntad, la secta empleaba la violencia psíquica y física, el consumo colectivo de drogas y las violaciones". A los adeptos se les hacía pasar hambre y casi no se les permitía dormir. Los agentes de la Dirección General del Ministerio del Interior en la región de Novosibirsk que han estado investigando la secta durante muchos años cuentan que, desde un pequeño encuentro en un piso de Akademgorodok, Ashram Shambaly se convirtió en "una de las sectas más importantes". Tenía filiales, por las que han pasado decenas de miles de personas, en veinte regiones del país: en las dos capitales, en las repúblicas de Tatarstán y Bashkiria, en las regiones periféricas de Krasnodarsk, Perm, Primorie, Jabárovsk, etc. 

De cómo la instrucción llegó hasta la cúpula de la secta

En reiteradas ocasiones los órganos de primera instancia habían iniciado acciones penales contra Konstantín Rúdnev, y todas las veces fueron sobreseídas: los adeptos se negaban a testificar contra él. Solo en octubre del año 2010 se consiguió detener al "educador espiritual". El dirigente de la secta fue arrestado en uno de sus cuarteles generales a las afueras de Novosibirsk. Según comunicó Marina Kinzhálova, portavoz de Comisión de Investigación de Novosibirsk, Rúdnev fue acusado de "organización de asociación religiosa cuya actividad va unida al uso de la fuerza" (parte 1, art. 239, Código Penal de la Federación Rusa), así como de "violación" (art. 131), "actos depravados"(art. 132) y "tentativa de comercio de drogas" (art. 30, art. 228.1). A instancia de la instrucción, los tribunales confiscaron las propiedades de la secta –varios chalets y decenas de coches–. En julio del año 2011 empezó el proceso judicial. Los agentes interrogaron a varios antiguos adeptos de la secta que accedieron a declarar para la acusación.

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