Rusia quiere librarse de los malos humos

La recién aprobada ley antitabaco aprobada en la Duma limitará los lugares en los que se puede fumar. Fuente: ITAR-TASS

La recién aprobada ley antitabaco aprobada en la Duma limitará los lugares en los que se puede fumar. Fuente: ITAR-TASS

El 25 de enero la Duma Estatal aprobó en segunda lectura el proyecto de ley antitabaco. A los fumadores rusos les queda cerca de un año para acostumbrarse a las limitaciones o para dejar este perjudicial hábito.

En 2008 Rusia se adhirió al convenio marco de la Organización Mundial de la Salud e inició de forma progresiva el cumplimiento de sus obligaciones.

El proyecto de ley “Sobre la protección de la salud de los ciudadanos de la exposición del humo del tabaco y de las consecuencias de su consumo” fue desarrollado por el Ministerio de Sanidad. Según recuentos de este departamento, en Rusia fuman casi 44 millones de personas, más del 40% de la población adulta. Y cada día mueren 400.000  personas de enfermedades provocadas por el tabaco.

La mayoría de las medidas antitabaco entrarán en vigor el 1 de junio de 2013. Ya este verano se prohibirá fumar en lugares públicos como hospitales, fábricas, todos los medios de transporte público de las ciudades y en los trenes de cercanías, así como en las instalaciones de los órganos gubernamentales.

Se podrá fumar junto a las estaciones de metro, estaciones de tren y aeropuertos a partir de una distancia de 15 metros. Los habitantes de los edificios de apartamentos ya no podrán fumar en las escaleras ni en los ascensores. Se harán excepciones en el caso de que el propietario del edificio habilite una “instalación especial”, aislada y con ventilación.

A partir del 1 de junio de 2014 se prohibirá fumar en hoteles, restaurantes, cafés y bares, en los trenes de pasajeros y en los barcos de larga distancia, así como en los andenes de los trenes de cercanías. Y en las estaciones de trenes y aeropuertos no se podrá ni siquiera comprar tabaco (excepto en las tiendas exentas de impuestos).

En lo que respecta a los establecimientos de restauración, al parecer la ley afectará en primer lugar a los clientes de los bares y salas de conciertos en los que se vende alcohol.

Por ahora no se sabe qué pasará con los pasajeros de trenes de larga distancia, por ejemplo, los que van de Moscú a Siberia, que tardan más de dos días de viaje. “Prohibir el tabaco en los trenes de larga distancia es prácticamente imposible”, asegura la periodista Galina Panysheva, de 55 años y fumadora desde hace más de 30”. “Es que no me imagino qué fumador aguantaría varios días sin tabaco. Así que lo que pasará es que los trabajadores del tren se sacarán un sobresueldo haciendo la vista gorda en los espacios entre vagones”.

También pueden darse casos de incumplimiento en el ámbito del comercio. La razón: la prohibición de la venta de productos de tabaco en kioscos, la mayor parte de los ingresos de los cuales procede precisamente de los cigarrillos.

A partir de 2014 únicamente se podrá comprar tabaco en tiendas y superficies especiales, aunque se prohibirá exponer las cajetillas de tabaco en las vitrinas de todos los vendedores, que únicamente podrán colgar un cartel con la lista y el precio de las distintas marcas de tabaco.

Además, se establecerá un precio mínimo y un precio máximo. La publicidad de tabaco quedará prohibida, así como cualquier intento de atraer a un comprador, por ejemplo aplicando descuentos o regalos especiales.

Además, no se podrá mostrar en las nuevas películas infantiles ni en dibujos animados (aunque en los antiguos dibujos animados soviéticos, como los famosos “Nu pogodi!” el personaje del Lobo seguirá fumando cigarrillos), y en las películas para adultos los personajes podrán fumar sólo si esto es “parte fundamental de la idea artística”.

“Aun en estas circunstancias los lobbies de presión del ámbito del tabaco podrán ablandar la ley más de lo que los políticos querrían”, opina la copresidenta de la Coalición Antitabaco Rusa, Daria Jaltúrina.

La decisión sobre los precios mínimos es responsabilidad de las propias tabacaleras y no del Estado; se ha retirado la prohibición de la venta de tabaco en las tiendas libres de impuestos; como consecuencia de la aplicación de la ley se eliminará el tabaco no fumado, como el de mascar o el rapé; el sistema electrónico de seguimiento de cajetillas de cigarrillos vendidas se construirá en base a información ofrecida por los propios fabricantes, que generalmente son también los principales sospechosos en casos de producción falsa, según enumera Jaltúrina.

A pesar de esto, en general los expertos valoran positivamente la ley. “La victoria clave del Ministerio de Sanidad es la introducción de programas 'sin humo' en los lugares públicos. Según la experiencia mundial, sólo esta medida reduce en un 15% los casos de infarto. Y con la prohibición de la venta libre de la producción, de nuevo según la experiencia mundial, se consigue reducir en un 10-15% el consumo de tabaco adolescente”, comenta Jaltúrina.

Es interesante el hecho de que la mayoría de los rusos se manifiestan en contra de la prohibición total de fumar en los lugares públicos. Según una encuesta del Levada center, alrededor del 70% de los rusos se posiciona a favor no de la prohibición, sino de limitaciones en el consumo.

Por ejemplo, a favor de la prohibición de fumar en los bares y restaurantes se manifiesta un 16% y un 17% correspondientemente, mientras que un 73% únicamente desea aplicar limitaciones. El 10% considera que fumar en bares se debe permitir, y el 7% está a favor de fumar en restaurantes.

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