La estación de tren más antigua de Moscú será la más moderna

Durante el primer semestre de 2013 se completará la reconstrucción de la estación de tren Leningradski de Moscú. En el edificio no solo recrearán los interiores históricos sino que también mejorarán los sistemas de servicios a los pasajeros con una zona de restaurantes y boutiques.

Fuente: ITAR-TASS, Alexey Fedoseev, Sergey Guneev, Sergey Kuznetsov, Vladimir Astapkovich/RIA Novosti

Leningradski, la estación de tren más antigua de Moscú, fue construida en 1849 y se llamó estación Nikoláyevski, en honor al entonces zar Nicolás I. En 1923 la rebautizaron con el nombre de Oktiábrski, por la Revolución bolchevique de octubre de 1917. Solo en 1937 recibió su nombre actual, estación Leningradski. Desde aquí parten los trenes a San Petersburgo (en la época soviética la ciudad se llamaba Leningrado), Nóvgorod, Helsinki y Tallin.

Durante toda su existencia, la estación se ha reparado una sola vez, en 1934. La reconstrucción actual afectará principalmente al edificio histórico que fue la base de la estación en el siglo XIX.

Se llevan a cabo trabajos para restaurar el aspecto original de los antiguos aposentos de los zares, en los que se alojaban los miembros de la familia real. El interior de estas instalaciones fue demolido durante la reconstrucción, cuyo edificio se utilizó en la época soviética.

Según comunicó a Rusia Hoy el jefe del sector de comunicaciones de la Dirección de Estaciones de Ferrocarriles, Dmitri Pisarenko, durante los trabajos se restaurará la decoración original del edificio.

“Estuco en los techos de la estación y la decoración histórica de los aposentos reales en el edificio pronto será la misma que la que tenían en el siglo XIX”, dijo Pisarenko.

Boris Ubórevich-Borovski, director del estudio de arquitectura Ub design, cree que la restauración de los interiores de la estación es una buena idea. "La reconstrucción del patrimonio histórico de Rusia está siendo desarrollada activamente, y en este caso con más razón ya que el edificio original de la estación es un monumento arquitectónico”, dice Ubórevich-Borovski.

“Es importante tener en cuenta que la estación Leningradski se construyó en conjunto con las estaciones ya existentes de Yaroslavski y Kazanski. También se debe preservar la unidad arquitectónica junto con la estación de tren Moskovski en San Petersburgo. La restauración será un éxito si somos capaces de mantener la integridad del conjunto y añadir nuevas características al viejo edificio”, añadió.

Además de la reconstrucción, la estación se ampliará y se modernizará. En la planta baja se abrirá pronto un gran supermercado, en el vestíbulo de la primera planta habrá una zona de restaurantes y en el segundo estarán las taquillas, las salas de espera y tiendas. Después de la reconstrucción, la estación contará con dos nuevos niveles. Se planea utilizar el espacio del tejado donde se instalará un restaurante al aire libre.

“Debido al creciente movimiento ferroviario, la estación está experimentando grandes cargas.  Es poco probable la ampliación de la estación”, dijo Borís Ubórevich-Borovski. 

Hay un proyecto más realista que consiste en trasladarla del centro de la ciudad hacia los suburbios. Y el edificio histórico, dado su valor arquitectónico, puede ser utilizado como un espacio de arte. Hasta que eso ocurra, la capacidad de la estación para recibir  más pasajeros y contar con un mejor servicio depende de la solución de los problemas de transporte en el territorio adyacente.

Además, se necesitaba un nuevo sistema de servicios de información para los pasajeros. Según Dmitri Pisarenko, en las instalaciones renovadas se establecerán indicadores adicionales para ayudar a orientarse en el nuevo espacio ampliado. Todas las señales estarán en dos idiomas, ruso e inglés.