Rusia quiere eliminar la frontera con Abjasia

La frontera entre Rusia y Abjasia. Fuente: Alexéi Maishev/RIA Novosti.

La frontera entre Rusia y Abjasia. Fuente: Alexéi Maishev/RIA Novosti.

Vladislav Surkov, el consejero del presidente ruso, declaró que Rusia y Abjasia no deben tener aduana. Alegó al tratado ruso-abjasio de cooperación firmado en noviembre del año pasado. Sin embargo, analistas rusos consideran que esta república independendizada de Georgia no ha perdido completamente su soberanía respecto a Rusia.

El pasado 16 de febrero, el asesor presidencial Vladislav Surkov realizó una visita a Abjasia y se reunió con el presidente Raul Jadzhimba. “Al fin y al cabo hay que eliminar esta frontera”, dijo el funcionario ruso. Mientras, el mandatario abjaso más cauteloso. Según él, se trata de simplificar el proceso para cruzar la frontera, ya que este asunto requiere un trabajo conjunto y próximamente estará resuelto.

En agosto del año pasado Jadzhimba, entonces candidato presidencial, declaraba la necesidad de “abrir la frontera con Rusia”. Afirmaba que esto provocaría un crecimiento del turismo ruso y además, sería un poderoso estímulo para los agricultores de Abjasia.

Abjasia y Osetia del Sur se escindieron de facto de Georgia a comienzos de los años 90 tras sendos conflictos armados, que dejaron miles de muertos y causaron el éxodo de decenas de miles de refugiados. Después de la guerra ruso-georgiana de cinco días en agosto de 2008 en Osetia del Sur, el conflicto que concluyó con la derrota de las armas georgianas, Moscú reconoció como Estados independientes a las dos entidades separatistas. Desde entonces, las independencias de Osetia del Sur y Abjasia han sido reconocidas también por Venezuela y Nicaragua.

Ambas partes suscribieron el pasado noviembre un nuevo tratado de cooperación y colaboración estratégica. Según lo establecido, Rusia y Abjasia se comprometen a garantizar “plena libertad de cruzar la frontera ruso-abjasa, teniendo en cuenta las restricciones de seguridad”. Para Alexander Skakov, experto del Centro de estudios de Asia Central y el Cáucaso del Instituto Oriental de la Academia de Ciencias, “la palabra 'eliminar' no significa lo mismo que 'abolir'. La aduana permanece, pero los formalidades se eliminan. Se quita la valla y se levantan puestos fronterizos”, dijo a RBTH. Para entrar en Rusia un ciudadano de Abjasia solo tendrá que mostrar el pasaporte. Según destaca Skakov, “esto se mantiene para que ciudadanos de otros países no puedan entrar a Abjasia fingiendo ser rusos”.

Frontera con Georgia

La vigilancia de la frontera con Georgia es otra de las cuestiones delicadas, en el nuevo acuerdo se estipula que la vigilancia será conjunta. Según Vladímir Evséiev, jefe del departamento de Cáucaso del Instituto de países de la CEI, también hace falta una demarcación del territorio marítimo de Abjasia y Georgia.

Según Evséiev en esta situación de incertidumbre acerca de la vigilancia de la frontera externa con Georgia, aún es difícil hablar de la abolición completa de la frontera con Rusia, aunque “la abolición de la que habló Surkov es posible, y los abjasios lo quieren, ya que les permitirá trasladarse libremente”.

Al mismo tiempo, esta analista considera que los abjasos no aspiran a abolir completamente la frontera con Rusia porque temen el regreso masivo de los refugiados georgianos que abandonaron Abjasia y fueron a Rusia tras el conflicto armado con Georgia a principios de los años 1990. Tbilisi afirma que alrededor de 200.000 refugiados abandonaron Abjasia a raíz de la guerra de los años 1992-1993.

Tras firmar el acuerdo con Abjasia Rusia cuenta con la firma de un documento semejante con otra república que se separó de Georgia – Osetia del Sur. Con estos sucesos de fondo el 18 de febrero fue firmado el acuerdo de la frontera ruso-osetia.

Lea más: Rusia y Abjasia se convierten oficialmente en aliados >>>

Todos los derechos reservados por Rossíiskaia Gazeta.

Más historias fascinantes en la página de Facebook de Russia Beyond.

Esta página web utiliza cookies. Haz click aquí para más información.

Aceptar cookies