¿Sentarán en el banquillo a Gorbachov?

Diputados rusos piden al fiscal que examine si fue legítima la desintegración de la URSS. Fuente: Reuters

Diputados rusos piden al fiscal que examine si fue legítima la desintegración de la URSS. Fuente: Reuters

Varios diputados rusos han enviado una solicitud al fiscal general de la Federación de Rusia pidiendo que se valore la legalidad del proceso de desintegración de la Unión Soviética, en 1991. En su opinión, los dirigentes de entonces permitieron que se cometiera una serie de infracciones que condujo al colapso de la URSS y exigen que responda por ello el expresidente Mijaíl Gorbachov.

Cinco diputados de la Duma Estatal dirigieron el pasado 10 de abril una interpelación oficial a Yuri Chaika, reivindicando una revisión jurídica de los acontecimientos del periodo de la fragmentación de la URSS.

Los autores de la interpelación representan a todas las fracciones de la Duma, excepto al partido de la izquierda Rusia Justa. Suscribieron la petición dos comunistas: Iván Nikitchuk y Oleg Denisenko, el miembro del Partido Liberal Demócrata de Rusia Mijaíl Degtiariov, además de dos representantes de Rusia Unida, el partido en el poder, Antón Románov y Yevgueni Fiódorov.

Los diputados quieren respuestas a dos cuestiones: si hubo intervención de países extranjeros contra la URSS y si ocurrió entonces un golpe de Estado, similar al que tuvo lugar recientemente en Ucrania.

Además, los diputados sospechan que en aquel entonces los dirigentes de la Unión Soviética cometieron infracciones que llevaron a la desintegración del país.

“Además de la respuesta a la interpelación, esperamos obtener una valoración de los fundamentos jurídicos de las estructuras de Estado de todas las antiguas repúblicas soviéticas, así como de la Constitución, lo que puede justificar una alteración de estos documentos, como, por ejemplo, el de la soberanía de Ucrania”, declaró Fiódorov, de Rusia Unida. El diputado confía en que la valoración de lo ocurrido hace dos décadas contribuirá a estimular un movimiento de liberación en los territorios de la antigua URSS, “en especial, en Ucrania”.

El primer presidente de la Unión Soviética, Mijaíl Gorbachov, está siendo acusado por los diputados de haber formado el Consejo de Estado de la URSS, órgano que no consta en la constitución de la URSS entre los organismos del poder estatal. Fue justamente el consejo de Estado el que decretó el reconocimiento de la independencia de las repúblicas soviéticas del Báltico.

Gorbachov ha calificado la iniciativa de los parlamentarios de “mal pensada y precipitada”. El expresidente de la URSS afirmó que los intentos de responsabilizarlo por la desintegración del país no tienen fundamento histórico y parecen, antes que nada, una tentativa de autopromoción de los diputados.

“Cuando me acusan de haber desintegrado el Este de Europa, acostumbro a responder que devolví Polonia a los polacos, Checoslovaquia a los checos y eslovacos y Hungría a los húngaros”, afirma Gorbachov.

Revisión de la historia

El fiscal general tendrá que analizar la interpelación de los diputados y responder. Fiódorov espera que el órgano lo haga dentro de un mes.

No todos los politólogos rusos se muestran de acuerdo en que el análisis de unos acontecimientos tan remotos sea imprescindible. Consideran que es poco probable que la investigación se lleve a cabo con rigurosidad y precisión.

“Me parece encomiable la iniciativa de los diputados. Sin duda, es necesario estudiar el proceso de disolución de la URSS. Pero respecto a los resultados de la investigación mantendré una actitud escéptica”, declaró Vladímir Gorniunov, miembro del Consejo de Asociación de Especialistas y Consultores políticos, Vladímir Goriunov. “Sin duda, muchos documentos se destruyeron. Además, la actual elite rusa está vinculada con aquellos acontecimientos o con aquellas personalidades que los provocaron”.

Goriunov subraya que juzgar a Gorbachov por la desintegración de la URSS no tiene fundamento. “No fue el iniciador ni el organizador de aquellos acontecimientos.

“La iniciativa de los parlamentarios es un tanto exótica”, considera Alexéi Makarkin del Centro de Tecnologías Políticas. “Los autores, sobre todo representantes del partido en el poder, siempre se distinguirán por sus opiniones radicales”. El analista se muestra convencido de que la Fiscalía General estudiará la interpelación parlamentaria, pero la respuesta será una evasiva. “Tanto la Fiscalía General como los tribunales ya han recibido en otras ocasiones interpelaciones semejantes”, dice Makarkin.

A su modo de ver, la interpelación de los diputados complicará aún más las tensas relaciones con las repúblicas bálticas que obtuvieron la independencia durante la desintegración de la URSS. Según el especialista, muchos ciudadanos de los países Bálticos consideran a Rusia como un país agresivo.