Nacionalistas rusos se manifiestan en Moscú

La conocida como Marcha Rusa se celebra cada 4 de noviembre, Día de la Unidad Nacional. Los organizadores esperan reunir 30.000 personas. Fuente: ITAR-TASS

La conocida como Marcha Rusa se celebra cada 4 de noviembre, Día de la Unidad Nacional. Los organizadores esperan reunir 30.000 personas. Fuente: ITAR-TASS

Las autoridades de la capital han permitido celebrar la tradicional manifestación de los movimientos de extrema derecha, en el distrito de Liublinó. Los organizadores esperaban reunir 30.000 personas. Según la policía han participado 8.000.

El 4 de noviembre se celebran en varias ciudades rusas manifestaciones y concentraciones nacionalistas agrupadas bajo el nombre de Marcha Rusa. Los organizadores del evento esperan el apoyo de 100 ciudades del país, aunque por ahora únicamente la mitad de ellas han dado su consentimiento. En la capital rusa se han reunido alrededor de 8.000 personas, según ha informado la policía. Decenas de personas han sido detenidas después de que centenares de activistas rompieran cordones policiales y se dispersaran por ese barrio en el sudeste de Moscú, según las grabaciones de vídeo difundidas por el canal de televisión Dozhd.

La marcha también se ha celebrado en Arjánguelsk, Volgogrado, Vorónezh, Ekaterimburgo y Dónetsk. En San Petersburgo, sin embargo, la manifestación no se ha celebrado oficialmente. Los nacionalistas no han podido obtener el permiso debido a ciertas diferencias respecto al lugar de celebración de la marcha.

“Mientras un gran número de personas apoya un nacionalismo 'normal', cada vez hay más que se acercan al nacionalismo agresivo o al fascismo”, declara Liudmila Alexéieva, defensora de los derechos humanos y directora de Moscow Helsinki Watch Group.

La historia de la Marcha Rusa está relacionada con la institución en 2004 del Día de la Unidad Nacional, que se celebra a nivel estatal y sustituye a la festividad de la Gran Revolución Socialista de Octubre, una de las fechas más importantes en la época de la URSS. El Día de la Unidad Nacional conmemora la expulsión de invasores extranjeros de Moscú en otoño de 1612 por parte de las tropas de Minin y Pozharski. Para la mayoría de la población esta nueva fecha es un festivo más, sin ningún tipo de componente ideológico, pero los nacionalistas rusos han logrado aprovecharse de la situación y 'monopolizar' esta fiesta. 

Se trata de la octava ocasión en la que se celebra esta marcha nacionalista. La primera Marcha Rusa tuvo lugar en 2005 y fue un evento mucho menos masivo: en Moscú se manifestaron unas 2.500-3.000 personas y en San Petersburgo alrededor de trescientas. Jóvenes nacionalistas salieron a las calles gritando consignas como: “¡Gloria a Rusia!”. El evento alarmó a ciudadanos y funcionarios de ambas capitales, de modo que en 2006 las autoridades de ambas ciudades prohibieron celebrar este tipo de acciones, lo que provocó a su vez numerosos enfrentamientos de nacionalistas contra la policía y detenciones multitudinarias.

Los grupos de extrema derecha están en contra de la inmigración tanto de caucásico (ciudadanos de Rusia) como de países de Asia Central (antiguas repúblicas soviéticas). Los ciudadanos de la CEI pueden entrar a Rusia sin visado. La economía rusa está mucho más desarrollada que en la de estas repúblicas y muchos de ellos hablan ruso. Al mismo tiempo, según cálculos demográficos Rusia necesita inmigrantes.

Durante los años siguientes, otras ciudades de Rusia han comenzado a unirse a la marcha y el número de participantes ha ido creciendo. En la capital, por ejemplo, los últimos años la manifestación ha contado con cerca de 10.000 personas.

Este año las autoridades de la capital han permitido la celebración de la Marcha Rusa en el alejado distrito de Liublinó, al sureste de la ciudad. Los nacionalistas pretendían celebrar la marcha por las calles del centro de la ciudad, pero tras los recientes enfrentamientos de nacionalistas contra inmigrantes y policía en el distrito de Biriuliovo, al sur de la capital, se decidió organizar la acción en Moscú. Los organizadores declaraban que esperaban contar con una participación de 30.000 personas.

Los miembros de la organización tienen una consigna: 14 palabras y 14 exigencias. Algunas de las exigencias son:  definir la etnia rusa como el pueblo que articula el Estado, la introducción de un régimen de visados para los países de Asia Central o la lucha contra la inmigración ilegal, así como la promoción del deporte, la batalla contra el alcoholismo y la salida de Rusia de la OMC.

El líder del movimiento Russkie, Dmitri Diómushkin (uno de los organizadores de la Marcha Rusa) asegura que la acción “está dejando de ser un mero evento puramente nacionalista para convertirse en un movimiento auténticamente ruso”.

“Antes solo acudían nacionalistas radicales, - comenta Diómushkin. – Ahora la base ideológica de la marcha es cada vez más amplia. Este año se han unido a nosotros nuevas organizaciones contrarias al sistema actual de justicia juvenil y a favor de la legalización de armas de fuego de corto alcance”. Diómushkin señala que en 2013 en Moscú las medidas de seguridad han sido especialmente estrictas. Según el organizador, la policía ha enviado tres helicópteros y hasta 5.000 policías y antidisturbios para proteger la manifestación.

Alexánder Verjovski, director del centro de análisis e información Sová, señala que los sectores más radicales de las juventudes nacionalistas podrían no acudir al evento, ya que estos “no confían en los organizadores de la marcha”, y eso se debe a que los líderes de la Marcha Rusa participaron en las manifestaciones de protesta de la oposición rusa en 2011 y 2012.

“Para la mayoría de los nacionales radicales es inaceptable participar en marchas de la oposición junto a movimientos liberales y de izquierdas, por lo que estos han roto sus relaciones con sus líderes. Por esta razón, en 2012 hubo una participación en la Marcha Rusa mucho menor que en los años anteriores, explica el experto. Según información oficial, el año pasado acudieron a la manifestación unas 7.000 personas en lugar de las 15.000 declaradas por los organizadores.

Por su parte, Alexéi Navalni, que se presentó a las elecciones a la alcaldía de Moscú y es uno de los líderes de la oposición, ha sido uno de los habituales en esta marcha. Ha participado en ella desde 2007, con la excepción del año pasado, ya que se encontraba enfermo. Justificaba su participación diciendo que aspiraba a que el evento se convirtiera en una manifestación “ciudadanos conservadores en defensa de sus derechos”. En su blog de LiveJournal escribe que este año no asistirá por “responsabilidad y equilibrio político”, aunque ha animado a la gente a ir.

Alexánder Verjovski señala que los nacionalistas exageran cuando dicen que tienen un importante programa social. Según el experto, las exigencias sociales de este movimiento se reducen a garantizar que “la juventud se dedique a otras cosas que no sean las peleas”. Según el centro Sová, este año ha habido 19 crímenes de odio, más que en todo el 2012 y el primer aumento desde 2008.