Se celebran las elecciones a la alcaldía de Moscú

Serguéi Sobianin llegó a la alcaldía en 2010, tras el cese de Yuri Luzhkov, que había ejercido el cargo durante 18 años. Fuente:  Photoshot / Vostock Photo.

Serguéi Sobianin llegó a la alcaldía en 2010, tras el cese de Yuri Luzhkov, que había ejercido el cargo durante 18 años. Fuente: Photoshot / Vostock Photo.

Los comicios de la capital rusa enfrentan, sobre todo, a dos candidatos. El actual alcalde, el oficialista Serguéi Sobianin, que lleva tres años en el cargo y Alexéi Navalni, bloguero anticorrupción que ha sido una de las figuras destacadas del movimiento de protesta. Según los sondeos Sobianin ganaría en la primera vuelta. Además de ellos participan los comunistas, los liberal-demócratas, el partido Rusia Justa y los liberales de Yábloko. Se trata de las primeras elecciones en diez años.

La capital rusa celebra hoy sus primeras elecciones al Ayuntamiento en diez años después de que el Kremlin decidiera restablecer las elecciones directas bajo presiones de la oposición extraparlamentaria. Hay siete millones de personas convocadas a las urnas, en una ciudad con más de 12 millones de población.

Según los sondeos a pie de urna Sobianin habría ganado las elecciones con el 56 % de los votos, conforme a una encuesta realizada por el Centro de Tecnologías Políticas y divulgada por la agencia Interfax.

El líder opositor, Alexéi Navalni, obtendría un 29 % los sufragios, un resultado histórico para la oposición extraparlamentaria.

De acuerdo con otro sondeo del Centro de Estudios de la Opinión Pública, Sobianin habría ganado con un 53 %, mientras Navalni habría recibido un 32 por ciento de los votos.

El candidato oficialista se tendría que conformar con un 52,5 %, de acuerdo a una encuesta del Fondo de Opinión Pública (FOM), que otorga un 29,1  % poyos a su rival.

No obstante, el equipo de campaña del opositor informó de que, según sus sondeos, que estiman los votos emitidos hasta una hora antes del cierre de los colegios, Sobianin lograría sólo el 46 por ciento de los votos frente al 36 % de Navalni.

El alcalde en funciones, Serguéi Sobianin, estrecho aliado del presidente ruso, Vladímir Putin, parte como gran favorito a la reelección, según todos los sondeos de opinión. Pese a su falta de carisma y el hecho de que es oriundo de Siberia, la mayoría de moscovitas están satisfechos con la gestión del alcalde, que sustituyó hace tres años a Yuri Luzhkov, que fue destituido por Dmitri Medvédev tras ejercer ese cargo durante 18 años.

La intriga de las elecciones municipales radica en el número de votos que logrará el líder de la oposición extraparlamentaria, Alexéi Navalni, sobre el que pesa una condena de cinco años de cárcel. El abogado participó activamente en en 2011-2012 las mayores protestas antigubernamentales desde la caída de la URSS.

Navalni, conocido como el bloguero anticorrupción que sacó a la luz los trapos sucios de Rusia Unida, pudo registrarse sorprendentemente como candidato tras ser puesto en libertad en julio pasado mientras la Justicia estudia el recurso a su condena.

Según la prensa, las autoridades locales decidieron convocar elecciones para legitimar su posición y mejorar su imagen a ojos de sus conciudadanos, ya que éstas quedaron muy dañadas tras las denuncias de fraude electoral en los comicios parlamentarios de 2011.

La campaña electoral no ha estado exenta de escándalos. Entre los más sonados está la acusación dirigida contra Navalni por parte de la Fiscalía General.

Según ésta, el candidato opositor recibió dinero del extranjero para financiar su campaña electoral, lo que es ilegal. A su vez, Navalni acusó al Sobianin de irregularidades y de haber comprado de manera fraudulente una casa de cinco millones a su hija. Uno de los temas centrales ha sido la necesidad de controlar la inmigración ilegal, que según las encuestas es un tema de gran preocupación para los rusos. Los sempiternos atascos y el precio del transporte también han estado muy presentes.

Hoy, domingo, también se celebran elecciones locales en otras ciudades y regiones de este país, en particular en Ekaterimburgo, capital de los Urales, donde la oposición tiene opciones de arrebatar al oficialismo el control del Ayuntamiento.