Las elecciones a la alcaldía de Moscú se convierten en una pugna de culturas políticas

Alexéi Navalni, activista de la oposición y bloguero. Fuente: Ria Novosti

Alexéi Navalni, activista de la oposición y bloguero. Fuente: Ria Novosti

La carrera política por el control de la ciudad más grande de Europa se ha convertido en una guerra abierta entre el alcalde apoyado por el Kremlin, Serguéi Sobianin, y el activista de la oposición, Alexéi Navalni. Las elecciones se celebrarán el próximo 8 de septiembre, y serán las primeras en 10 años, ya que las de 2004 se anularon para que no coincidieran con las elecciones presidenciales.

Sobianin fue nombrado alcalde en 2010 para remplazar a Yuri Luzhkov, destituido por el entonces presidente Dmitri Medvédev tras largos años en el cargo. Sobianin remplazó gran parte de la vieja guardia de Luzhkov por un nuevo equipo centrado en modernizar Moscú, renovando la infraestructura del transporte y mejorando los espacios públicos. 

Navalni,  de 37 años, representa a otra generación de activistas políticos que se ha dado a conocer en gran medida por su activismo en internet, así como por desempeñar un papel central en las protestas antigubernamentales celebradas en las calles del país. 

Las próximas elecciones a la alcaldía de esta ciudad de 15 millones de habitantes estaban programadas para el 2015, tras los cinco años de legislatura del actual alcalde. Pero Sobianin, exgobernador de Tiumén, la provincia productora de petróleo más rica de Rusia y antiguo jefe de personal del presidente Putin, sorprendió a muchos cuando anunció en junio que buscaría una reelección antes de tiempo “para potenciar [su] legitimidad entre los moscovitas”. 

Olga Kryshtanóvskaya, socióloga y antigua asesora del Kremlin:

La sociedad se divide en dos y, a fin de cuentas, todo se reduce a elegir entre Putin y la oposición. Navalni representa a aquellos en el otro lado de las barricadas, aquellos a los que no necesariamente les desagrada Sobianin pero que primordialmente quieren un nuevo gobierno. El resto de candidatos tienen muy pocas posibilidades de ganar, ya que no están confraternizando con los votantes.

La campaña de Navalni es muy inusual. Está utilizando las redes sociales, así como una gran red de voluntarios. Su equipo lleva a cabo sus propias encuestas, sus propias campañas en la calle y él conoce personalmente a la gente de los barrios. De esta forma, la gente corriente está conociendo al candidato Navalni. Obtener un segundo lugar en las elecciones sería una gran victoria para él.

Esto supuso un cambio en su postura, ya que en febrero había declarado: “Nuestras encuestas muestran que entre el 70 y el 80% de los moscovitas no quieren celebrar elecciones anticipadas.” 

El opositor millonario no se presenta 

Según sondeos iniciales, su principal rival iba a ser el millonario empresario Mijaíl Prójorov, que quedó segundo en Moscú en las elecciones presidenciales de 2012. 

En junio se aprobó una ley que prohíbe a los políticos que tengan cuentas o activos empresariales en el extranjero. A pesar de que Prójorov había planeado llevar sus activos extranjeros a Rusia en 2014 para poder presentarse a la alcaldía, finalmente declaró que debido al adelanta electoral no iba a poder conseguirlo a tiempo. 

“El Gobierno sólo puede haber tenido una razón de peso para celebrar elecciones anticipadas: tanto el Kremlin como Sobianin están un poco preocupados por el futuro,” afirma Lilia Shevtsova, analista política sénior del Centro Carnegie de Moscú. 

“El Gobierno no puede pasar por alto que deberá enfrentarse a un sentimiento de descontento que irá en aumento entre los moscovitas en un futuro próximo, ya que Rusia está entrando en un período de recesión, por lo que será inevitable que aumente el sentimiento de protesta”. 

La denuncia de la corrupción como arma política

Según la encuesta más reciente realizada por Synovate Comcon, del 58 % de los encuestados con intención de voto,  más del 63 % apoyaría a Sobianin, que representa al actual partido en el gobierno, Rusia Unida e iría seguido de Navalni con un 20 %. La intención de voto por los otros cuatro candidatos se refleja en porcentajes de una sola cifra. En caso de que ninguno de los dos candidatos más votados obtenga más del 50% de los votos se celebrará una segunda ronda.

Navalni se hizo famoso a través de sus intervenciones como blogger, donde ha expuesto al público la corrupción en las empresas estatales más grandes de Rusia.  En 2010 construyó una red de abogados, financiada mediante crowdfunding, para buscar contratos dudosos en el sistema de contratación pública, alarmando sobre la corrupción de los funcionarios.

Navalni afirma que gracias a las investigaciones de su fundación se han cancelado contratos gubernamentales por el valor de 59.000 millones de rublos (cerca de 1.800 millones de dólares).

Sin embargo, el mismo Navalni ha sido objeto de cinco causas penales en los últimos 18 meses, que, según varios observadores, han sido impulsadas con motivaciones políticas.

En julio fue declarado culpable  de malversación de 16 millones de rublos (unos 400.000 dólares) de una empresa forestal de propiedad estatal de Kírov, donde trabajó como asesor del gobernador de la región en 2009, y fue sentenciado a cinco años de prisión.

Su condena, que llegó tras un controvertido proceso judicial, hizo que miles de personas tomaran las calles cerca del Kremlin en Moscú en señal de apoyo y de protesta.

Sorprendentemente, sólo 24 horas después de haber presionado para que se realizara su encarcelamiento, los mismos fiscales volvieron a los tribunales para reclamar que Navalni fuera liberado mientras este apelaba su condena. Su liberación le ha dado la oportunidad de presentarse a las elecciones municipales. Aunque su campaña no ha estado carente de sobresaltos, el domingo 25 de agosto fue detenido durante unas horas tras haberse reunido con sus seguidores.

Ganando reconocimiento

“Fue Sobianin quien excarceló a Navalni”, afirma Ígor Bunin, presidente del Centro de Tecnologías Políticas de Moscú. “Sobianin necesita demostrar que estas elecciones son transparentes y competitivas para que su victoria sea legítima. Con este objetivo en mente dejó al famoso blogger ruso en libertad.”

A pesar de que habitualmente se le considera persona non grata en la televisión estatal, la principal fuente de información del 87b% de los rusos, Navalni utiliza todas las oportunidades que se le brindan para difundir su mensaje: poner fin a la corrupción ahorraría al presupuesto estatal millones de rublos que se podrían usar en beneficio de los moscovitas. En los debates políticos retransmitidos por televisión, en los que Sobianin se ha negado a participar, Navalni ha hablado de una corrupción generalizada en el Gobierno.

“La campaña de Sobianin es tradicional, ya que sus recursos están controlados por el Gobierno, es poco imaginativa y hace uso de la presión administrativa”, afirma Shevtsova. “Navalni ofrece un gran cantidad de métodos de campaña que involucran a los votantes, tanto online como offline, sin importar sus limitaciones de recursos”.

Ha recaudado un total de 49 millones de rublos (1,5 millones de dólares) en donaciones para su campaña y tiene 14.000 voluntarios que distribuyen folletos y periódicos en Moscú. Diariamente, Navalni lleva a cabo hasta cinco mítines con sus votantes al aire libre, cerca de las estaciones de metro en distintos distritos de la ciudad.

Lo que empezó como una campaña para legitimar a Sobianin como alcalde ha legitimado gradualmente a Navalni como principal oponente del actual alcalde. Una de las preguntas clave es si Navalni será encarcelado tras las elecciones, lo que para muchos supondría convertirlo en un preso político.