Comienza la batalla por la alcaldía de Moscú

Alexéi Navalni. Fuente: Ria Novosti / Iliá Pitalev

Alexéi Navalni. Fuente: Ria Novosti / Iliá Pitalev

El próximo 8 de septiembre se celebrarán las elecciones anticipadas a la alcaldía de la capital rusa. Será la hora de la verdad para la oposición ya que la masa crítica al régimen se encuentra precisamente en Moscú. Los dos candidatos con más opciones serán el oficialista Serguéi Sobianin, que adelantó los comicios y el bloguero Alexéi Navalni.

Mucha gente considera que las elecciones celebradas el año pasado en la ciudad de Jimki  (colindante con Moscú y considerada uno de sus suburbios) fueron un ensayo de la futura batalla por la capital rusa. Por esa razón, todos los políticos del país estuvieron pendientes del desarrollo de los comicios y de la abrumadora derrota que sufrió la oposición.

Para los líderes de la oposición, la ocasión de tomar la revancha ha llegado mucho antes de lo esperado: las elecciones a la alcaldía de Moscú se iban a celebrar en 2015, pero los planes de la oposición se han visto desbaratados por la dimisión anticipada del alcalde,  Serguéi Sobianin. Ahora, los comicios tendrán lugar el próximo 8 de septiembre, y muchos expertos dudan de que la oposición esté preparada para la batalla.  

El aspecto económico

Tanto las autoridades como la oposición han crecido leyendo los mismos libros de historia, en los que Moscú siempre ha tenido un significado simbólico. Del mismo modo que la victoria electoral en la capital supondría una garantía de éxito en el futuro, la derrota supondría un preludio del fracaso.

Pero incluso si dejamos de lado los significados simbólicos de estos comicios, es mucho lo que está en juego. Cabe recordar que el poder político que posee el alcalde de la capital rusa no sólo iguala sino que supera el de un gobernador de una región. De hecho, el 8 de septiembre se elegirá a uno de los altos funcionarios del gobierno de Putin.

Tampoco debemos olvidar el aspecto económico de la cuestión. Moscú es el centro financiero, comercial y administrativo más grande de Rusia, donde se concentra casi la mitad de los bancos del país, y donde se encuentran las sedes de las corporaciones más grandes.

El Producto Interior Bruto de la capital rusa supera los 300 mil millones de dólares al año, lo que supone por lo menos una sexta parte del PIB nacional. Para llegar a manejar semejantes recursos financieros, la oposición tendría que ganar una docena de elecciones a gobernador en las principales regiones de la Federación.

Serguéi Sobianin, el candidato de Putin

El alcalde en funciones, Serguéi Sobianin, no sólo es el candidato favorito, sino también el iniciador de esta campaña. Según el analista político Mijaíl Remízov, Sobianin eligió muy acertadamente el momento de su dimisión. “Los opositores, por ahora, no han logrado crecer ni fortalecerse”, opina el experto.

A su vez, el analista político Alexéi Makarkin considera que Sobianin podría guiarse por distintos intereses. Según el experto, una victoria en elecciones abiertas, en lugar de ser asignado por el poder central, le permitirían reafirmar su legitimidad en el cargo. Hay que recordar que Sobianin accedió al cargo en 2010 tras la destitución del anterior alcalde, Yuri Luzhkov, por parte de Medvédev.

Sobianin ya ha hecho público su programa para el futuro, pero se le evaluará principalmente por sus obras en el pasado. Una serie de iniciativas, tales como la mejora de los parques de la ciudad o la construcción de carriles bici, han sido bien recibidas por los moscovitas. En cambio, otros proyectos, como, por ejemplo, la idea de pavimentar con baldosas el centro de la ciudad, no encontraron mucho apoyo entre la gente.  

Mijaíl Prójorov, el principal contendiente

Mientras que para los medios de comunicación extranjeros, el descubrimiento del año ha resultado ser Alexéi Navalni, para los que observan el desarrollo de esos sucesos desde dentro, la figura del multimillonario Mijaíl Prójorov despierta mayor interés. Tras haber reunido a un fuerte equipo de personas independientes, de pensamiento original y, lo que es todavía más importante, no contaminada por las maquinaciones políticas de los seguidores del poder, Prójorov iba a convertirse en un importante contendiente de Sobianin.

Sin embargo, el pasado 16 de junio, el empresario anunció que no va a presentar su candidatura a la alcaldía de Moscú. En lugar de ello, ha optado por prepararse a fondo para las elecciones a la Duma de la Ciudad previstas para el año 2014, diciendo que el control de la asamblea legislativa es más importante que ocupar el sillón de alcalde.

La razón oficial de la retirada de Prójorov de esta campaña electoral es la falta de tiempo para ajustar su negocio a los requisitos que debe cumplir todo candidato a alcalde. La razón que esgrime el propio Prójorov es la obstrucción por parte del Kremlin.

Los partidarios del empresario sostienen que los resultados de estas elecciones  están decididos de antemano y que, aparte de Sobianin, todos los candidatos son fantasmas llamados a diluir el voto de la oposición. La respuesta del partido gobernante ha sido que “los activos extranjeros resultan ser más importantes para Prójorov que los intereses de los votantes”.  

Alexéi Navalni, el 'día del juicio final' para el movimiento de protesta

Después de que Prójorov abandonase la campaña electoral,  las elecciones se han convertido en una carrera de dos candidatos. El poder actual, representado por Sobianin, y la oposición, centrada en la figura de Alexéi Navalni, que actualmente se enfrenta a un juicio acusado de robo a la empresa maderera estatal.

Todavía no se ha hecho público el programa de Navalni, pero de acuerdo a las fuentes no oficiales, este líder de la oposición tiene la intención de centrarse en el estado de las infraestructuras urbanas.

Por ejemplo, Sobianin no había logrado encontrar la solución al problema del tráfico en las carreteras de la capital, y la oposición pretende utilizarlo a su favor.

Además, en la capital se concentra el núcleo electoral del movimiento de protesta.  El año pasado fue justamente en Moscú donde  decenas y cientos de miles de personas salieron a las calles en manifestaciones en contra del gobierno. 

Hasta ahora ninguno de los 'ensayos' para la gran batalla reportó resultados tangibles a Navalni. La oposición tendrá que movilizar todos los recursos para cambiar esta tendencia. Aunque la oposición sólo dispondrá de los dos meses de verano, período cuando la llamada 'clase creativa' suele estar veraneando lejos de la capital. 

La araña y los demás, la carrera de los rezagados

En cualquier caso, la lista electoral no se ha limitado a dos candidatos y hay una impresionante  retaguardia de opciones “de segunda”. Así, por ejemplo, ya en los primeros días de registro, tres moscovitas se autonominaron y entregaron sus solicitudes a la Comisión Electoral. 

El siguiente en presentar la documentación fue el extravagante músico Serguéi Troitski,  conocido con el apodo de 'La Araña'. Anteriormente, Troitsky ya había participado en las elecciones de otras dos ciudades cercanas a Moscú – Zhukovsky y Jimki – pero sin éxito notable. 

Aunque, eso sí, entre los pesos pesados de la política rusa ninguno ha decidido participar en la campaña electoral a la alcaldía de la capital.

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