Se adelantan las elecciones a alcaldía de Moscú

El actual alcalde, Serguéi Sobianin, convoca comicios para el próximo 8 de septiembre dos años antes del fin de su legislatura. Fuente: AP

El actual alcalde, Serguéi Sobianin, convoca comicios para el próximo 8 de septiembre dos años antes del fin de su legislatura. Fuente: AP

El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin desde 2010, anunció ayer que se retira dos años antes de que finalice se legislatura. Sobianin ha propuesto que las próximas elecciones a alcalde (las primeras en Moscú en 10 años) se celebren el 8 de septiembre, el día en que también se han convocado las elecciones a gobernador en la región de Moscú.

Esta maniobra se ha visto como un esfuerzo por asegurar una legislatura de cinco años en un momento en el que sus mayores oponentes potenciales, el multimillonario Mijaíl Prójorov y el activista de la oposición, Alexéi Navalni, se vean obligados probablemente a presentar sus candidaturas.

El actual alcalde anunció esta decisión el 4 de junio en una reunión en la Cámara Pública de Moscú en la que sus miembros presionaron a Sobianin, nombrado alcalde directamente en 2010 por el entonces presidente Dmitri Medvédev, para que convocara elecciones anticipadas con el fin de aumentar la legitimidad del alcalde entre los moscovitas.

Probablemente seguirá ejerciendo su puesto tras hacer llegar formalmente su renuncia al presidente Vladímir Putin hasta los próximos comicios.

Sobianin, de 54 años, trabajó como jefe del aparato del gobierno de 2005 a 2010. Fue nombrado alcalde de la capital en 2010 por el entonces presidente Dmitri Medvédev. Anteriormente, en 2001 había sido elegido gobernador de Tiumén, la región de Rusia más rica en petróleo y gas. 

Desde que asumió el cargo, Sobianin ha llevado a cabo una revisión a fondo de las políticas de su predecesor, Yuri Luzhkov, y ha remplazado a muchos de los aliados del antiguo alcalde.

Luzhkov fue destituido por Medvédev en septiembre de 2010 tras 18 años en la alcaldía debido a "una pérdida de confianza", tras una campaña mediática que acusaba a su administración de corrupción galopante.

Las últimas elecciones a alcalde en Moscú se celebraron en 2003. En ellas Luzhkov obtuvo el 75% de los votos. En septiembre de 2004, después del ataque terrorista de Beslán, en el Cáucaso Norte, Vladímir Putin anuló los votos populares de gobernadores y de los alcaldes de Moscú y San Petersburgo, un movimiento que fue interpretado como un reforzamiento del control del Kremlin sobre las élites regionales.

El pasado junio se restablecieron las votaciones populares de los gobernadores, aunque con algunas limitaciones. Este paso fue interpretado por los expertos en política como una concesión al movimiento de protesta de la clase media contra el Kremlin, que pedían más autogobierno en las grandes ciudades, sobre todo Moscú.

Una encuesta realizada en febrero por la Fundación Opinión Pública, un organismo de sondeo de la opinión financiado por el Estado, mostraba que el 51% de los moscovitas aprobaban la actuación de Sobianin, mientras que un 23% se mostraba crítico con ella.

El 59% de los encuestados opinaba que Moscú se vería beneficiada si Sobianin permaneciera en su puesto, frente a un 14% en desacuerdo. El índice de aprobación personal de Sobianin en Moscú era del 66%, según esta encuesta. 

Un mes de intrigas

Las especulaciones sobre la renuncia de Sobianin surgieron durante la noche del 3 de mayo, cuando Gazeta.ru, uno de los principales periódicos online del país, citaba a una fuente cercana al ayuntamiento que declaraba que la idea de convocar elecciones anticipadas "se había formulado la semana anterior, pero todavía no se había tomado ninguna decisión definitiva".

Los rumores fueron confirmados por un concejan, Mijaíl Velmakin, quien declaró a Gazeta.ru que se había pedido a los miembros de las comisiones electorales de Moscú que no se tomaran vacaciones en septiembre, a pesar de que no había elecciones programadas para ese mes. 

Gazeta.ru citaba también al editor jefe del portal de noticias de Mossovet, Yuri Zagrebnói, quien informaba que unas elecciones celebradas en septiembre evitarían que Mijaíl Prójorov, multimillonario y político liberal, se presentara a alcalde.

El 1 de junio entró en vigor una ley que prohibía a los diputados, alcaldes y gobernadores tener cuentas y activos de negocios en el extranjero.

El 29 de mayo Prójorov declaraba al portal de negocios RBC que trasladaría sus activos a Rusia antes de 2014 para consolidarse como candidato a las elecciones de la Duma de la ciudad, convocadas inicialmente en septiembre de 2014.

Prójorov posee en la actualidad mayor apoyo en Moscú que en cualquier otra región de Rusia. En el recuento de votos de las elecciones presidenciales de marzo de 2012, quedó segundo en la capital tras Vladímir Putin con el 20,5% de los votos, mientras que sus resultados a nivel nacional fueron del 8%. Putin obtuvo el 47% en Moscú y el 64% en toda Rusia.

Lev Gudkov, director del centro Levada, una agencia independiente de sondeo de opinión, estima que Prójorov podría obtener de un 20% a un 25% en las elecciones de septiembre.

Otro popular político de Moscú, el líder de la cruzada anticorrupción Alexéi Navalni, mucho más crítico con Putin que Prójorov, declaraba a la emisora de radio Eco de Moscú el 4 de junio que pretendía presentarse a la alcaldía.

Al igual que Prójorov, las posibilidades de Navalni para presentarse a alcalde en septiembre son escasas, aunque por otra razón.

Navalni está siendo juzgado por fraude, que según la oposición son falsos y están políticamente motivados. Si resulta condenado no tendrá derecho a presentarse a las elecciones.

Alexéi Venediktov, editor jefe de Eco de Moscú, opina que Sobianin ha llevado a cabo un ataque preventivo contra sus rivales en un momento en que estos son demasiado débiles para enfrentarse a él.

“En 2015 la competición habría sido mucho más difícil para él, el riesgo de perder sería mucho más alto en 2015 que en 2013", escribía Venediktov en su Twitter.

Alexéi Makarkin, vicepresidente del Centro de Tecnologías Políticas, un centro de investigación de Moscú, declaraba a la agencia de noticias RIA Novosti que Sobianin ha escogido el momento adecuado para celebrar las elecciones “ya que este tiene unos altos índices de popularidad y la actividad de protesta es muy baja”.

Ganar las elecciones aumentaría la legitimidad de Sobianin, opinaba Makarkin.

En una entrevista para Kommersant en febrero, Sobianin declaraba que no tenía intención de convocar elecciones anticipadas y recalcaba que “nuestros sondeos muestran que el 70-80% de los moscovitas no quieren unas elecciones anticipadas”.