La respuesta europea al caso Navalni

El opositor al Kremlin está inmerso en un proceso judicial cuya sentencia podría influir en las relaciones con el Viejo Continente. Fuente: ITAR-TASS

El opositor al Kremlin está inmerso en un proceso judicial cuya sentencia podría influir en las relaciones con el Viejo Continente. Fuente: ITAR-TASS

¿Cómo reaccionará Europa después de que las autoridades rusas dicten su sentencia al opositor Alexéi Navalni?

En enero de este año se presentó la acusación contra el bloguero y abogado  Alexéi Navalni. Está acusado de malversación de fondos en la empresa maderera estatal Kirovles. Según los investigadores, cuando Navalni era consejero del gobernador de la región de Kírov, organizó la apropiación indebida de la empresa Kirovles por un importe de 16 millones de rublos (unos 500.000 dólares).

El Comité de Investigación de Rusia (CIR) declaró que consiguieron reunir suficientes pruebas para demostrar la culpabilidad del político opositor. Andréi Vasilkov, representante de este organismo en la región de Kírov, ha calificado el caso como de “ordinario en el ámbito económico”.

Sin embargo, hay numerosas críticas a esta postura. Navalni y sus partidarios así como políticos europeos y diplomáticos que están supervisando el curso del juicio declaran abiertamente que este caso "tiene un significado especial", y que el veredicto podría afectar a las relaciones entre Rusia y Europa.

SegúnDmitri Trenin, director del Centro Carnegie de Moscú, este juicio influirá en el ambiente de las relaciones bilaterales, en especial en la parte europea. El experto está convencido de que una sentencia condenatoria no tendrá consecuencias a  largo plazo.

“Sin embargo, los líderes occidentales, tendrán que hacer una serie de críticas en relación a la naturaleza política del proceso, a la subjetividad del sistema judicial ruso y a la presión de las autoridades rusas contra la oposición,” dijo Trenin. Algo comparable,  aunque en menor escala, a la reacción de Occidente a la condena de Jodorkovski”.

Al hablar de las posibles reacciones en Europa, el experto declaró que estos cometerían un gran error si en respuesta a una sentencia, rechazaran los acuerdos ya alcanzados o congelaran el proceso de las negociaciones, por ejemplo, la introducción de un régimen de exención de visados con los países de la UE.  “En mi opinión, los europeos que quieran ver una Rusia más civilizada deberán, por el contrario y de todas maneras, contribuir a la abolición de los visados​​”,  dice Dmitri Trenin. 

Alexéi Mujin, director general del Centro de Información Política se mostró categórico. Está convencido de que “los europeos siempre supieron separar claramente la política de la economía y seguirán siendo fieles a sí mismos en este caso”, es decir, no van a dificultar el crecimiento de la economía de la UE ni a romper el proceso de las negociaciones sobre la exención de visados. 

Así lo expresó en una entrevista en la revista Kommersant-Vlast la extitular de la Secretaría de Planificación de Políticas de Relaciones Exteriores de Francia, Marie Mendras: “No se quiere convertir la situación actual en Rusia en un tema político, por tanto en cuanto, para París es una prioridad la diplomacia económica”. 

“Sin embargo, el proceso judicial contra Alexéi Navalni será ampliamente comentado en aquellos espacios europeos que durante mucho tiempo han mostrado posturas negativas hacia Rusia, como la OSCE y la Comisión Europea”, dice Alexéi Mujin. 

En este sentido seguramente se actualizará la posible creación en Europa de una lista Magnitski, similar a la de EE UU. Por lo tanto, el juicio podría ser utilizado como una excusa, sin embargo, el momento elegido no es el apropiado, añade el experto. 

"Incluso en la sociedad estadounidense surgen ahora dudas sobre si funcionará la lista Magnitski. Muchas personas en Estados Unidos reconocen la inconstitucionalidad de la ley, ya que las personas incluidas en la lista fueron seleccionadas según criterios descoordinados y confusos. Además, nadie fue sometido a un proceso judicial antes de ser incluido en la lista”, recordó Mujin. 

“Si Europa, en este contexto, quiere crear su propia lista Magnitski, es imprescindible una  decisión judicial. Si se toma esa decisión, será un caso sin precedentes y, por supuesto, traerá una serie de respuestas por parte de Moscú y en general complicará las cosas”. 

Aunque el Parlamento Europeo no oculta su actitud crítica sobre el proceso. El subdirector del Parlamento Europeo para la cooperación UE-Rusia, Werner Schultz, dijo en una entrevista a Kommersant-Vlast: “El asunto Navalni es solo la punta del iceberg. Hay gran cantidad de demandas judiciales e investigaciones relacionadas con la participación en las protestas contra la toma de posesión de Putin hace un año. Ya es hora de que la UE siga el ejemplo de EE UU y adopte una lista Magnitski”. 

Por último, Mijaíl Remízov, presidente del Instituto de Estrategia Nacional, cree que la consecuencia principal del proceso está relacionada con la opinión pública occidental. En otras palabras, será otro de los temas que complementará la ya negativa imagen de Rusia a ojos de los europeos. 

Andrzej Olechowski, exdirector del Ministerio de Asuntos Exteriores de Polonia (1993-1995), comparte esta opinión: “No me puedo imaginar ninguna sanción. Rusia no es un país con el cual esto se pueda hacer con tranquilidad. Como resultado de este tipo de juicios habrá todavía más desilusión en cuanto a Rusia, lo que puede significar años perdidos en las relaciones de Moscú con la UE”.