La oposición busca su espacio en la vida política rusa

El movimiento de protesta pierde fuerza en las calles y el gobierno ha conseguido aislar a los opositores más enérgicos. Fuente: ITAR-TASS

El movimiento de protesta pierde fuerza en las calles y el gobierno ha conseguido aislar a los opositores más enérgicos. Fuente: ITAR-TASS

La oposición rusa convocó una manifestación el 6 de mayo, en conmemoración del aniversario de las masivas protestas del año pasado en la plaza Bolótnaya, que desembocaron en violentos enfrentamientos con la policía. Según la policía, unas 8.000 personas acudieron a la manifestación. Los organizadores calculan una cifra mucho más alta, afirmando que hubo por lo menos 30.000 manifestantes. Un año después de las protestas masivas, las opiniones sobre el lugar que los opositores al régimen podrían reivindicar en el paisaje político ruso varían casi tanto como estos cálculos.

El Consejo Coordinador de la Oposición, una estructura que surgió el pasado septiembre, organizó la manifestación del pasado 6 de mayo. Sus miembros fueron elegidos mediante votaciones online.

Sus miembros consideran que el Consejo de Coordinación (CC) representa a la oposición rusa en su conjunto. Y es el CC quien supuestamente debería entablar un diálogo político con el Gobierno en nombre de la oposición.

Vladímir Putin, durante su programa en vivo en televisión a finales de abril, dijo que estaba listo para dialogar, "pero algunas figuras de la oposición están rehuyendo este diálogo", señaló Putin.

En una entrevista anterior con el canal estatal de TV, Rossiya 24, el secretario de prensa del presidente, Dmitri Peskov, dijo que no creía posible dialogar con la oposición rusa, porque, en su opinión, "no es posible hablar con el vacío".

Para él, los oponentes al régimen han fracasado en presentar una agenda constructiva o en encontrar verdaderos líderes. En los seis meses que han mediado desde su fundación, los miembros del CC han estado ocupados principalmente en reuniones ordinarias para discutir asuntos de organización y declaraciones clave sobre las diferentes iniciativas del Gobierno. Solo un pequeño círculo de activistas han participado realmente en las actividades del CC.

Según Borís Kagarlitski, director del Instituto para la Globalización y los Movimientos Sociales, el establecimiento del CC se ha convertido en el símbolo del punto muerto en el que se encuentran los movimientos que surgieron tras las elecciones parlamentarias del 2011. "Lo líderes de las protestas son conscientes de que estaban empezando a perder apoyos y de que no eran capaces de fijarse nuevos objetivos. Fue ahí donde comenzó la campaña electoral para el Consejo de Coordinación", explicó Kagarlitski.

La incapacidad del CC para fijarse objetivos claros ha llevado a muchas figuras relevantes de la oposición a alejarse de él. La "estrella" de las manifestaciones del año pasado, el miembro del CC y poeta Dmitri Bykov, se ha centrado principalmente en el periodismo y en actividades artísticas que están solo indirectamente relacionadas con la lucha política. Por otra parte, se dice que otra miembro del CC, Xenia Sobchak, va a casarse, lo que es interpretado por muchos como un signo de su retirada del activismo político para dedicarse a su vida personal.

Mientras los miembros del CC celebraban reuniones, el Gobierno trataba activamente de aislar a algunos de sus miembros más activos para reducir su potencial impacto social. Muchos líderes de la oposición son sospechosos en investigaciones criminales relacionadas bien con sus actividades políticas, bien con delitos económicos.

En concreto, un tribunal en Kirov está instruyendo el caso del líder de la oposición Alexéi Navalni, a quien las fuerzas de seguridad acusan de fraude. Navalni se hizo famoso señalando casos de corrupción en las altas esferas del Gobierno.

Otro miembro del CC, el activista de izquierdas Serguéi Udaltsov, está en arresto domiciliario, acusado de aceptar dinero de los servicios especiales georgianos, lo que presuntamente fue grabado por cámaras ocultas. Udaltsov también ha sido excluido de la participación en actividades políticas.

El famoso periodista y miembro del CC, Oleg Kashin, admite que muchos opositores han perdido recientemente interés en la organización. Sin embargo, según Kashin, a pesar de la naturaleza "discontinua" de sus actividades, el CC aún representa a la oposición: “El CC estaría capacitado para entablar un diálogo con el gobierno si se agudiza la crisis política interna”, opina Kasin.

Kashin cree que Navalni sigue siendo la mejor persona para representar a los opositores al régimen en este tipo de diálogo. "Por desgracia, durante los últimos meses ha quedado claro que ve el papel de líder político real como una carga. Quizá el juicio en Kirov lo impulse a la acción", comentó el periodista.

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