Miles de personas secundan la marcha de la oposición en Moscú

Piden la retirada de cargos contra los detenidos el año pasado, en el aniversario de la vuelta al poder de Putin. Fuente: Yulia Ponomarieva

Piden la retirada de cargos contra los detenidos el año pasado, en el aniversario de la vuelta al poder de Putin. Fuente: Yulia Ponomarieva

El primer aniversario de la vuelta del presidente Putin al Kremlin marcado por una manifestación masiva a favor de la retirada de los cargos contra miembros de la oposición

Moscú vivió el lunes por la tarde la mayor manifestación en lo que va de año, cuando unas 20.000 personas llegaron a la plaza Bolótnaya y se concentraron a lo largo del río desde el Kremlin exigiendo que se retiraran los cargos contra 27 miembros de la oposición.

Algunos de los principales líderes de movimientos de oposición dirigieron la manifestación de forma pacífica y sólo un reducido número de protestantes fue arrestado por alterar el orden público. Los altavoces estaban en una plataforma improvisada después de que el día anterior, mientras se montaba el escenario, un voluntario falleciera aplastado accidentalmente por la caída de un altavoz.

Dieciséis de estos 27 manifestantes permanecen en prisión desde el año pasado por cargos de incitación a la violencia o ataques a la policía durante la manifestación en la plaza Bolótnaya de hace justo un año, que finalizó con violentos enfrentamientos con la policía y la detención de varios cientos de personas

El día 6 de mayo de 2012 el motivo de la manifestación fue la investidura del presidente Putin, que fue elegido para una tercera legislatura en marzo de 2012, con el 64% de los votos y tras una campaña electoral marcada por la mayor ola de protestas de los últimos 20 años

Sin embargo, desde la investidura de Putin las manifestaciones han perdido fuerza y la participación en las manifestaciones ha caído de las más de 100.000 personas en plena campaña electoral hasta las 30.000.

El gobierno niega que los 27 protestantes estén siendo víctimas de una persecución política y asegura que las estrictas medidas tomadas desde las protestas del año pasado son necesarias para prevenir que los disturbios de mayo de 2012 se repitan.

“El presidente Putin se encontraba en el Kremlin el lunes por la tarde durante la manifestación y estaba al corriente de ello”, declara su portavoz, Dmitri Peskov.

En la plaza Bolótnaya, los participantes de la manifestación del lunes confiaban en la continuación del movimiento de protesta.

"Esperaba que hubiera mucha menos participación", comenta Yulia Guseva, traductora, durante la manifestación. "Lo que veo aquí hoy significa mucho para mí: el movimiento de protesta no se ha esfumado, sigue adelante".

La policía de Moscú estimaba que la participación en la manifestación sería de unas 8.000 personas, mientras que un grupo de control de la oposición calculaba la concurrencia de unos 27.500 manifestantes.

Guseva acudió a la manifestación con su hijo, Antón, un estudiante de la Universidad Estatal de Moscú que se había ofrecido voluntario para recaudar dinero con sus compañeros para el 'Comité del 6 de mayo', un grupo de activistas que organizan campañas públicas para dar apoyo a los 27 protestantes que se encuentran en prisión o están siendo procesados.

"Este dinero se utilizará para pagar a los abogados y comprar lo esencial para los prisioneros del 6 de mayo", declara Antón Gusev, añadiendo que las donaciones eran de 1.000 rublos (30 dólares).

Mientras la multitud respaldaba inequívocamente la principal demanda expuesta por los organizadores, que consiste en liberar a los "presos políticos", muchos acudían a protestar en primer lugar contra el gobierno, al que consideran ilegítimo. "Los tres poderes [del gobierno] están controlados por un centro", comenta Olga Jómskaya, una profesora de lenguas que mostraba un cartel con la imagen de un pulpo en cuyos tentáculos se leían las palabras "Duma Estatal", "Cortes" y "Canal Uno", entre otras instituciones.

Algunos de los manifestantes dudan que las manifestaciones callejeras puedan por sí solas llevar a un cambio real en la política de Rusia. "El movimiento de protesta debería evolucionar hacia una sociedad civil de pleno derecho, y esto sólo es posible si buscamos un control más amplio de la autonomía y la base del gobierno [federal] mediante referendums", declara Vitta Vladímirova, abogada.

Los organizadores consideraron cancelar la manifestación después de que un voluntario falleciera en la plaza cuando un altavoz que estaba montando en el escenario cayó sobre él. El incidente abrió un rápido debate en las redes sociales sobre si era ético o no manifestarse en el lugar donde una persona había muerto de forma trágica pocas horas antes. Los organizadores decidieron seguir adelante, comenzando con un minuto de silencio. Para los altavoces se utilizó un camión como plataforma en lugar del escenario.

De entre los más de doce oradores, la multitud aplaudió sobre todo al activista anti-corrupción Alexéi Navalni, uno de los más duros críticos de Putin. "Hace un año no tenía casos abiertos contra mí, ahora tengo cuatro o seis, pero no me importa: seguiré diciendo lo que quiero y lo que pienso", dijo a la multitud a través de un megáfono.

Navalni, que el mes pasado declaró su intención de presentarse a las elecciones presidenciales en 2018, está acusado de fraude y malversación de fondos en cinco casos distintos que podrían apartarlo para siempre de la participación en las elecciones.

En uno de estos casos, que fue presentado a los juzgados de la región de Kirov el mes pasado, se enfrenta a hasta 10 años de cárcel. Algunos de los expertos principales, incluido un antiguo aliado de Putin, Alexéi Kudrin, que fue ministro de Finanzas, han apoyado públicamente a Navalni, declarando que los cargos presentados contra él son una invención motivada políticamente.

El autor de bestsellers Borís Akunin, otra figura principal de la oposición, previno a la "gente famosa con buena reputación" de que "no colaboraran con el estado policial", en aparente referencia a los famosos que habían participado en la campaña de Putin durante las elecciones presidenciales.

El periodista Oleg Kashin, en lugar de pronunciar un discurso, cantó la canción de la época de la Perestroika "Todo marcha según el plan"  del grupo punk Grazhdánskaya Oborona [Defensa Civil], cuya letra incluye una comparación con Corea del Norte: "He comprado una revista de Korea y allí también va todo bien / Tienen al camarada Kim Il-sung, igual que nosotros / Estoy seguro de que tienen lo mismo que nosotros / Y  allí todo marcha según el plan".