Se estrecha el cerco sobre las ONG

Lev Ponomarev de la organización Pro Derechos Humanos. Fuente: RIA Novosti/Vladímir Astapkovich.

Lev Ponomarev de la organización Pro Derechos Humanos. Fuente: RIA Novosti/Vladímir Astapkovich.

Los registros en las sedes de numerosas ONG han desconcertado tanto a los expertos como a los representantes de las organizaciones. Mientras las autoridades se preparan para resumir los resultados de su búsqueda de “agentes extranjeros”, los analistas políticos se preguntan cómo estas inspecciones afectarán al historial de derechos humanos en Rusia y si el gobierno será capaz de encontrar una salida a esta situación.

En lo que va de año, las autoridades han llevado a cabo inspecciones en más de 250 ONG. Según Dmitri Kolbaisn, portavoz de la asociación de derechos humanos Agora, miembros de diferentes organizaciones han registrado “267 inspecciones en 56 regiones del país”. 

“Las ONG rusas estás recibiendo avisos y órdenes de la fiscalía sobre presuntas violaciones de la ley de ONG, 'agentes extranjeros' y prevención del extremismo. También hay reclamaciones acerca de sus estatutos y sobre su correspondencia interna, así como de símbolos que no habían sido registrados y problemas con la documentación, con los protocolos y las reuniones incluso de la ausencia de un registro sobre las alarmas de incendios”, declaró Kolbasin a Interfax el pasado 29 de abril.

Poco después de los registros, las fuerzas de seguridad llamaron a los representantes de algunas ONG con sede en Moscú (incluidas Human Rights Watch y Amnistía Internacional) para que se personasen en la oficina del fiscal el próximo 6 de mayo, explicó en su Twitter Pavel Chikov, de la asociación de derechos humanos Agora.

Mientras las autoridades aseguran que estos registros no pretender limitar las actividades de las ONG y que se limitan a cumplir la ley, numerosos analistas y representantes de las organizaciones piensan lo contrario.

Golos, la organización que denunció irregularidades en las elecciones parlamentarias, ha sido la primera calificada como agente extranjero porque “cumple funciones políticas en territorio ruso con financiación exterior”. Miembros de Golos afirman que “no reciben financiación exterior desde que entró en vigor la nueva ley” y la decisión es “injusta e ilegal”.

En caso de que las autoridades sigan buscando “agentes extranjeros” de esta manera, es posible que las ONG se acaben convirtiendo en organizaciones clandestinas, opina Yuri Korgnoniuk, que es cofundador del think-tankINDEM.

Este mismo think- tank, fundado en los años 90, está registrado como una ONG. Desde entonces se ha financiado mediante distintas fuentes, tanto rusas como extranjeras. Sin embargo, desde mediados de la década del 2000, principalmente se ha mantenido gracias a la ayuda económica extranjera.

“No podemos conseguir subvenciones dentro de Rusia”, declara Korgunyu. “Y ahora podríamos encontrar oportunidades para conseguir financiación extranjera. Estamos llevando a cabo una investigación acerca de los partidos políticos en Rusia desde nuestra oficina de Moscú. Si cierran la organización, estudiaremos desde nuestras casas y, finalmente, podríamos volver a protestar las calles, a Bolótnaya”.

Gueorgui Chizhov, vicepresidente del Centro de Tecnologías Políticas, está de acuerdo con Korgunyuk. “Si continúan los registros de la misma manera, es posible que la situación de las ONG cambie significativamente”, dijo Chizhov. “Las ONG se pueden llegar a encontrarse con numerosos problemas”.

Haz click en la imagen para saber más

Al mismo tiempo, Korgunyuk se muestra indeciso acerca de la manera en la que las organizaciones se acomodarán a la nueva legislación y a los registros regulares.

“Hasta ahora nunca ha habido ONG financieramente independientes en Rusia”, declara el experto. “No estoy seguro de que sea posible conseguirlo. Habitualmente la financiación proviene del gobierno, de empresas y de agencias extranjeras”.

En la actualidad el think tank INDEM pone sus esperanzas en diferentes organizaciones fuera de Rusia, debido a la falta de ayuda del gobierno.

“Las autoridades tan solo te apoyarán si las halagas y si sigues sus políticas”, explica Korgunyuk. “En caso contrario no recibirás una subvención. Las ONG críticas se califican como 'rebeldes', y es poco probable que consigan una peticiones para investigar por parte del gobierno o de las empresas. La única fuente es la financiación extranjera”.

Para Korgunyuk estas inspecciones y la ley sobre ONG es inconstitucional. Cuando se le pregunta acerca de una posible salida a esta situación, dice que debería basarse en la Constitución y en el respeto a la ley.

Por su parte, Chizhov considera que es posible resolver la situación. Las ONG deberían admitir que son “agentes extranjeros” y la definición de “agente extranjero” debería tomar una connotación positiva, de “inocencia”, ya que actualmente en Rusia esta calificación es entendida como “espía”. Sin embargo, será difícil conseguir este objetivo en Rusia, lo que deja en el limbo el futuro de las ONG.

Según Chizhov, el peor escenario es que varias organizaciones sean cerradas, suponiendo que la definición de “actividad política” se expanda. Por ejemplo, seguir la pista de los votos fraudulentos o apoyar enmiendas a la ley electoral, pueden considerarse como actividad política.

“Así, cualquier intento por resolver o discutir cuestiones político-sociales pueden entrar en la definición de actividad política en el futuro próximo”, dice Chizhov. “Y esto puede complicar sobremanera el trabajo de algunas ONG”.

En lo que va de año, las autoridades han llevado a cabo inspecciones en más de 250 ONG. Según Dmitri Kolbaisn, portavoz de la asociación de derechos humanos Agora, miembros de diferentes organizaciones han registrado “267 inspecciones en 56 regiones del país”.

“Las ONG rusas estás recibiendo avisos y órdenes de la fiscalía sobre presuntas violaciones de la ley de ONG, https://rusiahoy.com/articles/2012/07/16/nueva_ley_sobre_las_ongs_17987.html 'agentes extranjeros' y prevención del extremismo. También hay reclamaciones acerca de sus estatutos y sobre su correspondencia interna, así como de símbolos que no habían sido registrados y problemas con la documentación, con los protocolos y las reuniones incluso de la ausencia de un registro sobre las alarmas de incendios”, declaró Kolbasin a Interfax el pasado 29 de abril.



Poco después de los registros, las fuerzas de seguridad llamaron a los representantes de algunas ONG con sede en Moscú (incluidas Human Rights Watch y Amnistía Internacional) para que se personasen en la oficina del fiscal el próximo 6 de mayo, explicó en su Twitter Pavel Chikov, de la asociación de derechos humanos Agora.



Mientras las autoridades aseguran que estos registros no pretender limitar las actividades de las ONG y que se limitan a cumplir la ley, numerosos analistas y representantes de las organizaciones piensan lo contrario.

En caso de que las autoridades sigan buscando “agentes extranjeros” de esta manera, es posible que las ONG se acaben convirtiendo en organizaciones clandestinas, opina Yuri Korgnoniuk, que es cofundador del think-tank INDEM. http://www.indem.ru/en/index.shtml



Este mismo think- tank, fundado en los años 90, está registrado como una ONG. Desde entonces se ha financiado mediante distintas fuentes, tanto rusas como extranjeras. Sin embargo, desde mediados de la década del 2000, principalmente se ha mantenido gracias a la ayuda económica extranjera.

“No podemos conseguir subvenciones dentro de Rusia”, declara Korgunyu. “Y ahora podríamos encontrar oportunidades para conseguir financiación extranjera. Estamos llevando a cabo una investigación acerca de los partidos políticos en Rusia desde nuestra oficina de Moscú. Si cierran la organización, estudiaremos desde nuestras casas y, finalmente, podríamos volver a las calles, a Bolótnaya”. https://rusiahoy.com/articles/2012/12/23/un_ano_plagado_de_desafios_y_oportunidades_23405.html

Gueorgui Chizhov, vicepresidente del Centro de Tecnologías Políticas, está de acuerdo con Korgunyuk. “Si continúan los registros de la misma manera, es posible que la situación de las ONG cambie significativamente”, dijo Chizhov. “Las ONG se pueden llegar a encontrarse con numerosos problemas”.

Al mismo tiempo, Korgunyuk se muestra indeciso acerca de la manera en la que las organizaciones se acomodarán a la nueva legislación y a los registros regulares.

“Hasta ahora nunca ha habido ONG financieramente independientes en Rusia”, declara el experto. “No estoy seguro de que sea posible conseguirlo. Habitualmente la financiación proviene del gobierno, de empresas y de agencias extranjeras”.

 

En la actualidad el think tank INDEM pone sus esperanzas en diferentes organizaciones fuera de Rusia, debido a la falta de ayuda del gobierno.

 

“Las autoridades tan solo te apoyarán si las halagas y si sigues sus políticas”, explica Korgunyuk. “En caso contrario no recibirás una subvención. Las ONG críticas se califican como 'rebeldes', y es poco probable que consigan una peticiones para investigar por parte del gobierno o de las empresas. La única fuente es la financiación extranjera”.

 

Para Korgunyuk estas inspecciones y la ley sobre ONG es inconstitucional. Cuando se le pregunta acerca de una posible salida a esta situación, dice que debería basarse en la Constitución y en el respeto a la ley.

Por su parte, Chizhov considera que es posible resolver la situación. Las ONG deberían admitir que son “agentes extranjeros” y la definición de “agente extranjero” debería tomar una connotación positiva, de “inocencia”, ya que actualmente en Rusia esta calificación es entendida como “espía”. Sin embargo, será difícil conseguir este objetivo en Rusia, lo que deja en el limbo el futuro de las ONG.

Según Chizhov, el peor escenario es que varias organizaciones sean cerradas, suponiendo que la definición de “actividad política” se expanda. Por ejemplo, seguir la pista de los votos fraudulentos o apoyar enmiendas a la ley electoral, pueden considerarse como actividad política.

“Así, cualquier intento por resolver o discutir cuestiones político-sociales pueden entrar en la definición de actividad política en el futuro próximo”, dice Chizhov. “Y esto puede complicar sobremanera el trabajo de algunas ONG”.