Putin responde a los ciudadanos en televisión

El un programa que duró casi seis horas, el presidente ruso habla sobre las relaciones con EE UU, la oposición y la situación económica. Fuente: AFP / East News

El un programa que duró casi seis horas, el presidente ruso habla sobre las relaciones con EE UU, la oposición y la situación económica. Fuente: AFP / East News

En una maratón de preguntas y respuestas que duró más de cinco horas, el presidente Vladímir Putin enfatizó su compromiso en la cooperación antiterrorista con los EE UU y criticó las inferencias extranjeras en la política interior rusa a la vez que hacía frente a las críticas nacionales.

Al final de su programa anual, en el que los ciudadanos de a pie le plantean preguntas, retransmitido por televisión durante cinco horas por los dos principales canales de televisión y tres emisoras de radio, el presidente Vladímir Putin había recibido más de 3 millones de preguntas. 

Política exterior

Su agenda internacional se centró en las relaciones de Rusia con Occidente, especialmente con los EE UU.

Putin agradeció a los EE UU su ayuda para que Rusia se uniese a la OMC y su abrogación de la ley Jackson-Vanik, que restablece permanentemente unas relaciones comerciales normales entre los dos países, tras una interrupción de 40 años.

Al mismo tiempo, Putin criticó a los EE UU por la aprobación, el año pasado, del 'Acta Magnitski', una ley que impone restricciones financieras y en el régimen de visados a un conjunto de funcionarios rusos, y la definió como "otra ley antirrusa".

"Es una política exterior de estilo imperialista", dijo Putin. "Avisamos de que no se quedarían sin respuesta".

Putin también criticó a sus "colegas occidentales" y a los medios de comunicación por describir como "insurgentes" a "terroristas que cometen en nuestro país crímenes atroces y sangrientos".

Sin embargo, señaló que los recientes ataques terroristas en Boston deberían "animarnos a trabajar duro para evitar amenazas mutuas".

Putin puso en entredicho las declaraciones de John McCain y otros tres senadores republicanos de que el terrorista de la maratón de Boston, Dzokhar Tsarnaev, "es sin duda un buen candidato a ser considerado combatiente enemigo".

"¿Están locos?", se preguntó Putin. "¿Están empezando otra Guerra Civil?"

Haz click en la imagen para aumentarla

Putin subrayó que Rusia, víctima también del terrorismo internacional, siempre ha hecho llamamientos al refuerzo de la cooperación con EE UU en materia de seguridad.

También se refirió al tema de los derechos de las minorías sexuales, que recientemente ha despertado un encendido debate en Alemania y los Países Bajos.

"Ellos tienen sus propios estándares", explicó. "Si un tribunal holandés ha permitido las actividades de una organización que promulga la pedofilia, ¿por qué deberíamos seguir esos mismos estándares?"

Doce minutos del programa se dedicaron a un debate con el exministro de Economía, Alexéi Kudrin, aliado de Putin durante largo tiempo, que fue apartado de su cargo en septiembre de 2011 por el entonces presidente Dmitri Medvédev, tras criticar los elevados gastos del gobierno en ámbito militar.

Kudrin interrogó a Putin sobre la economía, señalando que "los factores domésticos tienen más influencia en la economía rusa que los asuntos globales". Putin había explicado que la recesión en la UE, principal socio comercial de Rusia, había sido la causa de la desaceleración económica del país.

Sin embargo, tanto Putin como Kudrin estuvieron de acuerdo en que es de vital importancia para Rusia superar su dependencia económica del petróleo. Posteriormente, Putin mencionó "la revolución del gas de esquisto", asegurando a su audiencia que Rusia no había perdido el tren y que todavía había gran cantidad de gas natural que extraer. Señaló también que el coste del gas de esquisto era todavía demasiado alto, y que su producción entraña altos riesgos medioambientales. 

Juicios a opositores y ley de ONG

Putin estaba en el aire mientras uno de sus críticos más acérrimos, el posible candidato a presidente Alexéi Navalni, era juzgado en la ciudad de Kirov, 900 kilómetros al este de Moscú.

Navalni, cuyo equipo de activistas anticorrupción ha sacado a la luz una malversación de fondos públicos  por valor de 2.000 millones de dólares mediante el análisis de las adquisiciones gubernamentales, está acusado de apropiación indebida de 500.000 dólares en madera en 2009, mientras era consejero de Nikita Belij, el gobernador liberal de la región de Kírov. Navalni ha rechazado los cargos y ha dicho que el juicio es un montaje político.

"Los que luchan contra la corrupción deben ser transparentes ellos mismos", afirmó Putin refiriéndose a Navalni. Añadió que había instado al Comité de Investigación y a la Oficina del Fiscal General a que actuasen con tanta objetividad como fuera posible en este caso.

Mientras tanto, en un tribunal de Moscú, a un organismo independiente de control de las elecciones, Golos, se le impuso una multa de 10.000 dólares por negarse a registrarse como "agente extranjero". El pasado año, Putin aprobó una ley que obligaba a las ONG  que recibiesen financiación internacional a registrarse como "agentes extranjeros", que en ruso es equivalente a "espía".

"El trabajo de las ONGs es bienvenido, incluso el de nuestros colegas de la oposición", dijo Putin. "Si estas actividades reciben financiación del extranjero, eso no es malo, pero deben declararlo: de dónde viene su dinero, para qué y a dónde va".

En otro juicio en Moscú el pasado martes, el activista de la oposición de izquierdas, Konstantin Lébedev, fue sentenciado a dos años y medio de prisión por planear disturbios supuestamente en una manifestación anti Putin en mayo del año pasado. La manifestación desembocó en violentos enfrentamientos con la policía, lo que llevó a 600 arrestos. 27 manifestantes han sido acusados de atacar a la policía y de llamamientos a la violencia.

"No se condena a las personas por sus opiniones políticas, sino por violar la ley", replicó Putin a las cuestiones de Alexéi Venedíktov, editor jefe de la radio liberal Eco de Moscú, que argumentó que los críticos con el gobierno están siendo castigados con métodos estalinistas.

Pero Putin condenó el uso de las protestas de la oposición para "fines de promoción personal" y subrayó que el gobierno ha actualizado los requisitos para el registro de partidos, que deberían permitir que más partidos políticos puedan inscribirse y llegar al parlamento.

"Lucha, llega al parlamento, demuestra tus puntos de vista", dijo Putin, dirigiéndose a la oposición no parlamentaria. "Estamos preparados, no solo para la discusión. Queremos que se discuta, pero solo de un modo civilizado y comprensible".

El gobierno de Medvéved

Putin minimizó las especulaciones sobre una posible reestructuración del gabinete de Medvéded a resultas de su supuestamente bajo rendimiento y recordó a los espectadores que el actual Gobierno llevaba en el poder menos de un año.

"Hay que darles una oportunidad de demostrar lo que valen. Una reestructuración traería más perjuicios que beneficios", dijo Putin.

Al mismo tiempo, cuando se le preguntó si estaba satisfecho con las medida que el Gobierno había adoptado hasta la fecha, Putin replicó: "Hasta ahora, no se han tomado medidas concretas".

Putin citó algunos de los logros del Gobierno, incluyendo el aumento de la natalidad, el incremento de los salarios, la subida de las pensiones según el índice de precios del consumo en febrero y abril, y la introducción de subvenciones de 7.000 rublos (225 dólares) en algunas regiones para las mujeres que tengan su tercer hijo. Sin embargo, afirmó que el Gobierno no había logrado todos sus objetivos al no poder asegurar que todo el dinero de las arcas del Estado destinado a salarios había sido efectivamente recibido por los funcionarios.

Se le pidió a Putin que valorase hasta qué punto se ha cumplido el importante conjunto de medidas que aprobó tras asumir su cargo el pasado 7 de mayo. El presidente prefirió no ofrecer cifras concretas, pero dijo estar satisfecho: "En general, la situación es satisfactoria", comentó.

Posibles sucesores

Cuando se le preguntó si el ministro de Defensa, Serguéi Shoigú,  el tercer político más popular de Rusia según las encuestas de opinión, podría convertirse en su sucesor, Putin declinó responder y dijo simplemente: "El pueblo ruso elegirá a mi sucesor".

Reiteró su compromiso en la lucha contra la corrupción y confirmó que los altos funcionarios tendrán que cerrar sus cuentas en el extranjero, si las tuviesen. Si no, tendrían que dimitir. "Que decidan qué es más importante para ellos: tener su dinero en el extranjero o servir a Rusia".

Putin respondió a una serie de cuestiones sobre la carta que supuestamente le envió a principios de año el difunto Borís Berezovski,  que falleció (se suicidó, aparentemente) en el Reino Unido el pasado marzo.

"No quería tratar ese tema, pero tampoco puedo eludirlo", confesó Putin. "Existen dos cartas. Estas cartas eran de carácter personal, aunque no teníamos una relación cercana".

Putin contó que la primera carta le fue entregada por un antiguo colega de negocios de Berezovski, un ruso, en febrero. La segunda fue entregada por otro colega, extranjero esta vez, tras la muerte de Berezovski.

En esas dos cartas "casi idénticas", Berezovski pidió "perdón y una oportunidad de volver", explicó Putin.

Putin dijo que no contestó a la primera carta. "El jefe del Estado puede perdonar a alguien, pero es necesario primero realizar el análisis legal de un caso".Cuando le preguntaron si permitiría que se enterrase a Berezovski en Rusia, Putin contestó: "Por supuesto ¿por qué se necesita mi permiso?"

Putin añadió que las autoridades rusas no tienen información sobre una posible relación de los servicios secretos extranjeros en la muerte de Berezovski.