Las autoridades buscan “agentes extranjeros” entre las ONG

Ministerio de Justicia de la Federación Rusa. Fuente: RIA Novosti / Grigori Sisoev

Ministerio de Justicia de la Federación Rusa. Fuente: RIA Novosti / Grigori Sisoev

El Ministerio de Justicia y la Fiscalía General anuncian que van a comprobar cómo se cumple la así llamada “ley de los agentes extranjeros”. Los representantes de las ONG temen que los registros derivarán en demandas judiciales.

Según datos de los defensores de los derechos humanos, más de 40 organizaciones en 16 regiones de Rusia ya han sido inspeccionadas. 

Concretamente, los agentes estuvieron en la oficina rusa de la organización  Amnistía Internacional y en la conocida organización de defensa de los derechos humanos Memorial, que se ocupa del estudio y recogida de documentos referentes a la historia de las represiones en el período soviético, así como de la investigación de la violación de los derechos humanos en zonas de conflicto. 

En la declaración de la Fiscalía General se destaca que las revisiones estaban planificadas y su objetivo es “comprobar que las organizaciones no comerciales, financiadas con fuentes extranjeras, respetan la legalidad”. A su vez, el Ministerio de Justicia anunció que el registro en serie de las ONG se lleva acabo para detectar las organizaciones que se enmarcan en el concepto de “agentes extranjeros”, según estipula la nueva legislación. 

En algunas regiones los funcionarios de la Fiscalía aseguran que el registro se lleva a cabo con el fin de comprobar que la actividad de las ONG sea conforme con la ley contra el extremismo. 

Por su parte los defensores de los derechos humanos se inclinan a relacionar el dinamismo de la Fiscalía y el Ministerio de Justicia con el deseo de las autoridades de poner en marcha las enmiendas a la ley de ONG que entraron en vigor el 21 de noviembre del 2012, más conocidas como “la ley de los agentes extranjeros”. 

Estas enmiendas prescriben que las ONG que reciben financiación del extranjero y participan en la actividad política tienen que registrarse en calidad de “agentes extranjeros” (que en Rusia es equivalente a declararse espía) en una lista especial del Ministerio de Justicia. Las autoridades aplicarán a los “agentes extranjeros” unas normas de control muy duras. 

No hay ninguna ONG de Rusia que haya considerado necesario inscribirse en tal registro. 

El concepto de “agente extranjero” tiene una connotación muy negativa en la lengua rusa. Parece ser que la terminología de las enmiendas fue copiada del Acta de registro de los agentes extranjeros (FARA), aprobada en EE UU en 1938, aunque este término jurídico que en Norteamérica se ve bastante neutral, en Rusia tiene un matiz emocional muy definido. 

El término tradicionalmente se utilizaba para referirse a espías y por eso muchos defensores de los derechos humanos y activistas de ONG veían en la exigencia de calificarse a sí mismos como “agente extranjero” una calculada e intencionada humillación. 

Muchas organizaciones, entre las cuales el Grupo Moscú-Helsinki, Memorial, Gólos (Voz y voto), Grazhdanskoye sodeistvie (Acción civil) y Za prava cheloveka (Pro derechos humanos) se negaron a cumplir las exigencias de la ley. 

En febrero, once ONG enviaron una queja sobre la ley de “agentes extranjeros” al Tribunal Europeo de Derechos Humanos. 

“Esta ley es absurda incluso desde un punto de vista jurídico”, considera Borís Kagarlitski, director del Instituto de la Globalización y Movimientos Sociales. 

Kagarlitski explica que “una ley nos puede obligar a hacer o no hacer algo, pero no entiendo una ley que nos exige que nos denominemos de una forma determinada y además que lo comuniquemos a los organismos estatales”. 

Borís Belenkin, miembro de la dirección de Memorial, está convencido que la ola actual de registros es una reacción a las palabras de Putin durante una reunión con el FSB el 14 de febrero de este año. Entonces el presidente declaró que las nuevas leyes sobre ONG “tendrán que ser cumplidas sin falta”. 

“Los criterios según los que se puede considerar o no a una organización agente extranjero son muy difusos. En el Ministerio de Justicia, que es quien tiene la obligación de elaborar el nuevo registro, durante mucho tiempo no veían claro a quién tenían que inscribir y por qué motivos formales. No descarto que el actual registro en serie se lleve a cabo, entre otras cosas, porque finalmente ya han ideado qué criterios rigen. O bien los van elaborar después de los registros en función de lo que logren encontrar”. 

Según Belenkin, los registros actuales tendrán que traer consigo demandas judiciales también muy numerosas  por las infracciones que se descubran de la “ley de agentes extranjeros” pero también podría ser que por otras irregularidades, teniendo en cuenta las dimensiones de los registros y la cantidad de organismos de control. 

Belenkin explica que “Memorial está preparado para las audiencias, sólo quisiéramos confiar en la objetividad de tales juicios”.

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