Los jóvenes piden cambios, no una revolución

Jóvenes rusos se divierten en la Plaza Roja. Fuente: ITAR-TASS

Jóvenes rusos se divierten en la Plaza Roja. Fuente: ITAR-TASS

Sociólogos rusos establecen un retrato de la generación de jóvenes actual. El voluntariado y las actividades filantrópicas tienen cada vez más importancia, y desconfían de los políticos.

Según estudios sociológicos, la generación actual de jóvenes de Rusia manifiesta una actitud crítica hacia las autoridades y hacia el gobierno, a la vez que desconfía de la oposición.

Al mismo tiempo, también se constata otra tendencia: el voluntariado y la filantropía van adquiriendo un lugar cada vez más importante en sus mentes.

“Los jóvenes consideran que el país tuvo un pasado glorioso y le espera un futuro esplendoroso. Eso sí, el presente es terrible”, afirmó la famosa socióloga Olga Krishtanóvskaya 

Consideran que el robo y la pobreza, junto con la tiranía y la impunidad de los funcionarios, están entre los principales problemas actuales. A su juicio, los burócratas son los principales “portadores” del mal en la sociedad.

Según señalan los investigadores, los jóvenes desconocen cómo funciona el aparato burocrático estatal, y no tienen ni idea de por qué o para qué es necesario. Consideran que la tarea principal del Estado consiste en distribuir las subvenciones, los préstamos y las pensiones, y en ofrecer actividades de ocio y tiempo libre para los ciudadanos.

“Son incapaces de plantearse una 'reparación' del sistema vigente. Para ellos, la mejor manera de salir de la situación actual es echarlo todo por tierra. Pero al mismo tiempo, tampoco se plantean ni saben qué es lo que debería sustituir el sistema actual”, comenta Krishtanóvskaya.

Sin embargo, otros sociólogos perciben tendencias distintas en la sociedad. “Entre los jóvenes hay un amplio grupo que expresa su apoyo al régimen. Aunque varían las razones para ello, la motivación predominante suele ser el deseo de ascender en su carrera profesional”, afirma la directora del Centro de Estudios Juveniles de la Escuela Superior de Economía de San Petersburgo, Elena Omélchenko.

En su opinión, entre los jóvenes rusos no existe un grupo de oposición claramente definido. Lo que prevalece por el momento es un sentimiento de desengaño respecto a la política, y la tendencia a apartarse de la misma.

“Los jóvenes tienen una verdadera 'empanada' mental. La cosmovisión nacionalista puede coexistir con las ideas liberales, las tendencias homófobas se confunden con las ideas de libertad para todos”, recalcó Omélchenko.

Según los datos reunidos por Olga Krishtanóvskaya, la visión negativa de la juventud actual no trae consigo una amenaza de revolución. La mayoría de los participantes en las encuestas declararon que no habían tomado parte en la última oleada de protestas, ya que los líderes actuales de la oposición no despiertan su confianza.

“El 40% de los encuestados cree que la oposición es débil y no va a conseguir nada. Ellos no ven entre sus líderes gente genuinamente altruista, que esté dispuesta a morir por sus ideales”, sostiene Olga Krishtanóvskaia.

Al mismo tiempo, el 90% de los encuestados afirmaron que no se identifican con ninguno de los partidos políticos existentes en Rusia actualmente.

Pese a todo lo dicho, los dirigentes de algunos partidos políticos siguen gozando de un alto grado de confianza entre la juventud rusa. Así, el populista y líder del Partido Liberal Democrático, Vladímir Zhirinovski, obtuvo el segundo lugar en el ranking de los políticos más populares. El multimillonario Mijaíl Prójorov,  que recientemente también ha entrado en la política, se colocó en tercer lugar.

En primer lugar se encuentra el presidente Vladímir Putin. Olga Krishtanóvskaya explica esta situación de modo siguiente: “Los jóvenes consideran que Putin es el único que realmente tiene capacidad de hacer frente al sistema corrupto de los funcionarios y de los burócratas. Tan alta clasificación del presidente se explica por la esperanza que tiene la juventud en que él, en definitiva, intentará desbaratar o cambiar dicho sistema”.

Entre los ídolos de los jóvenes, se encuentran también personas que tienen una postura ideológica clara y activa ante la vida. Entre ellos se puede señalar, por ejemplo, a la actriz Chulmán Jamátova, fundadora de la Fundación Benéfica rusa 'Regala vida', que ayuda a los niños enfermos de cáncer.

La idea del voluntariado y de la filantropía va cobrando cada vez mayor popularidad entre los jóvenes. Al no encontrar modelos a seguir entre la gente de su propia generación, ellos mismos acaban convirtiéndose en héroes. Ayudar a quienes están en una situación mucho peor que la suya (niños enfermos o ancianos), se convierte en una manera de darle sentido a su vida.

El Centro de Estudios Juveniles de la Escuela Superior de Economía señala otra importante tendencia: “Estamos observando un tipo de comportamiento que se podría clasificar como 'un modo de vida correcto en extremo', que implica por un lado, una total ausencia del consumo de drogas, alcohol o de sexo promiscuo. Por otro lado, va de la mano del aumento de la popularidad del movimiento ambiental y de distintas prácticas deportivas”, observa Elena Omélchenko.

Según los sociólogos, los jóvenes están tratando de encontrar su propio lugar en el activismo social. Y lo que es muy importante: las cualidades morales y éticas van adquiriendo un gran valor en esta búsqueda.

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