Vuelven las protestas a las calles de Rusia

Crece la actividad en las regiones, aunque son de carácter social y no político. Fuente: ITAR-TASS

Crece la actividad en las regiones, aunque son de carácter social y no político. Fuente: ITAR-TASS

Los expertos advierten de un crecimiento de la actividad social en las regiones de Rusia, mientras que en Moscú, la agitación política de la calle está perdiendo fuerza. Sin embargo, a diferencia de los manifestantes de la capital, las reivindicaciones de los habitantes de la Rusia profunda no son políticas, sino sociales.

Los expertos de "Política en San Petersburgo", una fundación dedicada a los estudios políticos, han revelado una reactivación manifiesta del activismo social entre la población de del interior de Rusia, al mismo tiempo que se ha producido un descenso de las protestas políticas en la capital del país. El motivo parece haber sido la brusca subida de las tasas municipales en los primeros meses del presente año.

Por ejemplo, en San Petersburgo los gastos por servicios municipales se han incrementado un 40%. Pero la subida más significativa corresponde a la región de Múrmansk y a la República de Altái, donde varios municipios han registrado una subida del 225%.

En total, según los datos del Servicio Federal de Estadísticas del Estado, las tasas de los servicios públicos y de vivienda crecieron en febrero de 2013, un 9,8%, en comparación con el mes de febrero de 2012.

Se han convocado acciones de protesta contra la subida de las tarifas municipales en ciudades como Barnaul (a 3.500 km de Moscú, con una población de más de 680.000 personas), Múrmansk  (a 1.900 km de Moscú, con una población de más de 300.000 personas), Novosibirsk  (a 3.300 km de Moscú, con una población de 1 millón y medio de personas) y Penza (a 636 km de Moscú, con una población de medio millón de personas). Aunque las protestas no han tenido un carácter masivo, reunieron a varios centenares de personas.   

Las autoridades han reaccionado rápidamente al descontento de la población. El presidente, Vladímir Putin, ha exigido que se vuelvan a bajar las tarifas municipales en aquellas regiones donde la subida ha sido injustificada. En determinadas demarcaciones, algunos de los altos funcionarios con responsabilidades en el sector de los servicios públicos y de la vivienda han sido despedidos. 

Según estima el presidente de la fundación “Política en San Petersburgo”, Mijaíl Vinográdov, el potencial conflictivo de los asuntos relativos a los servicios públicos y de la vivienda siempre ha sido bastante alto.

“La experiencia previa nos muestra que el malestar social suele estallar de forma repentina y desaparece de la misma forma. Las autoridades manifiestan su inquietud, pero las medidas que se deben tomar no están muy claras, puesto que el sector de los servicios públicos y de vivienda es incontrolable. No existe una concepción clara sobre cómo se determinan exactamente las tarifas”, afirma el politólogo.

De acuerdo con los datos del Centro para el Estudio de la Opinión Pública de Rusia, la mayoría de la población del país califica el conflicto de este sector como el principal problema del país.

Los expertos discrepan sobre si estas protestas contra la subida de tarifas municipales derivarán en reclamaciones de carácter político, como ocurrió con las protestas que tuvieron lugar en Moscú durante el invierno y la primavera del año pasado.  

“Por el momento se trata, principalmente, de un fenómeno social. Pero el siguiente paso sería la protesta contra el gobierno, que no controla la subida de los pagos de los hogares”, comenta la jefa del Comité para los servicios públicos y de la vivienda de la Duma, Galina Jovánskaya (militante del partido Rusia Justa).

El director del Centro de Política Social adscrito al Instituto de Economía de la Academia de las Ciencias de Rusia, Evgueni Gontmájer, asegura que la protesta social no se convertirá en un proceso político. “Las protestas políticas suelen aflorar cuando existe una fuerza política organizada con un discurso elaborado. En este caso, lo que sí cabría esperar es una acción espontánea”, anuncia Gontmájer.

“Es posible que en esta ola de protestas se derrumben algunas élites locales, ¿pero quién ocupará su lugar? Después de todo, podría tratarse de personas convertidas de manera fortuita en dirigentes gracias al populismo”, previene Gontmájer.

El director del Centro de Sociología Política, Viacheslav Smírnov, opina que la protesta social de las regiones se dirigirá a funcionarios concretos o a determinadas situaciones conflictivas.

“Incluso en el caso de que se produzcan disturbios, situación que no se debe descartar, el gobierno podrá mitigarlos con facilidad, porque la gente no busca un cambio de sistema, sino que reclama justicia”, afirma el politólogo.

En opinión de Mijaíl Vinográdov, en primavera quedará claro si esta protesta social a nivel regional alcanza o no magnitudes más grandes. “Es por tradición: en cuanto se asoma el sol, la gente se marcha a la dacha (casa de campo) y la actividad se reduce”, asegura el director de “Política de San Petersburgo”.