Emitiendo desde la cárcel: preso ruso lanza un 'reality show'

Dmitry Serebryakov/TASS
Un preso de Nóvgorod llamado Mijaíl habla de la vida en una cárcel rusa a través de un canal en Periscope.

Imágenes impactantes junto a una calavera, castings para citas con presos y otros 'pasatiempos' de la zona. Mijaíl, un preso de 21 años de Nóvgorod emite en directo desde la cárcel y se ha vuelto muy popular entre los usuarios rusos.

Su canal en Periscope (que ya ha cerrado) sobre la vida cotidiana en la cárcel ha recibido 250.000 indicaciones de “me gusta” en pocos días. Esquivando la prohibición de los teléfonos móviles [en los centros penitenciarios no se permiten], el interno Mijaíl muestra su día a día a escondidas de los guardas y responde a las preguntas de sus seguidores.

“Estamos en el común [centro de régimen común]. Saludos. ¡Vaya, ya somos 267! ¡No me lo puedo creer!”, se alegra Mijaíl en un mensaje para sus suscriptores.

Pide que la gente indique “me gusta” sobre su uniforme y a menudo bromea sobre su centro, al que compara con un campamento infantil llamado Aniutka o Teliónok, o con un sanatorio. No se sabe en qué centro cumple condena el preso bloguero, ya que no desvela su ubicación por miedo a perder la posibilidad de conectarse a internet.

Respondiendo a las preguntas en Periscope, Mijaíl cuenta que se encuentra cumpliendo condena por robo y presenta a su compañero Víktor, al que los usuarios en los comentarios ya se refieren cariñosamente como Vitiushka. Víktor está en la cárcel por asesinato. Ahora siempre aparecen los dos en las retransmisiones y, subidos en la cresta de la ola de la popularidad, no les da vergüenza invitar a las chicas a que les visiten. Pero sí que dicen que “no es que les de igual quién vaya a verlos” y que “es preferible que todo esté en orden”.

“Habrá que hacer un concurso, un casting –propone Mijaíl bromeando-. Vamos a anunciar un casting a la mejor chica, que tendrá una cita conmigo. Esta chica podrá probar todas las delicias de un preso”.

Lo jóvenes reconocen que juegan a las cartas “por todo tipo de cosas”: “lo principal es que haya emoción”, y también juegan “por dinero”.

“Jugamos por cigarros. Si quieres, jugamos a ver quién lanza el escupitajo más lejos… ¡O a ver quién mea más lejos!”

En el video muestran un tablero de backgammon hecho en la cárcel con una calavera humana grabada y dicen que pronto el dibujo será “más chingón todavía”, con águilas y estrellas.

La señal en el centro no es muy buena, en algunos momentos la retransmisión se interrumpe, pero esto no molesta a los suscriptores: se publican preguntas constantemente. Por ejemplo, les preguntan qué opinión tienen de la ópera y “cómo es el chavo” que duerme en la litera vecina.