Por qué Putin es popular a nivel global y Rusia no

Dibujado por Konstantín Máler

Dibujado por Konstantín Máler

En un momento en el que faltan grandes relatos ideológicos, el presidente Putin, calificado 'Forbes' como la persona más influyente del mundo, se ha convertido en una figura de creciente importancia internacional. Sin embargo, al contrario que en los tiempos soviéticos el país no propone un modelo político a seguir.

A pesar de sus logros evidentes y de sus no menos evidentes disparates, la URSS era un país autosuficiente. La rivalidad económica e ideológica de la Guerra Fría se apoyaba en el equilibrio prolongado de dos sociedades seguras de sus valores y de sus opiniones: Occidente, liderado por EE UU, y el bloque oriental, con la URSS a la cabeza. La autosuficiencia convirtió a la URSS en un modelo global a seguir.

La situación cambió tras el colapso de la Unión Soviética: en el último cuarto de siglo, los valores del mundo occidental apenas han evolucionado, mientras que Rusia perdió su sistema de valores, su ideario nacional. El rechazo constitucional a una ideología estatal se interpretó como una renuncia a cualquier tipo de ideología. El proyecto fallido de integración recíproca condujo a un significativo rechazo mutuo.

Esto no sería grave, si no fuera por el peligroso giro que emprendió Rusia hace unos años a fin de sentar una nueva ‘base moral’ que respondiera a las actuales divergencias políticas con Occidente. Sin embargo, la crítica constante de los valores ajenos no puede conducir nunca al respeto de los propios.

Una de las principales debilidades del nuevo orden mundial es la falta clara de modelos a seguir. EE UU, locomotora de la economía vigente, ha perdido calidad de liderazgo, su reputación política se ha desvanecido; el mundo islámico está enzarzado en una explotación por doquier de la venganza histórica contra Occidente; mientras que China —habiendo superado el periodo de ‘aprendizaje de la URSS’— lleva una década reproduciendo con éxito la experiencia de Occidente.

El viejo orden mundial se ha transformado en un entramado de sistemas políticos fracasados, incapaces de seducir a nadie. Al parecer, esta situación ha devuelto a los principales integrantes del tablero internacional a la casilla de salida, lo supone una oportunidad a Rusia. De hecho, Vladímir Putin —convertido en líder de un multitudinario aunque informal movimiento contra la ‘hegemonía de EE UU’— responde precisamente a una fuerte demanda popular de liderazgo político.

Sin embargo, el mundo solo percibe a Putin como un nuevo agente discordante en el sistema americocentrista, más que como un líder internacional de cara a la construcción del nuevo orden mundial. Dicho con otras palabras, el mundo quiere un ‘Putin’, pero no la ‘Rusia de Putin’.

No cabe duda de que una parte de la ciudadanía europea e incluso estadounidense, por diversas razones, querría tener un presidente como Putin.

Pero esos mismos ciudadanos no quieren vivir como se vive en Rusia y, desde luego, nadie desea entregar el mando al país eslavo a la hora de establecer de las nuevas reglas mundiales

 Putin es una marca popular, pero Rusia es más bien lo contrario. Situación que, por otra parte, no es exclusiva de Putin: también los rusos tienen opiniones encontradas con respecto a Alemania y Angela Merkel o EE UU y Barack Obama.

Nadie sabe qué papel desempeñará Rusia dentro de dos o tres décadas. Ni siquiera los propios rusos.

Dudo que ninguno de los actores implicados quiera tomar como referencia la reforma ideológica radical que está teniendo lugar en el país. Sin embargo, la voluntad de Rusia de ejercer de ‘ariete antiestadounidense’ podría despertar entusiasmo en buena parte del mundo, cansado ya de los torpes intentos del país norteamericano por recuperar el papel de ‘juez único’.

A la larga, este comportamiento solo aportará a Rusia breves asociaciones con sus aliados. Se trata de una política costosa y sin futuro. Pero parece que, de momento, tampoco hay una alternativa a esa política en Rusia.

Nikolái Zlobin es presidente del Centro de Intereses Globales.

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Publicado originalmente en ruso en RBC Daily.  

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