Expectativas de la economía rusa para 2015

Dibujado por Alekséi Iorsh

Dibujado por Alekséi Iorsh

La devaluación del rublo casi un 50% frente a las principales divisas augura una futura inflación e invita a cuestionarse cómo será la economía rusa en 2015. Para responder esta pregunta, hay que recordar cómo ha evolucionado la economía rusa en los últimos años.

Durante una década, hasta 2013, el rublo aumentó en términos reales casi en un 45%: un incremento muy elevado.  

Como referencia, países de rápido crecimiento como China y la India, vieron fortalecidas sus divisas sólo en un 10%, pero su nivel de vida, calculado según el PIB per cápita, creció mucho más rápidamente que en Rusia.

Si bien en Rusia, en ese tiempo, se registró un crecimiento del 85 %, en China alcanzó el 206 % y en India, el 120 %.  

Rusia pudo aumentar el nivel de vida sobre todo gracias al fortalecimiento de la moneda nacional y al rápido crecimiento de los salarios reales. Pero esta situación no podía durar indefinidamente: una moneda fortalecida y el aumento de gastos internos reducían drásticamente la capacidad exportadora de la economía.

Por lo tanto, a partir de 2012 en adelante, se ha observado una creciente tendencia negativa que ha llevado a la disminución de la rentabilidad de todos los sectores de la economía, excepto el del petróleo y el del gas, un descenso de la inversión y el debilitamiento de las tasas de crecimiento en los salarios reales. En definitiva, la economía rusa, según todos los parámetros, se ralentizó drásticamente.

En este 2014 la situación se vio agravada por las tensiones geopolíticas, las sanciones, el cierre de los mercados exteriores y una sustancial salida de capitales. Desde el verano, a esto se añadió la pronunciada caída de los precios del petróleo. Era casi imposible mantener el tipo de rublo a un nivel alto y, en una política de tipo de cambio flotante declarado, comenzó a bajar. En la actualidad, la dinámica de tipo de cambio del rublo refleja con precisión el comportamiento de los precios del petróleo.

¿Qué factores externos influirán de manera crucial en la economía rusa en 2015?

En primer lugar el precio del petróleo. Frenar su caída o estabilizarlo en un nivel determinado es probable que sea el precedente a un viraje posterior de la economía.

Así, las valoraciones de un gran número de analistas coinciden en que el petróleo era y sigue siendo una mercancía cuya demanda crece sólo a medida que se desarrolla la economía mundial.

A su vez, las caídas de la demanda o el aumento de la oferta como la revolución del petróleo de esquisto en Estados Unidos son sólo fenómenos temporales, y se mantiene la tendencia al alza en el precio del petróleo a largo plazo.  

En resumidas cuentas, a medida que se estabiliza el precio del petróleo podrá empezar también la estabilización del tipo de cambio del rublo.

En segundo lugar, influirá sobre la economía rusa la política de los bancos centrales mundiales.  

Si el Banco de Japón sigue adelante con su política de impresión masiva de dinero y comprando deuda pública y en el seno del BCE continúan los encendidos debates sobre la reanudación de la compra de bonos con la manifiesta oposición de Alemania, en los Estados Unidos ha comenzado, e incluso se ha acelerado, el proceso de eliminar el exceso de liquidez del mercado. Esto es probable que cause un mayor debilitamiento del yen y del euro frente al dólar estadounidense. Dado que las transacciones de las principales mercancías de exportación se realizan en dólares, esto podría ejercer presión sobre los precios de las materias primas.

Tercero, en los países asiáticos, y sobre todo en China, se ha abierto la posibilidad de un avance activo en el mercado ruso, así como de que se construya una relación a largo plazo en sectores de interés mutuo. El principal problema sigue siendo la limitación de los mercados financieros de esos países y la existencia de restricciones monetarias. Estos factores obstaculizarán la captación de capital en Rusia.

Sin embargo, el avance de la cooperación dentro de los BRICS podrá ayudar a resolver este problema, pero sólo a medio plazo.

 Dentro de la economía rusa, la lucha del Banco Central contra la inflación y por la estabilidad del rublo frenará significativamente el crecimiento económico. Esto se debe al hecho de que en un sistema de cambio flotante el instrumento principal es la emisión de dinero y el tipo de interés.

Ahora asistimos a restricciones en la concesión de liquidez y a tipos de interés de crédito muy altos. Esta política, en realidad, dificulta la aceleración de la inflación y contiene los ataques especulativos. Pero tampoco contribuye al crecimiento de la concesión de créditos. Por tanto, las empresas que no tienen acceso a financiación postergarán sus planes de inversión e impondrán una reducción de gastos.

En conjunto, es muy probable que el nuevo 2015 traiga a Rusia la desaceleración económica, la reducción de gastos, la reestructuración de las empresas sobre las nuevas condiciones, así como la reducción del consumo por parte de la población.

Sin embargo, esto puede considerarse una fase de transición necesaria para pasar de una economía excesivamente dependiente del gas y petróleo a una economía de crecimiento equilibrado y sostenible.

Por desgracia, como muestra la experiencia de otros países, el proceso de estas transformaciones puede ser muy doloroso, pero el uso activo de los mecanismos de mercado puede acelerar considerablemente esta fase.

Konstantín Korischenko es titular de la cátedra de mercados de valores y de ingeniería financiera en la facultad de finanzas y de banca de la Academia Rusa Presidencial de la Economía Nacional y la Administración Pública. Anteriormente fue vicepresidente del Banco Central.

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