“Chipre puede infectar a otros países”

En qué nivel se mantendrán los flujos financieros es una incógnita, pero en todo caso disminuirá el nivel de vida en Chipre y mucha gente se quedará sin trabajo.

Dibujado por Natalia Mijáilenko. Haz click en la imagen para aumentarla

Recuerdo que, en 1998, el gobierno de Kiriyenko declaró que era conveniente que cesara el régimen de privilegios fiscales en Chipre. Esto sorprendió a los líderes chipriotas, pues suponía para la isla la pérdida de la mitad del volumen de su negocio.

El Presidente de Chipre consiguió que Borís Yeltsin lo recibiera y convenció al mandatario ruso de que no anulara dichos privilegios. Como contrapartida, Chipre accedió a comprar e instalar sistemas antiaéreos S-300 en su territorio, cuyo coste desembolsó, si bien nunca llegaron a la isla por las protestas de Turquía.

Entonces Chipre era considerada por Rusia una aliada geopolítica, y el país isleño se puso a brindar sus servicios y máxima colaboración  a los negocios rusos. Pero no se puede obviar el hecho de que, en 2004, el país ingresó en la Unión Europea y, cuatro años después, en la eurozona. Chipre ya no decide su destino por sí solo.

En los últimos días, la canciller alemana Angela Merkel ha hablado mucho acerca de que el modelo financiero en Chipre es “inviable”, lo cual ha dinamitado la credibilidad del sistema financiero chipriota.

El indicador principal que se discute es la relación de los activos del sector financiero con el PIB, que para Chipre es de siete. Por ejemplo, en Luxemburgo, los activos de este sector suponen 20 veces el PIB del país, en Reino Unido, cinco, y, en Alemania, este indicador se encuentra en el nivel centroeuropeo, cerca de tres.

Además, el modelo chipriota se volvió “inviable” cuando los bancos locales se vieron obligados a condonar deuda griega. Quizá el sector bancario tampoco era muy exigente cuando compraba bonos griegos, pero toda la política de la Unión Europea estaba encaminada al rescate de Grecia. Los inversores estaban seguros de que la eurozona rescataría al país heleno, como a cualquier otro país miembro de la Unión.

Esta es una de las principales controversias que ha revelado la actual crisis: por razones políticas, los inversores sobrevaloraron los eurobonos de los países de la periferia de la UE. De hecho, Chipre se ha convertido en una víctima del contagio de la crisis griega.

Ahora, la situación en Europa es muy delicada. Chipre puede infectar a otros países. No solo por el hecho de que los negocios perderán dinero en la isla. La amenaza de la aplicación de un impuesto sobre los depósitos ya ha asustado a los inversores de gobiernos con problemas;  es muy probable que se acentúe la salida de depósitos de los países de toda la periferia europea.

Sin duda, la UE podría proporcionar la suma requerida, 17.000 millones de euros, pero aquí confluyen dos circunstancias significativas de carácter pedagógico.

En primer lugar, Chipre debe demostrar sus esfuerzos para hacer frente a los compromisos originados por el rescate, lo cual es absolutamente lógico, ya que de lo contrario ningún país actuaría con premura en el saneamiento de su sistema financiero.

La segunda circunstancia es mucho menos evidente y de índole política: consiste en la no disposición a ayudar a 'los rusos', cuyos fondos, según afirman los eurodiputados, fueron a parar a Chipre como resultado de 'operaciones opacas'.

Está claro que para los gobiernos europeos es cada vez más difícil convencer a sus electores de la necesidad de apoyar a los países de la periferia. Y Chipre se presenta ahora como un ejemplo oportuno de demostración de fuerza.

Lo que a fin de cuentas esto supondrá para Chipre no está aún claro. Los detalles de la bancarrota de Laiki y el rescate de Bank of Cyprus todavía están en el aire. Está claro que incluso imponiendo estas medidas no  se alcanza la totalidad de la suma necesaria ni se eliminan todos los riesgos.

Después de las palabras de Angela Merkel, la conservación del modelo económico actual de Chipre como centro financiero es ya imposible. En qué nivel se mantendrán los flujos financieros es una incógnita, pero en todo caso disminuirá el nivel de vida en Chipre y mucha gente se quedará sin trabajo.

La ausencia de apoyo suficiente por parte de la Unión Europea y del BCE puede llevar a la salida de Chipre de la zona euro. En este caso, la conversión de los activos bancarios a moneda local y el pago de los salarios en esta dinamitarían el negocio financiero y el nivel de vida se rebajaría más que si se permaneciera en el euro. El peligro principal reside en el aumento del riesgo para todos los estados periféricos de Europa. La crisis se redobla. Y la aparición del siguiente eslabón débil es solo cuestión de tiempo.

Considero que la Unión Europea es totalmente responsable de que se ataje la propagación de la crisis financiera. Por eso, debe adoptar todas las medidas necesarias para salvar a Chipre. Paliar las consecuencias de la extensión de la crisis resultaría aún más caro.

Alexéi Kudrin, fue ministro de Economía de Rusia entre el año 2000 y el 2010. Actualmente es  presidente del Comité de Iniciativas Civiles.

Artículo publicado originalmente en ruso en Kommersant.