La respuesta de Rusia al avance de la OTAN es equilibrada, dice Shoigú

El aumento de las capacidades defensivas de Rusia es una respuesta equilibrada ante la ampliación y el avance de la Alianza Atlántica, aseguró el ministro de Defensa de Rusia, Serguéi Shoigú.

"Las acciones de Rusia para reforzar sus capacidades defensivas son una respuesta equilibrada a la ampliación de la Alianza, al despliegue de su infraestructura militar y de fuerzas adicionales en países fronterizos con Rusia", indicó en la inauguración de la VI Conferencia de Seguridad de Moscú.

En mayo de 2016 entró en servicio el sistema antimisiles estadounidense Aegis Ashore –parte del escudo antimisiles de la OTAN– en la base de Deveselu, en Rumanía, a unos 600 kilómetros al oeste de la península rusa de Crimea.

EEUU está construyendo otra instalación similar con radares y misiles interceptores en la localidad polaca de Redzikowo, a unos 180 kilómetros del enclave ruso de Kaliningrado.

En la cumbre de julio pasado la OTAN aprobó un incremento sin precedentes de su presencia militar en el este de Europa al decidir emplazar cuatro batallones multinacionales, de 600 a 1.000 militares cada uno, en Estonia, Letonia, Lituania y Polonia en el marco de su política de contención a Rusia.

Paralelamente, la Alianza sigue desplegando armas antimisiles estadounidenses en Europa.

Moscú ha expresado en reiteradas ocasiones su preocupación por la actividad de la OTAN cerca de las fronteras rusas al calificarla de desestabilizadora y provocativa.

El emplazamiento de sistemas antimisiles de EEUU en Europa provoca un fuerte rechazo de Rusia en particular debido a que interpreta este despliegue como una amenaza a su capacidad de disuasión nuclear. 

Una ostentación de fuerza

Las acciones de la OTAN en Noruega, el Báltico, los Balcanes y el Ártico son una ostentación de la fuerza, declaró el ministro de Defensa ruso, Serguéi Shoigú.

De acuerdo con el titular, las actividades de la OTAN para controlar el espacio aéreo en el Báltico "restringen el acceso a la zona que cubre la región rusa de Kaliningrado y la parte oriental del mar Báltico".

"Calificamos estas acciones de la OTAN como una ostentación de fuerza para promover sus intereses", dijo al intervenir en la VI Conferencia de Seguridad de Moscú.

Los acuerdos entre Rusia y la OTAN sobre la prevención de incidentes en el aire "son altamente importantes precisamente ahora cuando el nivel de confianza es extremadamente bajo", señaló Shoigú.

"Lamentamos que la iniciativa de Finlandia sobre los vuelos militares con transpondedores habilitados sobre el Báltico apoyada por el presidente ruso fuese ignorada por la OTAN", dijo.

En julio pasado el presidente ruso, Vladímir Putin, avaló la propuesta que hizo su par finlandés, Sauli Niinisto, de prohibir los vuelos de aviones con los transpondedores apagados sobre el Báltico.

El Ministerio de Defensa ruso declaró en reiteradas ocasiones que todos los vuelos de su Fuerza Aeroespacial se realizan en correspondencia con las normas internacionales de uso del espacio aéreo sobre las aguas neutrales.

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