Guía de supervivencia: cómo sobrevivir al invierno en Rusia

  • Es cierto que el invierno aquí es frío. En la parte europea de Rusia la temperatura se mantiene estable alrededor de los -10 ºC, pero en algunas zonas los termómetros muestran cifras bastante más terribles. En Siberia, por ejemplo, la aguja del termómetro desciende hasta los -50 ºC. Todos los extranjeros se sorprenden cuando oyen decir a un ruso que tiene frío fuera de Rusia, aunque la temperatura sea de 0 grados y sople un viento helado. Hay que dejar clara una cosa: el hecho de que en nuestro país siempre haga frío en invierno no nos hace más resistentes al frío. Nosotros también tenemos frío a cero grados.

  • En ocasiones se producen largas nevadas nocturnas. La nieve en invierno no es noticia para nadie en Rusia, excepto para los servicios de mantenimiento. Por la mañana, es imposible circular: las quitanieves ocupan todos los carriles y la ruta hasta el destino se hace tres veces más larga, aunque solo tengas que recorrer un par de manzanas. Por cierto, si pese a todo persistes en moverte en coche, te aconsejamos que te levantes media hora antes. Este es el tiempo que te llevará encontrar tu coche, desenterrarlo de una montaña de nieve y calentarlo.

  • Lo único que sufre más que los coches en invierno es el calzado. Para limpiar las aceras, se esparce por las calles unas sustancias químicas especiales. Gracias a esto, en las aceras prácticamente no queda nieve. Como tampoco te quedan a ti probabilidades de pasar por esa acera sin descubrir luego en tus zapatos enormes manchas y agujeros. Y estas manchas no siempre salen fácilmente y sin consecuencias.

  • El invierno en Rusia puede empezar o terminar antes y después de lo que esperabas. A veces en diciembre la temperatura está por encima de los cero grados, algo que no se corresponde el espíritu navideño. No se ven montañas de nieve espumosa, esquiadores en el parque, niños con trineos ni muñecos de nieve. Pero no te desanimes: esto suele significar que en abril, cuando en la mayoría de países ya empiezan a prepararse para irse de vacaciones a la playa, en Rusia la gente seguirá oculta en sus bufandas y jugando con bolas de nieve, un problema añadido para quienes se desplazan en coche. Es muy difícil calcular exactamente el momento en el que hay que cambiar al calzado de invierno y viceversa.

  • En Rusia se dice que las relaciones que empiezan en invierno son las más fuertes. Se bromea con el hecho de que si dos personas se resultan atractivas y logran adivinar algo a través de las tres capas de jerséis y chaquetas, los sentimientos son verdaderos y durarán mucho tiempo. No podemos confirmar ni desmentir esta afirmación, esta es solo una advertencia. Tampoco aconsejamos vestir ropa más ligera.

  • Para los rusos, el invierno se asocia con algo mágico y fantástico, la víspera del Año Nuevo. Esta fiesta es el evento principal del invierno. La Navidad católica en Rusia pasa prácticamente desapercibida, aunque durante todo el mes de diciembre reina un ajetreo festivo y en las tiendas hay que maniobrar constantemente para no chocar con otros compradores cargados de regalos. En las calles se montan pistas de patinaje y ferias, se instalan árboles de navidad y se crea un verdadero ambiente festivo.

  • Si planeas un viaje de negocios para finales de diciembre, lo mejor que podrías hacer es posponerlo para mediados de enero. A medida que se acerca el Año Nuevo, el ánimo de los rusos se vuelve más festivo y el deseo de hacer algo que no esté relacionado con la compra de regalos y la decoración del árbol se reduce. Los primeros 8 días de enero todo el país deja de trabajar de forma oficial. Por eso, lo más aconsejable es dejar para luego todos los asuntos de trabajo.

 

 

En Rusia puede no haber primavera u otoño, pero siempre hay invierno. Aunque llegue en abril. Si has decidido quedarte a pasar el invierno en Rusia, vivirás una experiencia única y tendrás garantizada una gran cantidad de sensaciones positivas.