No es Flynn sino la relación con Rusia lo que está en el punto de mira

El senador ruso Alexéi Pushkov interpreta la dimisión del asesor de seguridad nacional de EEUU, Michael Flynn, como señal de que el conjunto de las relaciones con Rusia está en el punto de mira en Washington.

En su cuenta de Twitter, el parlamentario apuntó que Flynn es probablemente el asesor de seguridad nacional que menos ha durado en el cargo en EEUU.

"Pero el blanco no es Flynn sino las relaciones con Rusia", subrayó Pushkov.

Michael Flynn presentó la renuncia el 13 de febrero al reconocer que había sostenido varias conversaciones telefónicas con el embajador de Rusia en EEUU, Serguéi Kisliak, y proporcionado "información incompleta" sobre el particular al vicepresidente Mike Pence.

El teniente general retirado Keith Kellogg se desempeñará como asesor de seguridad nacional en funciones, anunció la administración de Donald Trump.

Según los medios estadounidenses, el Departamento de Justicia advirtió hace unas semanas a la Casa Blanca que Flynn podría resultar vulnerable a un chantaje por haber mantenido contactos con funcionarios rusos antes de que Trump tomara posesión del cargo el 20 de enero.

El diario The Washington Post reportó que Flynn había tratado con el embajador Kisliak, en diciembre de 2016, el tema de las sanciones por la supuesta injerencia de Rusia en el proceso electoral en EEUU.

Varios funcionarios citados por el periódico calificaron de "incorrectas" esas consultas, pues podrían haber enviado al Kremlin una señal sobre la suavización de las restricciones impuestas por la administración Obama.

En un principio, Flynn negó haber hablado de las sanciones con el embajador ruso pero más tarde aclaró que, aunque no recuerda haberlo hecho, tampoco puede afirmar con certeza que el asunto no se había tratado.

Por su parte, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, negó que Kisliak hubiera hablado con Flynn del posible levantamiento de las sanciones. 

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