Rusia bota el primer rompehielos militar en 40 años

Rusia botó hoy en los astilleros de San Petersburgo el rompehielos de nueva generación "Iliá Múromets", el primer navío ártico construido para la Armada rusa en los últimos 40 años.

El nuevo rompehielos, destinado al abastecimiento, se integrará a las filas de la Flota rusa del Norte en 2017 y "será empleado para la conquista de las latitudes polares" del océano Glacial Ártico, subrayó a los periodistas el gobernador de San Petersburgo, Gueorgui Poltávchenko.

El "Iliá Múromets" es el primer rompehielos ruso en incorporar las hélices fuera del casco del navío, capaces de completar un giro de hasta 360 grados sobre un eje vertical, lo que permite al buque navegar en todas las direcciones: hacia adelante, hacia atrás y lateralmente.

El rompehielos diesel botado hoy tiene una eslora de 84 metros, autonomía de navegación de 5.600 kilómetros y es capaz de romper capas de hielo de hasta un metro de grosor.

El presidente ruso, Vladímir Putin, ha ordenado crear una red unificada de bases navales en las costas del Ártico con el fin de defender los intereses rusos en esa zona, a cuyo control aspira también Estados Unidos, entre otros países.

Según los expertos, la plataforma continental ártica acoge casi una cuarta parte de los recursos energéticos del planeta, mientras que el Ártico ruso alberga 1,6 billones de toneladas de hidrocarburos.

A finales de 2015, Putin aprobó una nueva estrategia de seguridad nacional que permite, en caso de que la diplomacia no surta efecto, el uso de la fuerza para la defensa de los intereses nacionales.  

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