2.000 policías rusos garantizarán la seguridad en el Lokomotiv-Fenerbahce

Unos dos mil policías rusos garantizarán la seguridad durante el partido de vuelta de los octavos de final de la dieciseisavos de final de la Liga Europa que enfrentará hoy al Lokomotiv Moscú y al Fenerbahce turco.

Además de miembros de las unidades antidisturbios, también serán desplegados efectivos del Ministerio del Interior dentro y en las inmediaciones del estadio, según informaron las autoridades municipales.

Un grupo de agentes turcos ha sido invitado por las autoridades rusas para compartir su experiencia en partidos de fútbol de máxima tensión, ya que en Turquía los choques entre las aficiones de los distintos equipos están a la orden del día.

"Tengo grandes esperanzas de que el partido de hoy transcurra sin excesos e infracciones. Que sea un acontecimiento deportivo y que toda la atención se centre en el fútbol y no en otras cosas", dijo Alexandr Zhúkov, presidente del Comité Olímpico Ruso.

En víspera del partido, marcado por la tensión en las relaciones diplomáticas entre ambos países que están prácticamente congeladas, el Ministerio del Interior instó a los aficionados rusos a no caer en provocaciones y a no recurrir a la violencia.

Fuentes del Fenerbahce informaron ayer de que ningún grupo de seguidores turcos viajará a Moscú para apoyar a su equipo debido a problemas con los visados, después de que el Kremlin los reintrodujera en medio de la crisis con Ankara.

En cambio, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, aseguró hoy que el consulado ruso en Estambul no ha recibido ninguna solicitud de visado por parte de los seguidores turcos.

"En esta historia no hay nada de política", dijo.

Según el club turco, los únicos aficionados que podrían acudir al estadio del Lokomotiv, que cayó en la ida por 2-0 en Estambul, son los turcos que residen en territorio ruso.

A la tensión del encuentro contribuyó el centrocampista ruso Dmitri Tarásov, quien enseñó una camiseta con la imagen vestido de militar del presidente ruso, Vladímir Putin, al término del encuentro disputado en Estambul.

Tarásov, quien explicó que lo había hecho para mostrar su respeto por el líder ruso, ha sido sancionado por su propio club, que tachó de "inapropiada" y "dañina para el club" la acción de su jugador.

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