Las Pussy Riot vuelven a la carga con un vídeo contra la corrupción

El grupo punk ruso Pussy Riot, que saltó a la fama tras escenificar una plegaria contra el presidente ruso, Vladímir Putin, en el principal templo ortodoxo del país, acción que les costó la cárcel, ha vuelto a la carga, esta vez con un vídeo contra la corrupción en las altas esferas.

 

"Chaika" (Gaviota), se titula el vídeo, que hoy, a menos de veinticuatro horas de su publicación en Youtube, había recibido cerca de medio millón de visitas, y que arremete contra el fiscal general de Rusia, Yuri Chaika, salpicado por acusaciones de corrupción desde la oposición liberal.

 

Sin cubrirse el rostro con pasamontañas multicolores -a diferencia de sus anteriores acciones- y con una cuidada coreografía, las Pussy Riot interpretan una canción en la que critican el falso patriotismo.

 

"Amo a Rusia, soy patriota, pero también podría vivir en Suiza. Hijo, si te preocupan la cosas materiales de la vida, tienes que ser leal a (Vladímir) Putin para siempre", canta el grupo, vestido de uniforme.

 

La primera frase hace alusión al hijo mayor de Chaika, Artiom, un empresario que según la oposición liberal ha prosperado gracias a la posición de su padre y tiene ciudadanía suiza.

 

Según el Fondo de Lucha contra la Corrupción (FLC), dirigido por el político y bloguero opositor Alexéi Navalni, Artiom Chaika es copropietario, entre otros activos, de un lujoso hotel en Grecia en sociedad con Olga Lopátina, exesposa del fiscal general adjunto Guennadi Lopatin.

 

La investigación del FLC señala que Lopátina tenía una empresa con las esposas de Viacheslav Tsepoviaz y Serguéi Tsapok, dos miembros de una banda criminal que en 2010 fueron condenados a 20 de prisión y presidio perpetuo, respectivamente, por el asesinato de doce personas, entre ellas cuatro niños.

 

La ONG dirigida por Navalni sostiene que los datos reunidos en la investigación son suficientes para incoar decenas de causa penales y motivo para destituir a toda la jefatura de la Fiscalía General del Rusia

 

"Yo hago la guerra a la corrupción o, para ser más preciso, estoy al frente de la corrupción", añade la canción, que advierte: "La amistad es sagrada. No hay problema, hermano, te retiramos los cargos. Y al que hable demasiado lo enterramos, y al que no deje de incordiar lo encerramos".

 

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