Lavrov pide justicia en el secuestro de una niña rusa en Berlín

El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, pidió justicia en relación con el secuestro a mediados de enero en Berlín de una niña rusa de 13 años, quien fue supuestamente violada por un grupo de inmigrantes.

"Está claro que la niña, con absoluta seguridad, no desapareció voluntariamente durante 30 horas", dijo en rueda de prensa Lavrov, quien precisó que la Embajada rusa está en contacto con la familia y sus abogados.

Lavrov expresó su confianza en que en la investigación del incidente ocurrido en la capital alemana "florezcan la verdad y la justicia".

Además, confió en que "no se repita un caso como el ocurrido con Lisa, cuando la noticia de que ha desaparecido se ocultó por algún motivo durante largo tiempo".

El presunto ataque a la menor se produjo a las afueras de Berlín el pasado 11 de enero, día en que la familia de la muchacha denunció oficialmente su desaparición y presunto secuestro.

Treinta horas después reapareció, aparentemente sin haber sufrido daño alguno, pero seguidamente empezaron a circular por las redes sociales mensajes afirmando que la menor había sido víctima de una violación en grupo, atribuida a jóvenes refugiados de un albergue cercano a su casa.

La policía de Berlín desmintió repetidamente la tesis de la violación, lo que no ha impedido que sigan las movilizaciones entre el colectivo de ciudadanos germano-rusos de Berlín.

Por parte de la Fiscalía se abrieron investigaciones contra dos hombres que presuntamente mantuvieron relaciones sexuales consentidas por la muchacha, lo que sería un delito por tratarse de una menor, pero no una violación.

El pasado fin de semana hubo una manifestación de varios centenares de personas ante la sede de la Cancillería denunciando este supuesto caso de abusos sexuales y reclamando la intervención de la canciller alemana, Angela Merkel, para frenar los flujos migratorios.

El caso de niña de origen ruso sigue a la alarma social creada por los abusos sexuales y robos a mujeres registrados la pasada Nochevieja en la ciudad alemana de Colonia, después de que se concentraran en su estación alrededor de un millar de hombres, principalmente magrebíes, incluidos algunos refugiados.

En Alemania viven actualmente cerca de un millón de germano-rusos, en su mayoría llegados tras la reunificación del país, en 1991, y que recibieron de modo casi automático la nacionalidad del país.

 

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