Simposio de Antropología acredita estudios americanistas en Rusia

Un retorno de la americanistica como disciplina de la etnografía rusa y el interés en los pueblos del continente resaltaron hoy durante la primera jornada del Simposio sobre las fuentes de la antropología en los estudios actuales.

Con el concurso de varias instituciones rectoras en las investigaciones antropológicas y etnográficas, pudo concretarse el primer evento dedicado a los pueblos de las Américas, en tributo a las generaciones de científicos rusos y soviéticos, fundadores de una escuela de americanistas, cuyo contínuum quedó trunco en la década de los años 90.

Al inaugurar el Simposio en la sede de la Academia de Ciencias de Rusia, la directora actual del Instituto de Etnología y Antropología, doctora Marina Martynova, reconoció un "renacimiento en los últimos años de la antropología extranjera, sobre todo, la americanistica".

Martynova subrayó en particular el creciente interés de especialistas jóvenes en los estudios de las culturas aborígenes americanas y en los procesos etnoculturales que discurren en el continente, desde la remota Alaska hasta el punto más austral en Suramérica.

La doctora en Ciencias Históricas y profesora catedrática resaltó asimismo la presencia en el Simposio de representantes de "los países que estudiamos", como Cuba -en mención a Prensa Latina-, y diplomáticos de El Salvador y Paraguay.

A la mayor de las Antillas fue dedicada una ponencia del doctor en Ciencias y veterano etnógrafo Eduard Aleksandrenkov que versó sobre el Atlas Etnográfico de Cuba, un titánico trabajo compartido entre especialistas soviéticos y cubanos en los años 80 y 90 del pasado siglo, que vió la luz en 2000, em formato de CD.

No se conoce una obra similar en contenido y envergadura del estudio de la cultura material y espiritual de un pueblo (el cubano en ese caso) que se haya elaborado en América Latina, y sin embargo, se conserva solo en soporte digital, afirmó Aleksandrenkov al referirse a logros y deficiencias en esa labor pionera.

Dijo el coautor de una de las secciones del Atlas y participante de las expediciones realizadas en la isla entre 1980 y 1988 que fue posible por primera vez estudiar a un país latinoamericano durante un período prolongado "gracias a las estrechas relaciones en todas las esferas que existieron entre Cuba y la Unión Soviética".

El Atlas nació así como parte de un acuerdo intergubernamental de colaboración en el área científica, enfatizó el investigador del Instituto de Etnología y Antropología, de la Academia de Ciencias de Rusia.

Resaltó que la realización de esa obra permitió el emprendimiento de investigaciones similares en otros temas y países de la región.

Dmitri Pantyukin, joven con inquietudes científicas y colaborador de la agencia TAS, esbozó su ponencia sobre el género de los chistes en la historiografía cubana, estudio que conjugó con una recopilación de información en los archivos y publicaciones nacionales, tras una visita de trabajo a La Habana en 2013.

La primera jornada del Simposio incluyó reseñas de investigaciones sobre los nativos de Alaska, los pueblos originarios de México, la temprana presencia francesa en Brasil y las colecciones americanas en los museos etnográficos de Rusia.

Participan especialistas de las filiales de Etnología y Antropología de Moscú, San Petersburgo y Nizhni Novgorod. La sede mañana se traslada a la Universidad Estatal M. Lomonósov, según el comité organizador.

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Publicado originalmente en Prensa Latina

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