Rusia prioriza victoria sobre terroristas en Siria

El presidente Vladimir Putin considera como tarea prioritaria de Rusia en Siria una victoria sobre el terrorismo internacional, aunque aboga por amplias negociaciones, aseguró hoy el portavoz del jefe del Kremlin, Dmitri Peskov. Según el vocero, durante un encuentro sostenido aquí la víspera con el vicecanciller alemán Sigmar Gabriel, el jefe del Kremlin reiteró que lo primero ahora es derrotar al terrorismo y al extremismo, y después se podrá dialogar en detalle sobre la solución política para el país árabe.

Peskov reiteró que Moscú es partidario de las negociaciones en el formato más amplio posible, con la presencia de todos los Estados que pueden influir positivamente en la búsqueda de un arreglo político en Siria.

En tal sentido, TASS cifró en alrededor de 10 los ministros de Asuntos Exteriores que se espera participen mañana en la reunión de Viena sobre Siria.

La agencia de noticias rusa atribuyó a una fuente diplomática, a la que no identificó, la confirmación de que en la tarde de hoy se reunirán en la capital austriaca los cancilleres de Arabia Saudita, Estados Unidos, Rusia y Turquía, y mañana se incorporarán a los debates otros jefes de diplomacia.

Hasta el momento, confirmaron su participación en las sesiones de Viena los titulares de Asuntos Exteriores de Irán, Egipto, Alemania, Francia y la jefa de Política Exterior y de Seguridad de la Unión Europea (UE), Federica Mogherini.

TASS atribuyó a la fuente diplomática mantenida en el anonimato la referencia a los cancilleres de Iraq, Líbano, y Reino Unido como posibles participantes en el foro de mañana.

El ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguei Lavrov, propuso el 23 de octubre durante una reunión en Viena con sus pares de Arabia Saudita, Estados Unidos, y Turquía que sería conveniente ampliar el formato del diálogo sobre Siria hasta una docena de países.

Mientras la diplomacia de Rusia se mantiene muy activa sobre este tema con la visión de que solo el pueblo sirio debe decidir su destino, sin injerencias externas, la aviación del Kremlin realizó desde el 30 de septiembre cerca de mil vuelos combativos por solicitud de Damasco.

Esos bombardeos destruyeron cientos de objetivos estratégicos del Ejército Islámico y otros grupos terroristas y provocaron un cambio cualitativo en el teatro de operaciones, donde el Ejército sirio tomó la iniciativa y pasó a la contraofensiva.

De manera contrastante con la visión de Moscú, el canciller francés, Laurent Fabius, informó que París analizó hace 48 horas en una cena de trabajo la dimisión del mandatario constitucional sirio, Bashar al-Assad, con Alemania, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Estados Unidos, Italia, Jordania, Qatar, Reino Unido y Turquía.

Sin tener en cuenta el precepto de la Carta de Naciones Unidas sobre el respeto a la autodeterminación de las naciones y la no injerencia en sus asuntos internos, Fabius informó que las partes "se centraron en unas condiciones para la transición política del poder que puedan garantizar la dimisión de al-Assad en unos plazos concretos".

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Publicado originalmente en Prensa Latina

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