Putin concede ciudadanía a niño ucraniano que quedó paralítico en bombardeo

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El presidente de Rusia, Vladímir Putin, ha concedido la ciudadanía a un niño ucraniano que quedó paralítico en enero pasado tras un bombardeo en la región de Donetsk, este de Ucrania.

Iván Voronov, de 10 años, resultó gravemente herido en la localidad minera de Shajtiorsk, escenario a principios de año de cruentos combates entre el Ejército ucraniano y las milicias separatistas prorrusas, según informan hoy medios locales.

En el ataque con artillería, perpetrado supuestamente por las fuerzas gubernamentales, el niño perdió ambas piernas y brazos, y quedó ciego, mientras su hermano pequeño murió.

El niño fue ingresado en el Instituto de Cirugía y Traumatología Infantil de Moscú, donde fue visitado por el jefe del Kremlin el pasado 1 de junio.

Putin también concedió la ciudadanía a la madre del niño y a una anciana ucraniana de 91 años, Tatiana Ivanenko, quien había también solicitado el pasaporte ruso.

Según el líder ruso, entre dos o tres millones de ucranianos están en territorio ruso, la mitad refugiados de guerra, muchos de ellos hombres en edad militar que se niegan a combatir en las filas del Ejército gubernamental.

Esta semana, durante su visita a Crimea, Putin acusó a Ucrania del recrudecimiento de los combates en las regiones de Donetsk y Lugansk, aunque expresó su confianza en que la escalada de tensión no desemboque en una guerra a gran escala.

Además, dio por cerrado el debate de la soberanía de Crimea, anexionada por Rusia en marzo de 2014, aduciendo que sus habitantes "votaron por la reunificación con Rusia" en un referéndum, y volvió a desafiar a Kiev al afirmar que "rusos y ucranianos son el mismo pueblo".

Según datos de la ONU, cerca de 7.000 personas, entre combatientes y civiles, han muerto en Ucrania en los casi dieciséis meses de conflicto.

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