Rusia refuerza defensa aeroespacial cerca de Alaska

El despliegue de sistemas antiaéreos S-400 Triunf en Kamchatka, Lejano Oriente de Rusia, refuerza la defensa aeroespacial del Kremlin en un punto cercano al estado norteamericano de Alaska, destaca hoy aquí un medio oficial. Rossiyskaya Gazeta, periódico gubernamental, asegura que los complejos artillados con 72 misiles, capaces de batir simultáneamente 36 blancos aéreos, protegerán una base de submarinos nucleares y otras instalaciones estratégicas emplazadas en esa península.

Según el diario oficial, las potencialidades de estos medios defensivos permiten detectar objetivos volantes a una distancia de más de 600 kilómetros y derribar blancos cuya velocidad máxima llegue a cuatro mil 500 metros por segundo.

Esta última cifra duplica la potencialidad del sistema antimisiles norteamericano Patriot PAC-3, efectivo en la interceptación de blancos solo hasta dos mil 500 metros por segundo de velocidad, añaden las fuentes.

Román Mártov, portavoz del Distrito Militar Este de Rusia, informó recientemente que la nueva tecnología sustituye en esa zona a sus antecesores S-300, que garantizaron la seguridad del Lejano Oriente ruso en los últimos 25 años.

Según el portavoz, en 2015 los S-400 recibirán un nuevo cohete facultado para derribar medios espaciales en órbitas bajas como misiles balísticos y satélites, lo cual lo convertirá en un escudo contra posibles agresiones nucleares.

Mártov confirmó que los nuevos sistemas están emplazados cerca de los poblados de Yélizovo, Viliúchinsk y Petropávlosk de Kamchatka, esta última localidad situada a poco más de tres mil kilómetros de Anchorage, Alaska.

Diseñado por la empresa rusa Almaz, el S-400 fue incorporado al arsenal de las Fuerzas Armadas rusas el 28 de abril de 2007, y en agosto de ese año entró en servicio en la provincia de Moscú el primer sistema operacional para proteger la capital federal. Con un alcance máximo de 250 kilómetros contra objetivos aerodinámicos y de 60 contra balísticos, este armamento puede derribar blancos volantes en alturas que van desde 0,01 hasta 27 kilómetros, y su tiempo de emplazamiento es de solo cinco minutos.

Fuentes militares rusas reportan que el S-400 es el único sistema antiaéreo compatible con misiles de cinco tipos, además de tener automatizados todos los procesos combativos, desde la detección de los blancos hasta la evaluación de los resultados del ataque.

La vida útil de sus equipos terrestres es de al menos 20 años y el de sus cohetes guiados rebasa los tres lustros.

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Publicado originalmente en Prensa Latina

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