Los cohetes rusos permitirán llevar Internet a todo el planeta

La compañía OneWeb y el operador de servicios de lanzamiento Arianespace tienen previsto lanzar 648 satélites de comunicaciones a la órbita terrestre baja hasta 2019. Una parte significativa de los lanzamientos se realizará con ayuda de los cohetes portadores rusos Soyuz. El objetivo del proyecto es proporcionar acceso a Internet en todo el planeta, desde pueblos remotos hasta las estepas de Mongolia

El proyecto OneWeb prevé la creación de unos terminales especiales con baterías solares, cuya señal se propagará a través de microsatélites. Por otra parte, la compañía tiene previsto proporcionar acceso a Internet móvil en barcos, aviones, trenes, escuelas situadas en regiones remotas e incluso en las plataformas petrolíferas.   

Una parte de los satélites se lanzarán con ayuda de los cohetes portadores rusos Soyuz desde las bases espaciales de Kourou y Baikonur. En 2017 y 2018 Rusia suministrará 21 cohetes para los lanzamientos, mientas que Richard Branson, el director de Virgin Galactic, se ha comprometido a suministrar otros 39 cohetes.   

Según informan los representantes de Roskosmos, en caso de que el proyecto concluya con éxito, el contrato prevé en lanzamiento de al menos otros cinco cohetes Soyuz adicionales para después de 2020. “Este contrato es el mayor que se haya suscrito en la historia de los lanzamientos”, anunció el director de la agencia Ígor Komarov. En su opinión, la firma de un acuerdo de estas características confirma “la necesidad de abrir el cosmódromo Vostochni”, que Rusia está construyendo actualmente en el Extremo Oriente ruso, en la región de Amur.     

En total, está previsto fabricar 900 microsatélites de comunicaciones para el desarrollo de un sistema que permita el acceso global a una conexión de Internet móvil. El precio de cada microsatélite ascenderá a 500.000 dólares y su peso será inferior a 150 kg. Mucho menos que en los satélites ordinarios, cuyo precio medio asciende a cerca de 250 millones de dólares, con un peso de unos 5.000 kg.

“El sueño de salvar completamente la brecha digital podría hacerse realidad ya en 2019”, comentó Greg Wyler, fundador de OneWeb. “Tenemos todos los elementos clave bajo control: los aspectos jurídicos, la tecnología, los lanzamientos, los satélites, así como operadores comerciales en más de 50 países y territorios. Estamos comprometidos a resolver uno de los mayores problemas del mundo proporcionando un acceso asequible a Internet de banda ancha para todo el mundo”.

Ni las sanciones ni los últimos incidentes de la industria espacial rusa (tras los cuales se llegó a hablar de una crisis en el sistema espacial a nivel oficial) han detenido a los clientes. Según los expertos, esto se debe a las dimensiones del proyecto. “Simplemente no les quedaba otra salida”, comentó a RBTH el director del Instituto de Política Espacial, Iván Moiséyev.  “Necesitan poner en órbita un número de satélites muy elevado tan pronto como sea posible y los cohetes Soyuz son los más conocidos y numerosos del mercado”.

Moiséyev recordó que uno de los últimos accidentes (el lanzamiento fallido del satélite mexicano Mexat-1) se debió a un accidente del cohete portador Protón-M, pero los Soyuz son más fiables. “Es cierto que con ellos han surgido complicaciones, pero Roskosmos efectuará algunos retoques”, señaló el experto.

Según Moiséyev, Roskosmos recibirá por los lanzamientos más de 1.000 millones de dólares y la agencia ha señalado que “asignará con antelación el total de los encargos a una serie de empresas de la industria espacial rusa”.

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