Ministro rechaza comentar la prórroga de las sanciones europeas a Rusia

El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, se negó hoy a comentar las informaciones sobre la prórroga hasta finales de enero de 2016 de las sanciones adoptadas por la Unión Europea contra Rusia por su papel en la crisis de Ucrania.

El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, se negó hoy a comentar las informaciones sobre la prórroga hasta finales de enero de 2016 de las sanciones adoptadas por la Unión Europea contra Rusia por su papel en la crisis de Ucrania.

"Ya le hemos dicho todo sobre las sanciones, no nos incumbe. Es un asunto de aquellos que las adoptaron", dijo Lavrov a ser preguntado sobre la decisión de Bruselas, filtrada a los medios por fuentes diplomáticas europeas y que se espera sea formalmente adoptada el próximo lunes en Luxemburgo.

Las fuentes de la UE recordaron a Efe que, en el Consejo Europeo del pasado marzo, los líderes comunitarios vincularon "la duración de las sanciones económicas contra Rusia a la completa aplicación" de los acuerdos de paz de Minsk en el este de Ucrania, "teniendo en cuenta que esto sólo está previsto para el 31 de diciembre de 2015".

Como consecuencia, señalaron que los estados miembros "acordaron unánimemente las actas legales que extienden las restricciones económicas de la UE hasta el 31 de enero de 2016".

Las sanciones que acordó la UE en julio de 2014 impiden a personas o entidades europeas comprar o vender nuevos bonos, acciones o instrumentos financieros similares con un vencimiento superior a 30 días, y que fueran emitidos por cinco grandes bancos estatales rusos, sus filiales fuera de la UE o quienes actuasen en su nombre o bajo su control.

Estas entidades bancarias rusas son: Sberbank, VTB Bank, Gazprombank, Vnesheconombank (VEB) y Rosselkhozbank.

Se aplicaría el mismo principio a acciones o bonos emitidos por tres principales compañías energéticas y tres grandes firmas de defensa rusas.

Las medidas también vetaron los servicios relacionados con la emisión de esos instrumentos, así como el corretaje, y prohibieron que personas o empresas europeas proporcionaran préstamos a esos cinco grandes bancos estatales rusos.

Además, impusieron un embargo a la importación y exportación de armas y material relacionado desde y hacia Rusia, y la prohibición de la exportación de bienes de uso dual (civil o en defensa).

Por último, las exportaciones a Rusia de ciertos equipos tecnológicos necesitaron de una autorización de las autoridades competentes de los estados miembros.

Las licencias de exportación se denegarían si esas tecnologías se emplean para la exploración y producción de petróleo en aguas profundas o en el Ártico o para proyectos de petróleo de esquisto en Rusia.

Moscú respondió con la prohibición por un año de la importación de alimentos perecederos procedentes de los países comunitarios.

Rusia cerró su mercado a las importaciones de ternera, cerdo, verduras y hortalizas, frutas, carne de ave, pescado, quesos, leche y productos lácteos" desde la Unión Europea, Estados Unidos, Australia, Canadá y Noruega.

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