Rusia pone las gradas del estadio Luzhnikí, sede de la final del Mundial 2018

Rusia comenzó hoy a poner las gradas del estadio olímpico Luzhnikí, sede de la final del Mundial de fútbol de Rusia 2018, cuyas obras de reconstrucción fueron inspeccionadas en su momento por el presidente de la FIFA, Joseph Blatter.

"Los constructores han procedido a colocar las tribunas en el estadio Luzhnikí. Creo que en otoño el trabajo estará terminado", informó Andréi Bochkarev, jefe del Departamento de Construcción de Moscú, a medios locales.

El funcionario adelantó que las obras de reconstrucción del Luzhnikí, antiguo estadio Lenin, concluirán en la segunda mitad de 2016, ya que en 2017 ya se disputará la Copa Confederaciones.

Recientemente, el Gobierno ruso anunció que la FIFA dio el visto bueno para la reducción del aforo del Luzhnikí, que acogerá 81.000 asientos, según el nuevo plan maestro.

En octubre pasado, Blatter y el presidente ruso, Vladímir Putin, inspeccionaron las obras de reconstrucción del Luzhnikí, y el jefe de la FIFA destacó que "en comparación con Brasil, Rusia está considerablemente por delante de los plazos previstos".

Los organizadores han optado por el conservadurismo en lo que respecta al Luzhnikí que no será demolido, como se pensó en un primer momento, sino remodelado.

Las autoridades rusas tenían previsto gastar 800 millones de dólares en ese proyecto arquitectónico, que se propone conservar la histórica fachada del Estadio Lenin, que llegó a tener una capacidad para más de 100.000 espectadores.

Tras la reforma a la que fue sometido tras los Juegos Olímpicos de 1980, el Luzhnikí redujo su aforo de 85.000 a 78.000 asientos, y acogió la final de la Liga de Campeones en 2008, en la que el Manchester United derrotó al Chelsea en la tanda de penaltis.

Con vistas al Mundial de 2018, según las directrices de la FIFA, el Luzhnikí debe acoger un mínimo de 80.000 espectadores.

Tras la apertura ayer de un caso penal en Suiza en relación con las irregularidades en la elección de Rusia y Catar como sedes de los Mundiales de 2018 y 2022, Moscú negó que pueda quedarse sin Mundial tras defender la limpieza de su candidatura.

Lea más: Lluvia de millones para potenciar el fútbol ruso >>>

Todos los derechos reservados por Rossiyskaia Gazeta.