Tártaros de Crimea denuncian militarización de península tras año de anexión

El líder de los tártaros de Crimea, Refat Chubárov, denunció hoy en una comisión del Parlamento Europeo (PE) la militarización de esa península anexionada por Rusia hace un año, y dio detalles de la represión que sufre esa minoría en ese territorio.

El líder de los tártaros de Crimea, Refat Chubárov, denunció hoy en una comisión del Parlamento Europeo (PE) la militarización de esa península anexionada por Rusia hace un año, y dio detalles de la represión que sufre esa minoría en ese territorio.

"Un sistema de misiles muy avanzado que se está desplegando allí, en la zona del litoral y el mar", indicó Chubárov en una audiencia en la subcomisión de Seguridad y Defensa de la Eurocámara, que abordó la situación en la zona.

Por su parte, el embajador ucraniano ante la UE, Konstantin Yelisieiev, aseguró que "hay una militarización de Crimea, no diría nuclearización, pero casi".

Afirmó también que "se va a desplegar una serie de misiles que va a violar principios internacionales y va a suponer una amenaza para la estabilidad de la región y de Europa", a la vez que pidió "armas para defender el territorio de Ucrania".

Chubárov, líder oficial del Majlis (la Asamblea Consultiva islámica tártara), lamentó que los acuerdos de paz de Minsk pactados entre las autoridades ucranianas y los separatistas prorrusos del este del país "parecen no hacer referencia a Crimea", en un momento en que "los políticos europeos incluso se atreven a mencionar la retirada de las sanciones para la estabilización de la situación".

"Para ser objetivos, el aniversario de la anexión hizo que muchos políticos lanzaran un mensaje claro con respecto a Crimea, como la OTAN. Nos complace cómo se ha despertado la conciencia sobre la situación y la devolución de Crimea", declaró.

Chubárov dijo que un año después de la anexión, "los presagios más lúgubres se han materializado" para los tártaros crimeanos, que constituyen el 12 % de la población de la península.

Describió que tras la "fase de ocupación", caracterizada por "promesas excesivas para la población" sobre mejoras de su nivel de vida, a finales de 2014 "ya se vio que esos sueños se evaporaban enteramente", mientras que desde Moscú las instituciones rusas desplegaban "a pleno funcionamiento su aparato represivo".

En concreto, señaló que hubo desaparición de tártaros, jóvenes que aparecían muertos, intentos de soborno, expropiaciones ilegales de propiedades, persecuciones o prohibición de ONG, "todo ello para intentar suprimir la protesta de los tártaros sobre esta represión".

"Cuanto más difíciles sean estas relaciones, más cantidad de instrumentos podrá utilizar la UE para ejercer su presión y más tratará Rusia de suprimir los derecho humanos, aplicar la fuerza", comentó Chubárov, quien también denunció el cierre de escuelas tártaras y amenazas contra la única televisión que emite en tártaro.

"Ucrania se inició con una ocupación ilegal y sólo puede concluir con una liberación de Crimea", enfatizó.

Por su parte, Yelisieiev insistió en que no sólo la región del Donbass (este) ocupada por los rebeldes sea devuelta a Ucrania, sino también "enteramente la península de Crimea".

"(El presidente ruso, Vladímir) Putin, al cabo de un año de negarlo, ha mostrado que se orquestó desde hace tiempo y de manera muy planificada", dijo el embajador sobre "la primera anexión de un Estado soberano de Europa desde la Segunda Guerra Mundial".

Pidió a la UE "acelerar la aplicación de los regímenes de sanciones (a Rusia por su papel en la crisis ucraniana) y del no reconocimiento de la UE de esta anexión", al considerar que ésa es "la única manera pacífica de volver a la situación anterior".

"No hay ningún derecho a permitir el triunfo del expansionismo por parte de Rusia", concluyó.

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