Moscú y Atenas dejan patente su nueva afinidad

Los ministros de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, y de Grecia, Nikos Kotziás, dejaron hoy patente la nueva afinidad entre Moscú y Atenas, tras la llegada al poder en el país mediterráneo de la coalición de izquierdas encabezada por Alexis Tsipras.

En su primera visita a Rusia y, en general, a un país fuera de la Unión Europa (UE), Kotziás afirmó que no respalda la política comunitaria sobre las sanciones a Rusia por su postura frente la crisis ucraniana.

"Hay que buscar otros instrumentos, hay que buscar otras soluciones que nos satisfagan", dijo el titular griego en una rueda de prensa conjunta con Lavrov al término de sus consultas en Moscú.

Por su parte, el jefe de la diplomacia rusa aseguró que Moscú valora la "postura constructiva" que ha adoptado Atenas al pronunciarse por el desarrollo de la cooperación estratégica entre la UE y Rusia, "sin intentos de politizarla o sacrificarla en aras de ciertas ambiciones geopolíticas de terceros países".

Agregó que ambas parte confirmaron su propósito de promover la idea de la "creación de un espacio económico y humanitario común desde el Atlántico al Pacifico, sobre la base de una seguridad regional indivisible y en pie de igualdad".

La grave situación financiera de Grecia fue otro de los temas centrales de conversaciones en Moscú, de donde Kotziás se lleva el compromiso de Rusia de estudiar una eventual petición de ayuda del Gobierno de Tsipras.

"Si se producen peticiones (de asistencia financiera) por parte del Gobierno griego, desde luego, serán estudiadas, como dijo nuestro ministro de Finanzas", resaltó Lavrov.

Sin embargo, acto seguido matizó que la situación de Rusia "tampoco es muy sencilla debido a la política unilateral e ilegítima" de sus socios occidentales, en alusión a las sanciones adoptadas contra Moscú por la UE, Estados Unidos y otros países.

Kotziás manifestó que Grecia esta convencida de que el conflicto en el este de Ucrania, que se ha cobrado más de 5.300 vidas, puede ser resuelto única y exclusivamente por la vía diplomática.

"Queremos y confiamos en que en Minsk se llegue a compromisos que conduzcan a un desenlace negociado", indicó el ministro griego en alusión a la cumbre sobre el conflicto ucraniano que celebrarán hoy en la capital bielorrusa los líderes de Rusia, Ucrania, Alemania y Francia.

Sobre la relaciones bilaterales, Lavrov destacó que los vínculos de Moscú y Atenas son de larga data en toda las esferas, incluida la cooperación militar.

"Partimos de la base de que estos nexos se mantienen y estamos preparando acuerdos adicionales que fortalecerán el marco jurídico en ese campo", manifestó.

El titular de Exteriores ruso señaló que los contactos en el ámbito militar de ambos países han sido amistosos y precisó, en tono de broma, que no ha oído que el nuevo Gobierno griego quiera cambiar o poner fin a esta línea de cooperación.

"Estamos interesados en esta interacción, pues nos ayuda a colaborar en una serie de problemas muy importantes que requieren la participación de las fuerzas armadas, como el de la piratería o en situaciones de emergencia", puntualizó.

Según el periódico ruso "Kommersant", la visita de Kotziás fue una sorpresa incluso para los diplomáticos griegos acreditados en Moscú, que no se enteraron de su viaje hasta el lunes.

Expertos rusos consultados por el rotativo se mostraron convencidos de que el nuevo Gobierno griego tiene el propósito de mantener un equilibrio entre Bruselas y Moscú y que su aproximación a Rusia será solo en la medida en que no entorpezca las conversaciones de Atenas con sus acreedores internacionales.

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