Merkel y Orbán se reúnen mañana con las sanciones a Rusia como telón de fondo

La canciller alemana, Angela Merkel, se reunirá mañana en Budapest con el primer ministro húngaro, el conservador Viktor Orbán, con el delicado tema de las sanciones contra Rusia como telón de fondo, dado que el líder magiar dice que van en contra de los intereses de su país.

La canciller alemana, Angela Merkel, se reunirá mañana en Budapest con el primer ministro húngaro, el conservador Viktor Orbán, con el delicado tema de las sanciones contra Rusia como telón de fondo, dado que el líder magiar dice que van en contra de los intereses de su país.

Con su política exterior de "apertura hacia el Este", que no es otra cosa que un acercamiento a Moscú, Orbán causa dolores de cabeza en la Unión Europea (UE), dadas sus reticencias al embargo económico a Moscú a causa de su intervención en el conflicto entre Kiev y los separatistas prorrusos del este de Ucrania.

"No he criticado las sanciones, solo digo que éstas son contrarias a los intereses húngaros", recalcó el primer ministro húngaro a la radio pública Kossuth el pasado viernes.

La canciller visita Budapest para mantener "a los países rebeldes dentro de las corrientes principales" de Europa y así también a Hungría, opinó Péter Krekó, director del Instituto Political Capital, en declaraciones a Efe.

"Es indudable el papel integrador de Merkel en las políticas europeas", insistió.

Aunque nunca votó en contra de las sanciones en el Consejo Europeo, Hungría ha sido hasta ahora, junto a la República Checa, uno de los miembros de la UE más críticos frente a las mismas.

Entre las razones de esta actitud están los intereses económicos de ambas naciones que mantienen fuertes lazos comerciales con Moscú, por lo que les afecta mucho el embargo ruso a productos europeos.

"Orbán tendrá que dejar claro qué camino seguirá", subrayó Krekó.

Según muchos analistas, Alemania necesita un aliado en la región centroeuropea ya que Merkel quiere mantener las sanciones frente a Rusia mientras negocia un área de libre comercio europeo-rusa, pero con la condición de que Moscú ayude a solucionar la crisis ucraniana.

Pero no solo Merkel busca aliados en la región, también el presidente ruso, Vladimír Putin, tiene previsto reunirse este mes en Budapest con Orbán, a quien ha caracterizado como un importante aliado de Moscú dentro de la UE.

Sea como fuere, según Krekó, los últimos acontecimientos han eclipsado algo el papel de Hungría como reticente a las sanciones, ante la actitud del nuevo Gobierno griego, aún más crítico de la estrategia de castigos económicos contra Rusia.

Con la subida de la izquierda al poder de Atenas, "Los Veintiocho" se inquietan por los lazos entre Grecia y Rusia, después de que el primer representante extranjero recibido por el nuevo primer ministro, Alexis Tsipras, fuera el embajador ruso.

Por otro lado, se espera que Merkel trate durante las cinco horas de su visita, también temas bilaterales y relacionados con la política del actual Gobierno.

Mientras la izquierda húngara espera que la canciller alemana critique al polémico Orbán, la derecha opina que este encuentro podría reforzar el papel internacional del país y de Orbán.

Las esperanzas de la fragmentada y débil izquierda húngara podrían ser vanas, ya que la canciller alemana no se entrevistará en Budapest con la oposición.

"No se puede excluir que Merkel mencione algunos temas problemáticos, relacionados con la erradicación de los valores democráticos", explicó Krekó, aunque añadió que Merkel "no llega a Budapest para solucionar asuntos internos de Hungría".

De hecho, grupos de civiles han convocado en la red social Facebook dos manifestaciones para hoy y mañana, en protesta contra el Gobierno y a favor de los valores europeos.

Desde la llegada al poder de Orbán en 2010, su gobierno se ha enfrentado con la Comisión Europea, países vecinos, la prensa, la Justicia, la sociedad civil y empresas extranjeras, que le han acusado de actuar de forma autoritaria y no democrática.

Merkel también se entrevistará con el presidente de Hungría, János Áder, así como con la organización judía Mazsihisz y con estudiantes de la Universidad Alemana "Andrássy Gyula" de Budapest, donde recibirá el título de "doctor honoris causa" de la Universidad de Szeged.

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