Los países de la UE, divididos sobre posibilidad de relajar sanciones a Rusia

Los ministros de Exteriores de la Unión Europea (UE) se mostraron hoy divididos sobre la posibilidad de relajar las sanciones a Rusia por su papel en la crisis ucraniana e impulsar nuevas relaciones para retomar la cooperación sectorial.

Los ministros de Exteriores de la Unión Europea (UE) se mostraron hoy divididos sobre la posibilidad de relajar las sanciones a Rusia por su papel en la crisis ucraniana e impulsar nuevas relaciones para retomar la cooperación sectorial.

La jefa de la diplomacia de la UE, Federica Mogherini, destacó hoy a su llegada al Consejo de Ministros de Exteriores en Bruselas que la discusión no se centrará "ni en nuestro apoyo a Ucrania, que es firme y fuerte, ni en las sanciones" impuestas.

"Se trata de preparar las decisiones para los próximos meses", dijo.

Subrayó que las decisiones sobre sanciones "sólo se basarán en mejoras en el terreno, en la aplicación de (los acuerdos de paz de Minsk)" entre las autoridades ucranianas y los separatistas prorrusos del este.

"Lo que vamos a discutir hoy es ver las maneras en que podemos usar de manera más coordinada y eficaz las herramientas de la Unión Europea, los instrumentos que tenemos, aparte de las sanciones", en la relación con Rusia, declaró.

Ese debate sobre la posibilidad de cambiar el tono de Europa hacia Rusia no ha sido bien recibido por algunas delegaciones, que creen que no hay razones para plantear ese asunto teniendo en cuenta la crudeza del conflicto en el este ucraniano y que no se están aplicando los puntos del pacto de Minsk, dijeron fuentes europeas.

Así, delegaciones como la lituana o la checa son de las que más creen que hay que mantener la firmeza ante Moscú, mientras que otras como la austríaca son más conciliadoras y piden un enfoque más "proactivo" a la UE, confirmaron fuentes comunitarias.

El ministro alemán de Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, aseguró que su Gobierno continúa los "contactos" para explorar la posibilidad de celebrar en Astaná, a finales de este mes, una cumbre entre Alemania, Francia, Rusia y Ucrania que ayude a limar las diferencias en la crisis ruso-ucraniana.

En cambio, se mostró pesimista teniendo en cuenta los "resultados" de una última reunión celebrada en Berlín, dijo.

El titular luxemburgués, Jean Asselborn, consideró que la situación es "muy precaria no sólo en Rusia, sino en las fronteras".

"Hoy vamos a dar una señal a Rusia de que no estamos para desestabilizar Rusia ni económica ni políticamente", dijo, al tiempo que consideró que "el mejor caso sería no prolongar las sanciones" pero que eso "también depende del estado de aplicación del acuerdo de Minsk".

El ministro irlandés de Exteriores y Comercio, Charlie Flanagan, afirmó que "no es momento de debilitar el régimen de sanciones" a Rusia, al tiempo que pidió la aplicación de los protocolos de Minsk.

El ministro español de Exteriores y Cooperación, José Manuel García-Margallo, pidió "distinguir muy claramente" entre las sanciones que aprobó la UE por la anexión por parte de Rusia de la península ucraniana de Crimea y las que adoptó por el "comportamiento" de los separatistas en el este de Ucrania.

"Hay dos tipos de sanciones, y las consideraremos", dijo, a la vez que añadió que Rusia "debería cumplir con la ley internacional" y que "no reconoceremos una anexión que se hizo sobre la base de un refrendo que fue ilegal".

Mogherini presentará el resultado de este debate a los jefes de Estado y de Gobierno de la UE en la cumbre que celebrarán en marzo, cuando empezarán a vencer las primeras sanciones impuestas hace casi un año por la Unión a rusos y ucranianos a los que consideró responsables de la desestabilización de Ucrania y una amenaza para su integridad territorial.

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