Rusia tacha de "inoportuna" retirada de las tropas occidentales de Afganistán

Rusia consideró "extremadamente inoportuna" la retirada de las tropas occidentales de Afganistán, y adujo que los talibanes vuelven a ser ahora tan fuertes como en 2001.

Rusia tachó hoy de "extremadamente inoportuna" la retirada de las tropas occidentales de Afganistán, y adujo que los talibanes vuelven a ser ahora tan fuertes como en 2001.

"Pese a todo, los miembros de la OTAN se jactan en las sesiones del Consejo de Seguridad de que han cumplido con todos sus objetivos. ¿Pero qué han hecho?. Se van cuando los talibanes son tan fuertes como en 2011", dijo Zamir Kabúlov, emisario del Kremlin para Afganistán.

Además, añadió a la agencia Interfax, "en Afganistán no se ha creado un Ejército autosuficiente, lo que reconocen los propios aliados".

Kabúlov alertó sobre la posibilidad de que los talibanes reagrupen sus fuerzas y hagan acopio de armamento durante el invierno, y lancen una "gran ofensiva" a partir de la primavera para sitiar Kabul.

"Ellos controlan no sólo el sureste del país, sino que ahora cuentan con fuertes posiciones en torno a Kabul, en provincias que casi rodean la capital. Si antes cercaban Kabul sólo desde el este y sureste (...), ahora crean una amenaza desde el norte", señaló.

Es decir, agregó, "esto significa que en cualquier momento si deciden coordinar sus fuerzas pueden cortar todas las carreteras que llevan a Kabul y toda la capital quedaría bajo bloqueo".

Además, recordó la falta de consenso para la formación de un Gobierno de unidad nacional, cuando los afganos necesitan un Ejecutivo fuerte.

"Si la población no confía en este Gobierno, entonces, naturalmente, se inclinará más a apoyar a los talibanes por motivos de supervivencia", advirtió.

Kabúlov también alertó sobre el riesgo de que se reactive la actividad de los islamistas en las fronteras con Tayikistán y Turkmenistán, junto a las que hay desplegados 4.500 y 2.500 combatientes.

Con todo, descartó de momento un posible despliegue de tropas rusas en la frontera de Tayikistán, que comparte más de 1.300 kilómetros de frontera con Afganistán.

La Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad en Afganistán de la OTAN (ISAF) pondrá fin el 31 de diciembre a 13 años de misión de combate, que será sustituida por un pequeño contingente de tropas extranjeras que realizará una labor de asesoramiento.

La misión de la ISAF, que comenzó tras la invasión que acabó con el régimen talibán en 2001, llegó a su fin tras la muerte de 3.485 soldados, 2.356 de ellos estadounidenses.

Afganistán atraviesa uno de los momentos más complicados desde la invasión de Estados Unidos y el final del régimen talibán hace trece años, con un aumento en los últimos meses de los ataques insurgentes y el número de víctimas civiles.

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