La Unión Eurasiática nace lastrada por la crisis económica rusa

Ayer se integró la Unión Económica Euroasiática, la versión postsoviética de la Comunidad Europea que integra a más de 170 millones de consumidores y está compuesta por Rusia, Kazajistán, Bielorrusia, Armenia y Kirguizistán

La Unión Económica Eurasiática (UEE), la versión postsoviética de la Comunidad Europea que integra a más de 170 millones de consumidores, nació ayer lastrada por la crisis económica rusa.

"Crearemos un voluminoso mercado de 170 millones de consumidores donde se garantizará la libertad de circulación de mercancías, servicios, capitales y mano de obra", afirmó el presidente ruso, Vladímir Putin, durante una rueda de prensa en el Kremlin.

Rusia, como autor de la iniciativa, sus principales aliados Kazajistán y Bielorrusia, la caucásica Armenia y la centroasiática Kirguizistán formalizaron ayer con la firma de varios acuerdos comerciales la UEE, que entrará en vigor el 1 de enero de 2015.

"La Unión será un importante centro de crecimiento de toda la región: se incrementarán los flujos comerciales e inversores, se reforzarán los lazos empresariales y se incrementará el bienestar de nuestros ciudadanos", dijo.

Putin, quien estimó en un total de 4,5 billones de dólares el PIB conjunto de la unión, destacó que en la UEE regirán "reglas comerciales universales y transparentes" similares a las vigentes en la Organización Mundial de Comercio.

"La Unión Eurasiática está abierta al trabajo con nuestros vecinos, y está abierta tanto al este como al oeste", subrayó el jefe del Kremlin, quien siempre ha negado que la UEE sea el primer paso para la restauración de la Unión Soviética.

Putin considera que, a imagen y semejanza de la Unión Europea, la UEE eliminará las "fronteras interiores" y creará un mercado que tendrá frontera con China y se extenderá desde el mar Báltico hasta el océano Pacífico.

La UEE ya prepara tratados de libre comercio con Israel, India, Turquía, Egipto y Vietnam, y acuerdos de cooperación con Mercosur y la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN).

Sectores como la agricultura, la construcción y el comercio se liberalizarán inmediatamente tras la entrada en vigor de la UEE, mientras otros lo harán de manera gradual, según el líder ruso.

Putin precisó que el mercado único de energía eléctrica deberá esperar a 2019, mientras en lo que se refiere a gas y petróleo, no se producirá antes de 2025.

No obstante, el proyecto coincide con las dificultades que atraviesa la economía rusa, que ya tuvo un crecimiento nulo en noviembre y que entrará en recesión en 2015, afectada por la caída de los precios del petróleo y la depreciación del rublo.

Dependiendo del precio del barril de crudo, la economía rusa podría contraerse hasta un 5 %, lo que ya ha comenzado a afectar a los países vecinos, con los que los intercambios comerciales se redujeron en 2014.

A esto se suma el aislamiento al que las sanciones occidentales han sumido a Rusia debido a la anexión de Crimea y a su injerencia en el conflicto ucraniano.

De hecho, el líder kazajo, Nursultán Nazarbáyev, adalid de los procesos de integración en el espacio postsoviético, no dudó en desglosar hoy abiertamente los muchos desafíos que afectará al advenimiento de la UEE.

"La inestabilidad de los mercados, la política sancionadora, la desconfianza entre las grandes potencias y las amenazas de agravamiento de la situación político-militar", enumeró Nazarbáyev, quien apoyó ayer en Kiev la integridad territorial ucraniana.

La nota discordante la puso el presidente de Bielorrusia, Alexandr Lukashenko, quien advirtió contra los delirios de grandeza y recordó que en estos momentos en el seno de la UEE no existe la libre circulación de mercancías, debido al embargo ruso a los alimentos occidentales.

Lukashenko denunció que Rusia hubiera prohibido unilateralmente el tránsito de mercancías por Bielorrusia con destino al mercado ruso con el pretexto de que, en muchos casos, se trataba de productos occidentales con etiquetado bielorruso.

"La ralentización en la toma de decisiones vitales no sólo puede hacer perder dinámica a la integración, sino que puede suponer un retroceso. Nuestros pueblos no aceptarán una segunda Comunidad de Estados Independientes", dijo.

Rusia, Kazajistán y Bielorrusia formarán parte de la UEE a partir del 1 de enero, mientras Armenia deberá esperar hasta el día 2, y la centroasiática Kirguizistán firmó hoy su ingreso y será miembro de pleno derecho el 1 de mayo de 2015.

El Kremlin también intentó convencer a Ucrania, pero la renuncia del anterior Gobierno de Kiev a asociarse con la UE desembocó en una revolución (Euromaidán) y en el derrocamiento del presidente Víktor Yanukóvich, cuyo sucesor acabó por firmar dicho Acuerdo de Asociación.

Uzbekistán también se resistió a integrar la UEE por miedo a dejar de ser independiente, según su presidente, Islam Karímov, mientras Moldavia, Georgia y Azerbaiyán han optado por reforzar lazos con Occidente.

Según los expertos, la UEE tendrá su brazo armado en la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva, una especie de Pacto de Varsovia postsoviético.

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